Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos de terror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos de terror. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de octubre de 2016

31 DÍAS DE TERROR

Octubre es el mes del terror/horror por excelencia. Así que decidí unirme al reto #31daysofhorror, donde todos los días de octubre veré una película de terror y la comentaré brevemente en mis redes sociales (FB, TW). También lo haré en la aplicación letterboxd. Y por si fuera poco, todos los días recomendaré un cuento de terror en mi perfil de escritor de FB.

Aquí, cada 10 días reuniré las películas y cuentos del reto:

PELÍCULAS

1- The lair of the white worm (Russell, 1988). Aunque se toma sus libertades del texto original de Stoker, es surreal y sensualmente divertida (DVD). ***1/2



2- Blair Witch (Wingard, 2016). La misma bruja, pero revolcada (en lodo). Calca de la original, con más juguetitos. No respeta sus propias reglas. Vomitiva... (Cine). *



3- The Loved Ones (Byrne, 2009). No es otra tonta película de graduación. Adolescentes reales con problemas reales. Le da la vuelta al subgénero. Joyita australiana (Netflix). ****


4- Black Death (Smith, 2010). Los fans de GoT disfrutarán ver a Sean Bean (aunque ya sepan lo que le pasará) y a Carice van Houten (Mamisandre, perdón: Melisandre). Una mezcla de hechos históricos (peste bubónica) con elementos fantásticos. Gran atmósfera, buenas actuaciones. Del mismo director de Severance y Triangle (Netflix). ****



5- We are still here (Geoghegan, 2015). Empieza como una clásica historia de fantasmas para convertirse en un festival de sangre y cenizas. Los espectros son brutalmente hermosos. Una maravilla (Netflix). ****


6- Wake Wood (Keating, 2009). Aunque la premisa es similar a Cementerio maldito, logra diferenciarse por los elementos que incluye del folclore irlandés (y veterinarios, que me hicieron recordar mi oscuro pasado). Emotiva, perturbadora y con un ritual "vuelvealavida" muy interesante (y sangriento).

«Con la mosca salvaje que trae el viento, entre este mundo y el otro desde el reino crepuscular, se verá el juicio de los vivos y el despertar de los muertos» (Netflix). ****




7- The Pit (Lehman, 1981). En esta película, también conocida como (léase con acento español) Teddy con el diablo adentro, Jamie, un niño «especial» cuyo único amigo es un oso de peluche llamado Teddy, encuentra un pozo con trogloditas, a quienes alimentará con las personas que lo han buleado. Muy boba, pero divertida (internet). **1/2


8- AM1200 (Prior, 2008). Corto (40 mins) que te recordará a Pontypool (McDonald, 2008), pero con un final lovecraftiano (internet). ****


9-  Phantasm IV: Oblivion (Coscarelli, 1998). Aunque está lejos del nivel alcanzado en la primera, vale la pena porque se devela el origen de The Tall Man. Además, sirve como un buen resumen antes de ver la V (Ravager), que se acaba de estrenar (internet). ***


10- Dios local (Hernández, 2014). Grupo de rock se mete a una mina abandonada para grabar los videos de su EP: 3 canciones que abordan los momentos más dolorosos de cada miembro; EP con el que se desintegrará el grupo. Todo se complica cuando encuentran un ídolo de piedra, que los hará alucinar, revelando esos momentos dolorosos de sus canciones. Una maravilla uruguaya. Del mismo director de La casa muda (internet). ****

11- Under the Shadow (Anvari, 2016). Aunque coincide en algunos aspectos con The Babadook, sobresale por incorporar el contexto político-social de la época (machismo, opresión, guerra Irán-Irak en los 80) y la leyenda de los djinns (espíritus malignos que viajan en el viento). Hermosa y obligatoria (iTunes). *****

12- Dolls (Gordon, 1987). Juguetes malditos que acabarán con todo aquel que no sea un niño (al menos de corazón). Un cuento de hadas con hermosos efectos prácticos. Otra película ochentera de culto de la dupla Yuzna/Gordon. Como extra, en la misma mansión se filmó From Beyond (Netflix). ***1/2

13- The Wailing (Hong-jin Na, 2016). Recuerda mucho a Memories of Murder (Joon-ho Bong, 2003), pero se decanta totalmente hacia lo sobrenatural (los rituales de exorcismo son muy inquietantes). Y a pesar de que le sobran escenas y de sus dos horas y media, el final hace que todo valga la pena (internet). ****

14- The Gate (Takács, 1987). Si les gustó Stranger Things, amarán esta película. Además, metal, agujeros al infierno, muertos detrás de las paredes... Y los minidemonios están increíbles. Ideal para iniciar a los chamacos en el terror (Netflix). ****

15- I, Madman (Takács, 1989). También conocida como Hardcover, cuenta la obsesión de Victoria, una actriz/librera, con la última novela (I, Madman) del escritor maldito Malcolm Brand (que a su lado, «King sería un autor de cuentos infantiles»). El problema llega cuando el psicópata de la novela (parecido a la creatura de Frankenstein) se «sale» del libro para recrear sus crímenes. Aunque se trata del mismo director de The Gate (día 14), se aleja del terror infantil y se decanta por el giallo (con un final poético). Directo a la lista de películas con grandes libros inexistentes (internet). ***1/2

16- Devil's Pass (Harlin, 2013). También conocida como The Dyatlov Pass Incident, es de los pocos «found footage» donde los protagonistas saben cómo utilizar las cámaras (movimientos suaves, sin mareos). Pero todo se va al carajo con las pésimas actuaciones, arruinando el principal elemento de este subgénero: la naturalidad. Una desgracia (Netflix). *1/2

17- Dark Skies (Stewart, 2013). A pesar de que tiene buenos momentos, lo único que la salva de ser una película sobre abducciones del montón es el tributo a «El hombre de la arena» de Hoffmann (Netflix). ***

18- Cherry Tree (Keating, 2015). En Orchand hay un cerezo (regalo del Señor del Inframundo) cuyos frutos pueden ser utilizados por las brujas. Al igual que en Wake Wood (día 6), el director moderniza historias del folclore irlandés y nos muestra su obsesión por la muerte y los ritos sangrientos. Maravillosa (internet).****

19- February (Perkins, 2015). Dos adolescentes conflictuadas cruzan sus caminos para desatar una fuerza ominosa y demencial. Elegante, sutil, con una atmósfera bien cuidada y, sobre todo, con grandes actuaciones de las chicas (que recordarás por Mad Men y Sing Street). También conocida como The Blackcoat´s Daughter, es bellamente perturbadora (internet). ****

20- Los Parecidos (Ezban, 2015). Aunque la anuncian como CF, tiene más elementos de terror. Premisa muy interesante, aunque los personajes no te enganchan. Parece no respetar sus propias reglas y su postura/visión sobre el 68 es muy debatible. La voz en off es innecesaria y odiosa... Se queda corta del nivel mostrado en El incidente, pero sigue apostando por lo raro (cine). ***

21- The Purge (DeMonaco, 2013). En un futuro cercano, se abatirá la violencia y el desempleo gracias a «la purga», donde una vez al año (por 12 horas) podrás cometer todo tipo de delitos sin sufrir las consecuencias. Aunque cae en los lugares comunes del cine slasher y de acción y el final es moralino, el concepto es muy interesante (Netflix). ***


22- Phantasm V: Ravager (Hartman, 2016). En este presunto final de la saga, Reggie vive en dos realidades: en una, es un viejo con demencia donde todo es normal; en otra, es parte de la resistencia en un mundo postapocalíptico dominado por The Tall Man. ¿Cuál es la verdadera? Aunque inicia con ese tono simplón de la 3 y la 4, va en ascenso hasta convertirse en un carrusel de imágenes memorables (alucinarás con las titánicas esferas). No la dirige Coscarelli, pero la escribe y produce. Un digno final y una maravillosa despedida para Angus Scrimm, The Tall Man (internet). ****


23- Livide (Maury & Bustillo, 2011). Tres chicos entran a la casa de una vieja moribunda para robar el gran tesoro que se rumora, pero sólo encontrarán una «herencia maldita». La historia parece salida de la mente de Guillermo del Toro (cuento de hadas oscuro, mecanismos, insectos, mansión victoriana llena de "juguetitos", como si se tratara de un enorme gabinete de curiosidades). Elegante, poética y con un hermoso ritual de "transfusión". Una delicia (Netflix). ****


24 & 25- Black Mirror, 3era temporada (Brooker, 2016). Los puristas dirán que no es terror, pero difícilmente encontrarán una serie tan inquietante como ésta. No se cuelga del recurso fácil de exponer los horrores de los avances tecnológicos, sino que expone la naturaleza terrible del humano. Mantener el nivel de sus predecesoras se antojaba complicado, pero no decayó un sólo ápice. Perfecta (Netflix). *****


26- Blackwood (Wimpenny, 2014). Elegí esta película porque su nombre remite al gran Algernon, por la genial máscara de búho de la portada y porque la incluyeron en un artículo sobre el Folk Horror (subgénero que me encanta). Aunque la atmósfera indica que se decantará por lo pagano, termina siendo una trama tonta de asesinato, donde lo único sobrenatural es el gastadísimo recurso de la premonición. Y el desenlace es tan estúpido que te hará rabiar (internet). **


27- Ouija: el origen del mal (Flanagan, 2016). Aunque se sienten forzados los elementos que debió incluir para que embonaran en la saga, Flanagan supo darle la vuelta al trillado tema de la ouija, demostrando que es de los mejores directores actuales de terror: su estética mejora con cada película y, sobre todo, continúa creando protagónicos femeninos muy interesantes (cine). ***1/2


28- I am the Pretty Thing that Lives in the House (Perkins, 2016). Enfermera es contratada para cuidar a una senil escritora de novelas de terror. Lily (quien la anciana insiste en llamar Polly, como la protagonista de su novela La mujer de las paredes) poco a poco descubre que la casa está embrujada. Casa con varios objetos fuera de lugar que, al parecer, sólo nosotros podemos ver (o imaginar). Inicia con un prólogo deltoriano sobre qué son las casas embrujadas y es narrada por la propia Lily con una prosa deliciosa que parece salida de las novelas de la anciana. El ritmo y la estética me recordó a I am a Ghost (Mendoza, 2012) y los fantasmas de la escritura a la novela La joven ahogada (Kiernan). Hace unos días comenté la grata sorpresa que fue February (19) del mismo director. Ahora con ésta me queda claro que Perkins es una realidad, un director al que debemos seguirle la pista (Netflix). ****


29- Km. 31 - 2 (Castañeda, 2016). 10 años después, regresa esta actualización de la leyenda de La llorona. Técnicamente, es impecable. Me gustó mucho el movimiento de cámaras, la estética, el maquillaje. Por momentos, el monstruo se ve impresionante (como si fuera una creatura barkeriana). Sin embargo, la historia está plagada de huecos y absurdos que, aunados a un desabrido final, se intensifcan al repensarla. Eso sí, mucho mejor que la primera parte (y de lo que esperaba) (cine). ***


30- Psiconautas (Rivero & Vázquez, 2015). Basada en la maravillosa novela gráfica homónima del propio Alberto Vázquez, retrata a la perfección la angustia adolescente a través de animalillos tiernos y siniestros (como en el corto «Sangre de unicornio»). Desesperanzadora, cruel y con una inteligente dosis de crítica social. Hermosa (cine - Mórbido). *****


31- The Void (Gillespie & Kostanski, 2016). Para cerrar con broche de oro, esta joyita independiente que ha cosechado varios premios en los festivales de terror. Lovecraftiana, ashtoniana y, aunque no fue su intención, hodgsoniana. Terror cósmico al tope. Homenaje a The Thing y a Phantasm. Monstruos de verdad. Una delicia... Además, pude platicar un ratito con los directores (cine -  Mórbido). *****





CUENTOS


1- "El discípulo: una novela de horror sobrenatural".
Fantasía siniestra, decadente y macheniana de mi escritor mexicano favorito: Emiliano González.

2- "El huésped".

Cuento fantástico por excelencia de la zacatecana Amparo Dávila.

3- "Los amados muertos". 
Aunque no pertenece a "los 8 grandes" ni alude a los llamados "mitos de Cthulhu", este cuento necrofilico (co-escrito con C. M. Eddy) es de mis favoritos del abuelo Lovecraft.

4- "La jaula de tía Enedina". 
Maravilloso cuento siniestro de una escritora que debería tener más reconocimiento en la escena local fantástica: Adela Fernández.

5- "El enebro". 
Aunque no cuenta con elementos sobrenaturales, este cuento de Peter Straub te destrozará y apagará la poca luz que queda en tu corazón.

6- Minificciones de Inés Arredondo, Ricardo Bernal, Guadalupe Dueñas y Lorenzo León que te harán sentir escalofríos.

7- "La caída de la Casa Usher".
Inevitable incluir este cuento clásico, sobre todo hoy (7 de octubre), que se cumplen 167 años del fallecimiento de Poe.

8- "La voz en la noche". 
Una pequeña muestra para entender por qué William Hope Hodgson era el rey del terror marino.

9- "La puerta abierta"
Hermoso cuento de fantasmas, escrito por la escocesa Margaret Oliphant.

10- "La noche del féretro"
Aunque pude elegir cualquier cuento de su maravilloso libro La noche, elegí éste por la combinación de lo bello y lo siniestro que caracterizó a la obra de Francisco Tario (el enlace incluye otros dos cuentos increíbles).
http://www.uam.mx/difusion/revista/mar2004/tario.html

11- "Chillando para huir"
Cuento voraz de Janet Fox.

12- "El emisario"
Aunque TIENEN que leer completo El país de octubre (sobre todo en este mes), pueden empezar con este cuento donde Bradbury pasa de lo inocente a lo siniestro de una forma sublime.

13- "Terror"
Cuento repulsivo de Clive Barker que explora nuestros temores más profundos (recomiendo que consigas todos Los libros de sangre).

14- "Octavio, el invasor"
Cuento maternal de la maravillosa Ana María Shua (ganadora del 1er Premio Iberoamericano de Minificción Juan José Arreola).

15- "El Uhu"
Cuento clásico de Jean Ray, uno de los mayores exponentes de la literatura fantástica belga.

16- "La muerta enamorada"
Este cuento de Gautier es mi favorito de vampiros.

17- "Una niña perversa"
Minificción terrible de la francesa Jehanne Jean-Charles.

18- "La cena"
Cuento fantasmagórico de Alfonso Reyes. De mis favoritos.

19- "El tapiz amarillo"
Todo un clásico de la estadounidense Charlotte Perkins Gilman, cuyo subtexto resuena con fuerza en nuestros días (sobre todo hoy). Lovecraft apuntó en El horror sobrenatural en la literatura que Charlotte, en este cuento, "alcanza un nivel realmente clásico al esbozar sutilmente la locura de una mujer que vive en una habitación espantosamente empapelada donde una demente estuvo encerrada".

20- "El lugar blanco"
Cuento rarísimo de un autor todavía más raro (e injustamente olvidado): Raúl Navarrete.

21- "El Wendigo"
Uno de mis cuentos consentidos de Blackwood. Al terminar de leerlo gritarás: "¡Mis pies de fuego, mis candentes pies de fuego!"
http://www.letrasperdidas.galeon.com/consagrados/c_blackwood03.htm

22- "Un habitante de Carcosa"
Cuento de Ambrose Bierce que influyó en Lovecraft, Chambers y muchos más.
http://ciudadseva.com/texto/un-habitante-de-carcosa/

23- "La lotería"
Cuento terroríficamente realista de Shirley Jackson.
http://ciudadseva.com/texto/la-loteria/

24- "El gran Dios Pan"
Todo un clásico de Machen (y del cuento de terror). Maestro de Lovecraft (lean después "El horror de Dunwich" para encontrar los vasos comunicantes) y máximo representante del "folk horror".
http://www.letrasperdidas.galeon.com/consagrados/c_machen01.htm

25- "Los perros de Tíndalos"
Espectacular cuento de Frank Belknap Long (y gran aporte a los Mitos de Cthulhu).
http://elespejogotico.blogspot.mx/2010/11/los-perros-de-tindalos-frank-belknap.html

26- "Levitación"
Cuento mágico y terrorífico de Joseph Payne Brennan (traducción propia).
http://mortinatos.blogspot.mx/2015/07/levitacion.html

27- "La agencia"
Comparada con King, Gaiman y Petrushevskaya, Anna Starobinets se ha convertido en una de mis cuentistas favoritas. Recomiendo conseguir la colección Una edad difícil (cuyo cuento homónimo es de las historias más aterradoras que leerás). Sólo encontré en línea este cuento, pero en nada desmerece.
http://www.cuentocuentos.org/cuento/1867/la-agencia.html

28- "Es la época de ser gelatina"
Extrañísimo cuento de uno de los autores claves en el terror: Richard Matheson.
http://mortinatos.blogspot.mx/2013/06/es-la-epoca-de-ser-gelatina.html

29- "El signo amarillo"
Cuento clave de la mítica colección El rey de amarillo de Robert W. Chambers (que alude a uno de los más importantes libros apócrifos en la historia del terror).
http://elespejogotico.blogspot.mx/2009/09/el-signo-amarillo-rw-chambers.html

30- "Conversaciones en una lengua muerta"
Cuento halloweenesco del máximo exponente del terror cósmico actual: Thomas Ligotti (cortesía de Valdemar).
https://dl.dropboxusercontent.com/u/3609389/adelantos%20pdf/ligotti_conversacion.pdf

31- Para cerrar este mes de cuentos terroríficos, no me queda más que recomendar las antologías de Penumbria, que están plagadas de historias hermosas y terribles.
https://issuu.com/penumbria






7- 💀

7- 







jueves, 18 de agosto de 2011

LAS PARTES NOBLES

Aprovechando que ya se viene la nueva temporada de THE WALKING DEAD, un cuento de zombies:


LAS PARTES NOBLES
Les Daniels

En vida había sido enorme, pero difícilmente una amenaza; sus doscientos kilos eran todo grasa y no músculo. En realidad, le costaba mucho moverse.

Pero ahora a casi todo el mundo le costaba mucho moverse. Los músculos, los tendones, los huesos, eran blandos como el cieno, blandos como la putrefacción, blandos como los suyos.

Pero él era más grande.

En lugar de cazar con el grupo, cazaba detrás de él. Esperaba hasta que abatían a una víctima, y sólo entonces se movía para ayudar a matarla. Los otros del grupo no parecían advertir lo que hacía, nunca se oponían a él cuando los apartaba con su enorme mole. Ellos sólo tenían ojos para la carne, y caían allí donde él les empujaba cuando se inclinaba sobre el comedero escarlata y cogía las partes nobles.

Si quedaba algún resto de pensamiento en su gelatinoso cerebro, habría sido expresado en estas tres palabras: las partes nobles.

Siempre le habían gustado las partes nobles, incluso cuando estaba vivo. Le habían gustado en sus libros, y los leía una y otra vez, marcando los márgenes en rojo para que fuera más fácil encontrarlas la próxima vez. Y le habían gustado en las películas. En realidad nunca fue al cine (los asientos eran demasiado pequeños), pero eso no importaba, ya que tenía su vídeo. Podía sentarse en la oscuridad y ver las partes nobles una y otra vez. Adelante y atrás, adelante y atrás. Dentro y fuera. Arriba y abajo. Y mientras miraba, comía.

Tenía libros como Orgía en el gimnasio del instituto, y Harlots en autostop, tenía películas como Romance con Pene y Debbie se hace Dallas, y tenía revistas como Castores ansiosos y Caliente. En cierto modo, las revistas eran lo mejor: si encontraba una con el adecuado tipo de fotografías, no contenía más que partes nobles.

Pero todo eso era en los días antes de que la civilización se hundiera, antes de que los muertos se alzaran para devorar a los vivos. Ahora era incluso mejor. En otro tiempo, se limitaba a mirar las partes nobles y a atiborrarse de comida, pero ahora había alcanzado su destino. Ahora se comía las partes nobles.

No se daba cuenta de lo seguro que estaba; no comprendía que el ser grande y lento le mantenía apartado de las luchas hasta que se habían terminado y los vivos estaban abatidos. Las partes nobles eran difíciles de alcanzar, pero ahí también tenía suerte: los cazadores más rápidos seguían tirando de las extremidades, brazos y piernas y cabezas, cuando se levantaba y se abría paso como una apisonadora hacia las partes nobles. A veces tenía que conformarse con un pecho o una nalga, pero casi siempre obtenía lo que realmente deseaba. Su comida favorita sabía a pescado y a queso fundido pringado con orina: nadie tenía tiempo de bañarse.

Sus dientes amarillos estaban cubiertos de vello púbico y membrana mucosa; nunca se los lavaba.

Tal vez cuando estuviera vivo fuera un sexista, pero todo eso quedaba ya muy atrás. Ahora se comía las partes nobles de cualquiera.

Era virgen.

No había mucho que hacer excepto comer y buscar más comida. Un día fue a la librería Naughty Nite, y casi la recordó. Por allí rondaba parte de la habitual multitud, chocando contra las paredes y gimiendo con desmayo porque no había comida en el lugar. Se marcharon, pero él se demoró. Cogió una revista llamada Ballin. No podía leer el título, pero podía ver las fotografías, y todavía seguía mirándolas cuando salió de la tienda y se encontró en un pequeño apartamento en la parte de atrás. El sofá parecía acogedor. Se sentó en él unos minutos para ver su revista, y luego salió por comida, pero más tarde volvió. Tenía que ir a algún sitio.

Tenía una casa.

De vez en cuando algunos amigos le seguían a su casa (también ellos tenían que ir a algún sitio), pero después de rondar por allí unos minutos, decidían que allí no pasaba nada y se marchaban. Nadie le comprendía.

Había escasez de comida. A veces apenas valía la pena levantarse. Al cabo de unos meses tenía ya toda una colección de revistas, y estaba perdiendo los dientes. Se le cayeron algunos dedos.

Pero es necesario comer, de modo que a veces hacía el esfuerzo de levantarse a buscar el almuerzo. Toda la gente que veía en la calle tenía aspecto triste. En la ciudad resonaban sus aullidos. Algunos intentaron comerse unos a otros, pero la carne estaba podrida y la tendencia no arraigó.

Un día le siguió a casa una hembra, y él advirtió que se le veían las partes nobles. Parecía la fotografía de una revista. Bueno, se parecía bastante. Algunos instintos nunca mueren.

Tuvo un arranque de inspiración, y luego tuvo una esposa.

A ella no pareció importarle. Cuando él se apartó, vagamente confuso, dejó el pene dentro de ella. En realidad nunca lo echó de menos. De todas formas, estaba demasiado podrido para comérselo.

Después de aquello, cazaban juntos. Las presas eran escasas. Una vez consiguió unos bocados de una pierna, que no era lo que le apetecía tomar aquella noche, pero era mejor que nada. No advirtió que ella estaba engordando, a pesar de que apenas comían.

Un día ella le llevó a un supermercado, un lugar que ella conocía casi tan bien como conocía él la librería Naughty Nite. Le enseñó cómo funcionaba un abrelatas. A él no le interesaba realmente, y no prestó mucha atención a la comida, pero ella la devoraba como si aún estuviera caliente y fresca.

Por supuesto, él no sabía que pronto sería padre.

Al fin y al cabo, ¿quién sabía lo que un zombi podía hacer?

Los científicos humanos que los estudiaron tenían otras cosas en que pensar antes que en la posibilidad de una sexualidad zombi. Los zombis parecían estar demasiado ocupados con la satisfacción oral para que nadie se preocupara por sus genitales. Nadie tenía ya porquerías en la cabeza; en lugar de eso, sus cuerpos eran una porquería.

Pero la hembra estaba preñada. Estaba esperando. Estaba, como solía decirse, llena de vida. Y se sabe que podría haber ocurrido, porque ocurrió.

La hembra comenzó a ir regularmente al supermercado, y volvía a casa con todas las latas que podía. Él no le veía mucho sentido a aquello, pero comenzó a ir con ella para ayudarla. Era algo que hacer.

Sus amigos pensaron que estaban locos.

En realidad, ya no veían tanto a sus amigos. Muchos de ellos se estaban desmembrando, sobre todo los delgados. En el aire flotaba la decadencia. En la calle yacían tirados trozos de cuerpos- Algunos se movía y otros no. De pronto se puso de moda estar gordo: eso hacía más fácil seguir de una pieza. La mole era bella.

Cuando por fin llegó el día, el parto fue poco ortodoxo. El bebé simplemente se arrastró hacia el exterior a través del abultado vientre de su madre, después de lo cual la hembra tuvo ciertos problemas de recuperación. De hecho, se desgarró por la cintura, y habría muerto de estar viva. Apuntaló la mitad superior de su cuerpo en un retrete y lo alimentaba de tanto en cuando, pero fue perdiendo interés y se desintegró.

El bebé era una niña, y era humana.

La primera vez que se dio cuenta de ello, casi le arranca un trozo de un buen mordisco, pero de pronto advirtió que había algo raro. Sus partes nobles aún no eran realmente buenas para comer. No estaba todavía madura.

Era tentador, eso sin duda, pero por lo que él sabía, aquélla era la última comida fresca que vería jamás. Deseaba esperar. Deseaba cuidarla. Deseaba que su última comida fuera un banquete perfecto. No sólo estaría ella más madura, sino que también sería más grande. Incluso podría invitar a algunos a la fiesta.

Pero no esperaron a las invitaciones. Sólo unos días después, mientras él, con sus muñones, metía una sopa concentrada de pollo con fideos en la boquita rosada de su hija, oyó a los de la vieja pandilla trasteando torpemente por la librería; sus voces se alzaban en famélica coral. Era muy propio de ellos estropearle su sorpresa.

Sentía un impulso protector hacia su única hija, y seguía siendo el hombre más grande de la ciudad. Cerró la puerta que daba a su casita y apoyó su gigantesca masa contra ella. Naturalmente los zombis intentaron echarla abajo, pero los que se vinieron abajo fueron muchos de ellos en cambio. Los brazos y las piernas se les rompían como spaguetti crudos. Algunos de ellos se alejaron reptando como pudieron, y otros ni se molestaron, pero ninguno entró. Simplemente se descompusieron y se licuaron y se fundieron con las tablas del suelo de la librería Naughty Nite.

La chiquilla estaba bien. Creció fuerte a través de días y semanas y meses que pasaban a toda prisa, y menos mal que así era, porque su padre estaba definitivamente más débil cada vez. Las páginas caían del calendario y de él caían trozos. Seguía esperando, pero la verdad es que había esperado demasiado. Ahora era ella la que abría las latas y le alimentaba a él. No le quedaban dientes, bueno, en realidad no le quedaba mucho de la boca, pero ella embutía alegremente lo que podía en sus fauces goteantes y fétidas. Él no se podía mover. Estaba atrapado en el sofá, era una ulcerosa montaña de pus. Después de la cena, ella trepaba a su regazo y le volvía las páginas de sus revistas favoritas, y disfrutaban juntos de ellas. A ella le gustaban aquellas curiosas fotos, y ellos eran rosados igual que ella.

Papá era gris y verde.

No podemos seguir así, habría dicho él, pero no podía hablar, y tampoco podía pensar mucho. Naturalmente, aquello no era nada nuevo, pero sintió vagamente que las cosas se le escapaban de las manos cuando una noche ella se sentó en su rodilla y se hundió en ella hasta los sobacos. Se echó a reír y palmeó ante la bromita de su papá, y él, como respuesta, emitió una especie de suspiro, pero aquello fue todo.

A la mañana siguiente, cuando ella se despertó, papá se había filtrado por el sofá y estaba desparramado en la alfombra. Al principio pensó que tal vez era una broma, pero unos días más tarde decidió que tenía que hacer frente a los hechos. Hacía un tiempo que se preguntaba acerca de él, pero ya no podía haber dudas:

Papá había pasado a la historia.

Se quedó por allí un tiempo, sólo para estar segura, advirtió que se le agotaban las reservas de comida, lloró unos minutos y luego anadeó hacia la puerta. Con el abrelatas por toda arma, se lanzó desnuda al mundo.

Había huesos y charcos aquí y allá, pero nada se movía. Ella sobreviviría, y quizás encontrara a otros como ella, nuevos humanos nacidos del deseo de muertos. Podrían vivir cerca de un local de pornografía, donde sólo se deseaba el deseo. Incluso podría haber, con el tiempo, un brote de nueva vida.

Había visto los libros de su padre y sabía qué hacer con las partes nobles.