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martes, 13 de julio de 2010

FINAL

Esta minificción o SS (super-short story) de Fredric Brown, me hizo recordar las historias de Francisco Tario en La noche.


FINAL

El rey, mi señor feudal, está desanimado. Nosotros lo comprendemos y no le culpamos, pues la guerra ha sido larga y amarga y queda un número patéticamente reducido de nosotros, a pesar de lo cual desearíamos que no fuera así. Nos compadecemos de él por haber perdido a su reina, a la que todos amábamos; pero como la reina de los Negros murió con ella, su pérdida no significa la pérdida de la guerra. Pero nuestro rey, que debería ser la fuerza y la energía personificadas, sonríe débilmente y sus palabras de supuesto estímulo suenan falsas a nuestros oídos porque detectamos la sombra del temor y la derrota en su voz. Sin embargo, le amamos y morimos por él, uno tras otro.

Uno tras otro morimos en su defensa, en este campo ensangrentado y cruel, que los caballeros han convertido en un barrizal –mientras vivieron; ahora están muertos, tanto los nuestros como los de los Negros-; ¿acaso habrá un final, una victoria?

Lo único que podemos hacer es conservar la fe, y no convertirnos jamás en cínicos y herejes, como mi pobre compañero el obispo Tisbault. “Luchamos y morimos, pero no sabemos por qué”, me susurró una vez, al principio de la guerra, un día en que nos encontramos uno junto a otro defendiendo a nuestro rey, mientras la batalla rugía en un lejano extremo del campo.

Pero esto no fue más que el inicio de su herejía. Había dejado de creer en Dios para creer en dioses, dioses que jugaban con nosotros y no se preocupaban en absoluto de nosotros como personas. Lo que es peor, creía que nuestros movimientos no eran realmente nuestros, y que no éramos más que marionetas que luchaban en una guerra inútil. Aún peor -¡y qué absurdo!-, que el Blanco no es necesariamente bueno y el Negro no es necesariamente malo, que en la escala cósmica no importa quién gane la guerra.

Claro que sólo a mí me dijo esas cosas, y sólo en susurros. Era consciente de sus deberes como obispo. Luchó valientemente. Y murió valientemente, aquel mismo día, atravesado por la lanza de un caballero Negro. Yo rogué por él: Dios mío, acoge su alma y dale la paz eterna; no sabía lo que decía.

Sin fe no somos nada. ¿Cómo podía Tibault haberse equivocado hasta tal punto? Los Blancos debían vencer. La victoria es lo único que puede salvarnos. Sin la victoria nuestros compañeros que han muerto, los que sobre este campo de batalla han dado sus vidas para que nosotros podamos vivir, habrán muerto en vano. Et tu, Tibault.

Y estabas equivocado, muy equivocado. Dios existe, y es un Dios tan misericordioso que perdonará tu herejía, porque en ti no había maldad, Tibault, sino sólo duda; no, la duda es un error, pero no es maldad.

Sin fe no somos…

Pero ¡ha ocurrido algo! Nuestra torre, la que estuvo en el lado del campo de la reina desde el Principio, se abalanza sobre el malvado Rey Negro, nuestro enemigo. Le ataca… y no puede defenderse. ¡Hemos vencido! ¡Hemos vencido!

Una voz que procede del cielo dice serenamente: “Jaque mate”.

¡Hemos vencido! La guerra, este amargo campo, no ha sido en vano. Tibault, estabas equivocado, estabas…

Pero ¿qué ocurre ahora? Hasta la misma Tierra se inclina; un lado del campo de batalla se levanta y nos deslizamos –Blancos y Negros por igual- hacia…

… Hacia una caja monstruosa, y yo veo que es un enorme ataúd en el cual ya yacen muchos muertos…

NO ES JUSTO; ¡NOSOTROS HEMOS VENCIDO! DIOS MÍO, ¿ACASO TIBAULT ESTABA EN LO CIERTO? NO ES JUSTO; ¡NOSOTROS HEMOS VENCIDO!

El rey, mi señor feudal, también se desliza sobre el tablero…

NO ES JUSTO; NO ESTÁ BIEN; NO ES…



Fredric Brown
El ratón estelar
Bruguera
pp: 75-77

jueves, 24 de junio de 2010

MARCIANOS Y FANTASMAS

Dos recomendaciones:

Marciano, vete a casa de Fredric Brown.
La casa infernal de Richard Matheson.

Finalmente la invasión marciana tiene lugar. Millones de hombrecillos verdes (1 por cada 3 habitantes) logran desorganizar la civilización terrestre: pueden ver todo, escuchar todo y, lo peor, dicen siempre todo.
Para Brown (Ven y enloquece, La mosca), los marcianos son:
"Mentalmente, los marcianos eran más parecidos que físicamente, aunque también en ese nivel se observaban pequeñas diferencias.
Pero desde el primero al último eran abusivos, irritantes, molestos, rudos, brutales, parlanchines, discutidores, detestables, descorteses, execrables, malignos, descarados, odiosos, hostiles, de mal genio, insolentes, respondones, burlones, canallescos, aguafiestas. Eran impúdicos, repugnantes, desagradables, mareadores, quisquillosos, perversos, peleones, faltones, sarcásticos, traidores, truculentos, incívicos, pesados, hirientes y obstinados en mostrarse enojosos y en causar dificultades a todos los que se ponían en contacto con ellos."
Es una novela muy divertida, filosa. Pero además te hace reflexionar: esos marcianos que veían, escuchaban y decían todo en los 60´s, en la actualidad podrían ser llamados de otra forma...
Juega con la realidad, con la imaginación. ¿Seremos acaso el personaje de alguna novela?

Fredric Brown
Marciano, vete a casa
Roca
Super Ficción no. 70


A pesar de que es común el tema (tanto en literatura como en cine) de las casas embrujadas, Matheson (Soy leyenda) lo refresca llevándolo a otro nivel. La trama también parece común: Durante más de veinte años, la Casa Belasco ha permanecido vacía. Considerada el Everest de las casas embrujadas, sus sombrías paredes han sido testigo de escenas de horror y depravación inimaginables. Las anteriores expediciones que han tratado de investigar sus secretos acabaron en desastre, siendo sus participantes destruidos por el asesinato, el suicidio o la demencia. Ahora, un excéntrico millonario (al borde de la muerte) ha organizado una nueva expedición para contestar una simple pregunta: ¿existe la vida después de la muerte? El equipo de investigación, integrado por uno de los más famosos expertos en fenómenos psíquicos, una espiritista renombrada y el único sobreviviente de la última expedición, tendrá que responder a esa pregunta en una semana.
El Doctor Barrett tiene una lista para contabilizar los fenómenos psíquicos:
"Adivinación; Adivinación por bola de cristal; Admonición; Apariciones; Aportes; Asportes; Atado de nudos; Automatismo motor; Automatismo sensorial; Autoscopia; Bilocación; Brisas; Catalepsia; Clariaudiencia; Clariconciencia; Clariconciencia floral; Clarividencia; Comunicación; Comunicación onírica; Control; Desmaterialización; Dibujo automático; Dibujo directo; Ectoplasma; Eidolones; Elongación; Emanaciones; Escotografía; Escriptografía; Escritura automática; Escritura dérmica; Escritura directa; Escritura facsímil; Escritura sobre pizarra; Estigmas; Exteriorización de motricidad; Exteriorización de sensación; Extras; Fantasmas; Fantasmogénesis; Fenómenos biológicos; Fenómenos eléctricos; Fenómenos luminosos; Fenómenos magnéticos; Fenómenos poltergeist; Fenómenos químicos; Fotografía psíquica; Glosolalia; Golpes; Habla automática; Hiperestesia; Hipermnesia; Huellas; Ideomorfos; Ideoplasma; Impresiones químicas; Interpenetración de la materia; Levitación; Materia a través de materia; Materialización; Metagrafología; Moldes de parafina; Música trascendental; Obsesión; Olores; Paramnesia; Paraquinesia; Parestesia; Percepción extra-temporal; Percusión; Personificación; Pintura automática; Pintura directa; Posesión; Precognición; Presentimiento; Previsión; Profecías oníricas; Pruebas con libros; Pruebas impresas; Psicometría; Psicoquinesia; Radiestesia; Radiografías; Retrocognición; Salpicaduras de agua; Seudópodos; Sonambulismo; Sonidos psíquicos; Sueños; Teleplasma; Telequinesia; Telestesia; Tiptología; Roces psíquicos; Transfiguración; Transporte; Varas psíquicas; Vientos psíquicos; Visión ciega; Visión telescópica; Voces; Voz directa; Voz independiente; Xenoglosia."
Fácil, ¿no?
Matheson nos lleva de un lado a otro. Nos pone del lado de la ciencia explicando cada fenómeno fantástico para después hacernos dudar y creer que sí existen los fantasmas. Al final no sabemos qué pensar: ambos bandos pueden tener razón.

Richard Matheson
La casa infernal
La factoría de ideas / Puzzle