sábado, 22 de agosto de 2009

LA HISTORIA INTERMINABLE

"Las pasiones humanas son un misterio, y a los niños les pasa lo mismo que a los mayores. Los que se dejan llevar por ellas no pueden explicárselas, y los que no las han vivido no pueden comprenderlas. Hay hombres que se juegan la vida para subir a una montaña. Nadie, ni siquiera ellos, puede explicar realmente por qué. Otros se arruinan para conquistar el corazón de una persona que no quiere saber nada de ellos. Otros se destruyen a sí mismos por no saber resistir los placeres de la mesa... o de la botella. Algunos pierden cuanto tienen para ganar en un juego de azar, o lo sacrifican todo a una idea fija que jamás podrá realizarse. Unos cuantos creen que sólo serán felices en algún lugar distinto, y recorren el mundo durante toda su vida. Y unos pocos no descansan hasta que consiguen ser poderosos. En resumen: hay tantas pasiones distintas como hombres distintos hay.

La pasión de Bastián Baltasar Bux eran los libros."

Hablar de la siguiente historia me trae muy buenos recuerdos. Tenía alrededor de siete años cuando en el cine del castillito -con madre, padre y hermana- me adentré en el mundo fantástico de La Historia Sin Fin.
En esa época (1984) los cines eran de una sola sala y vendían productos relacionados a la película en la banqueta; recuerdo no haberme quitado a AURYN por mucho tiempo.

La película es dirigida por el alemán Wolfgang Petersen (Das boot; La tormenta perfecta, Troya) y nos narra la fantástica historia que le sucedió a Bastián al encontrar un extraño libro titulado La Historia Interminable.

La Historia Interminable (Die unendliche geschichte) fue escrita por el alemán Michael Ende en 1979.

La novela es realmente fantástica. Historia tras historia, personaje tras personaje... como su nombre lo dice: es interminable. No queremos que termine, queremos que siga y siga.
Es el sueño de todo lector: ser parte de la historia que se está leyendo y olvidar por un momento los problemas que lo aquejan.

La película sólo toma la primera mitad del libro, y aún así no cuenta ni el 10% de esa mitad. Bien se pudo haber hecho una trilogía estilo la de El Señor de los Anillos, pero ésta sólo dura 92 minutos.
Como ya hemos visto, el lenguaje cinematográfico y el literario son distintos; así que se hicieron varios cambios: como la piel verde oliva de Atreyu que en la película sólo es apiñonada y un Bastián gordo y con las piernas chuecas es sustituído por uno flacucho.
Por cuestiones de tiempo (y presupuesto) prescindieron de personajes y lugares maravillosos.

El final de la película es sólo la mitad del libro. Después la novela nos cuenta cómo Bastián Baltasar Bux ingresa al mundo de FANTASÍA y todas las aventuras -que lo llenarán de conocimiento- que tiene que pasar para regresar a su mundo: el de los humanos.
La imaginación de Ende es impactante al igual que sus mensajes (sutiles).
En color rojo está escrita la historia del mundo humano y en verde la de FANTASÍA. Esto hace más fácil la lectura, sobre todo para los pequeños lectores.

Después de 25 años, estaba emocionado de volver a ver la película. Los efectos visuales siguen siendo maravillosos aunque los especiales ya se ven un poco obsoletos; aún así tiene ese toque que las películas actuales han perdido: te llega al corazón.
La canción principal es todo un clásico (otro punto que ha perdido el cine actual).
A pesar de los cambios ya mencionados y de que se distorsiona un poco el mensaje de Ende, cumple su cometido: poner a trabajar a nuestra imaginación.

Cada uno de los XXVI capítulos del libro (que inician con cada letra del abecedario) está lleno de fantasía: personajes entrañables; lecciones de vida y de una imaginación insuperable.
Es un libro que tiene que leerse, no importa si tienes 9 ó 30 años.

"No le gustaban los libros en que, con malhumor y de forma avinagrada, se contaban acontecimientos totalmente corrientes de la vida totalmente corriente de personas totalmente corrientes. De eso había ya bastante en la realidad y, ¿por qué había que leer además sobre ello? Por otra parte, le daba cien patadas cuando se daba cuenta de que lo querían convencer de algo. Y en esa clase de libros, más o menos claramente, siempre lo querían convencer a uno de algo.

Bastián prefería los libros apasionantes, o divertidos, o que hacían soñar; libros en los que personajes inventados vivían aventuras fabulosas y en los que uno podía imaginárselo todo."

jueves, 20 de agosto de 2009

ARTE FANTÁSTICO - GUSTAVE DURÉ

El domingo pasado, The fool me enseñó un libro muy importante durante su infancia: LA DIVINA COMEDIA.
La edición está increíble.
Viene ilustrada por Gustave Duré.
Paul Gustave Doré (Estrasburgo, 6 de enero de 1832 - París, 23 de enero de 1883) fue un artista francés, grabador e ilustrador.
Estas son algunas de sus ilustraciones:












El grupo mexicano -pionero del heavy metal- LUZBEL, ocupó ese grabado para la portada de su legendario EP "METAL CAÍDO DEL CIELO"

Gracias The fool por tan maravilloso descubrimiento.

MALDOROR 02

Antes de ponerles otro maravilloso canto de Maldoror, quiero recomendarles que visiten:
www.osiazul.com.mx
Una excelente página llena de fantasía a cargo de -la hacedora de galletas y gran profesora del diplomado- Erika Mergruen.
Pídanle la receta para hacer un COSMO.

"Soy sucio. Los piojos me roen. Los cerdos vomitan al mirarme. Las costras y las escaras de la lepra han convertido en escamosa mi piel cubierta de pus amarillento. No conozco el agua de los ríos ni el rocío de las nubes. En mi nuca crece, como en un estercolero, un hongo enorme de pedúnculos umbelíferos. Sentado en un mueble informe no he movido mis miembros desde hace cuatro siglos. Mis pies han echado raíces en el suelo y forman hasta la altura de mi abdomen una especie de vegetación viviente, repleta de innobles parásitos, que todavía no llega a ser planta y que ha dejado de ser carne. Sin embargo, mi corazón late. Pero ¿cómo podría latir si la podredumbre y las exhalaciones de mi cadáver (no me atrevo a llamarlo cuerpo) no lo nutrieran abundantemente? Bajo mi axila izquierda una familia de sapos ha fijado su residencia, y cuando uno de ellos se mueve, me hace cosquillas. Tened cuidado de que no se escape alguno, y vaya a frotar con la boca el interior de vuestra oreja: sería capaz de penetrar luego en vuestro cerebro. Bajo mi axila derecha hay un camaleón que perpetuamente les da caza para no morirse de hambre: es justo que todos vivan. Pero cuando una parte desbarata completamente los ardides de la otra, no encuentran nada mejor que dejar de molestarse, y entonces chupan la grasa delicada que recubre mis costillas: ya estoy acostumbrado. Una víbora maligna ha devorado mi verga para tomar su lugar: esa infame me ha convertido en eunuco. ¡Oh!, si hubiese podido defenderme con mis brazos paralizados, pero creo que se han transformado más bien en dos leños. Sea lo que fuere, importa dejar constancia de que la sangre ya no llega hasta ellos para pasear su rojez. Dos pequeños erizos que no crecen más, arrojaron a un perro, que no los rehusó, el contenido de mis testículos, y después de haber lavado cuidadosamente la epidermis, se alojaron en su interior. El ano ha quedado obstruido por un cangrejo; envalentonado por mi inercia, guarda la entrada con sus pinzas, haciéndome mucho daño. Dos medusas cruzaron los mares, saboreando una esperanza que no fue defraudada. Examinaron atentamente las dos porciones carnosas que forman el trasero humano, y adhiriéndose al contorno convexo, las han achatado en tal forma mediante una presión constante, que los dos trozos de carne desaparecieron, quedando sólo dos monstruos surgidos del reino de la viscosidad, iguales en color, en forma y en saña. ¡No habléis de mi columna vertebral porque es una espada! Sí, sí... no prestaba atención... vuestro pedido es justo. Queréis saber, ¿no es así?, cómo y por qué se encuentra clavada verticalmente en mi lomo. Yo mismo no lo recuerdo con precisión; sin embargo, si me decido a considerar como recuerdo lo que quizás no sea más que un sueño, sabed que el hombre, cuando averiguó que yo había hecho votos de vivir enfermo e inmóvil hasta lograr vencer al Creador, vino detrás de mí de puntillas, pero no tan quedamente que no lo oyese. Luego no percibí nada durante un lapso que no fue largo. Esa aguda cuchilla se hundió hasta el mango entre las paletillas del toro de las fiestas, y su osamenta se estremeció como un terremoto. La hoja ha quedado adherida tan firmemente al cuerpo, que nadie hasta ahora ha podido extraerla. Los atletas, los mecánicos, los filósofos, los médicos, han ensayado sucesivamente los medios más diversos. ¡No sabían que el daño hecho por el hombre no puede repararse! Les perdoné la profundidad de su ignorancia innata, y los saludé con un movimiento de los párpados. Viajero, cuando pases a mi lado, te ruego que no me dirijas la menor palabra de consuelo: debilitarías mi ánimo. Déjame templar mi tenacidad en la llama del martirio voluntario. Vete… que yo no inspire piedad alguna. El odio es más extraño de lo que crees; su conducta es inexplicable como la rotura aparente de un palo que penetra en el agua. Tal como me ves, puedo hacer todavía excursiones hasta los muros del cielo, al frente de una legión de asesinos, y volver para retomar esta postura, y meditar de nuevo sobre los nobles proyectos de venganza. Adiós, no te retendré más, y para que te instruyas y seas cauto, reflexiona en la suerte fatal que me ha empujado a la revuelta, cuando es probable que haya nacido bueno. Contarás a tu hijo lo que has visto, y tomándole la mano, hazle admirar la belleza de las estrellas y las maravillas del universo, el nido del petirrojo y los templos del Señor. Te sorprenderá verlo tan dócil a los consejos de la paternidad, y lo recompensarás con una sonrisa. Pero cuando piensa que nadie lo observa, échale una mirada, y lo verás escupir su baba sobre la virtud; te ha engañado, el descendiente de la raza humana, pero no te engañará más: en adelante sabrás todo lo que llegará a ser. Oh padre infortunado, prepara, para acompañar los pasos de tu vejez, el patíbulo indestructible que cortará la cabeza de un criminal precoz, y el dolor que te mostrará el camino que lleva hasta la tumba."

miércoles, 19 de agosto de 2009

SALPÍCAME

YOKOZUNA es de esas bandas que concentran la esencia del rocanrol.

Sus dos discos -y un demo-, la excelente musicalización que hicieron de Metrópolis y sus presentaciones en vivo los han hecho una banda a seguir.

Para muestra el siguiente video de Salpícame en vivo en el Vive Latino del 2008.

Así se forjan las leyendas.

martes, 18 de agosto de 2009

MARTES $15

Ahora algunas recomendaciones de documentales:

MASACRE EN COLUMBINE es el ojo ácido de Michael Moore acerca de la violencia en la juventud norteamericana. Hilarante y deprimente. Contiene la famosa entrevista al dios de las tinieblas Marilyn Manson. Gran banda sonora.

¿Qué pasaría si durante todo un mes te alimentaras sólamente con productos de McDonald´s? Es lo que plantea SUPER ENGÓRDAME. Fue tal éxito de este documental, que el creador, Spurlock, ya tiene un programa televisivo llamado 30 Days.

THE FEARLESS FREAKS nos narra de forma alucinante la historia de la todavía más alucinante banda The Flaming Lips. Vemos a Wayne viviendo y paseándose en su barrio de toda la vida en Oklahoma... ¿Por qué los rockstars no podrán ser así? Sencillo: no son unos inadaptados temerarios.


¿No te gusta ir a misa los domingos? Entonces tienes que ver RELI...¿QUÉ? Crítica divertida a la mayoría de las religiones de occidente. Si eres de la derecha azul, has caso omiso a esta recomendación.

BESTIARIO 04

Ayer 17 de agosto fue el día del Veterinario, así que retomamos el Bestiario de Juan José Arreola:

AVES DE RAPIÑA

¿Derruida sala de armas o profanada celda monástica? ¿Qué pasa con los dueños del libre albedrío?
Para ellos, la altura soberbia y la suntuosa lejanía han tomado bruscamente las dimensiones de un modesto gallinero, una jaula de alambres que les veda la pura contemplación del cielo con su techo de láminas.
Todos, halcones, águilas o buitres, repasan como frailes silenciosos su libro de horas aburridas, mientras la rutina de cada día miserable les puebla el escenario de deyecciones y de vísceras blandas: triste manjar para sus picos desgarradores.
Se acabaron para siempre la libertad entre la nube y el peñasco, los amplios círculos del vuelo y la caza de altanería. Plumas remeras y caudales se desarrollan en balde; los garfios crecen, se afilan y se encorvan sin desgaste en la prisión, como los pensamientos rencorosos de un grande disminuido.
Pero todos, halcones, águilas o buitres, disputan sin cesar en la jaula por el prestigio de su común estirpe carnicera. (Hay águilas tuertas y gavilanes desplumados.)
Entre todos los blasones impera el blanco purísimo del Zopilote Rey, que abre sobre la carroña sus alas como cuarteles de armiño en campo de azur, y que ostenta una cabeza de oro cincelado, guarnecida de piedras preciosas.
Fieles al espíritu de la aristocracia dogmática, los rapaces observan hasta la última degradación su protocolo de corral. En el escalafón de las perchas nocturnas, cada quien ocupa su sitio por rigurosa jerarquía. Y los grandes de arriba, ofenden sucesivamente el timbre de los de abajo.

lunes, 17 de agosto de 2009

FANTASMAGORIA 01

Además de escribir la maravillosa Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll también dejó para la posteridad esta joyita, cuyo título será utilizado para la versión cinematográfica de Marilyn Manson acerca de Carroll.
Subiré un canto a la vez (siete) para que no se haga pesada la lectura.

FANTASMAGORIA

CANTO I

LA CITA

Una noche de invierno, a las nueve y media,
helado, cansado, enfadado y sucio de barro,
llegué a casa, demasiado tarde para comer,
aunque la cena, los puros y el vino
me esperaban en el estudio.

Una novedad había en la habitación
y algo blanco y ondulante
permanecía a mi lado en la penumbra.
Pensé que era la escoba de la alfombra
que la descuidada doncella había dejado allí.

Pero de repente esa cosa empezó
a temblar y estornudar.
Ante lo cual yo dije: "¡Vamos, vamos, amigo!
No es muy considerada esa actitud.
¡Por favor, no hagas tanto ruido!"

"Me he constipado", dijo la cosa,
"ahí fuera durante el aterrizaje."
Me volví sorprendido
y allí, frente a mis ojos,
¡me encontré un pequeño fantasma!

Cuando le reprendí, tembló de pies a cabeza
y se escondió detrás de una silla
"¿Cómo has llegado hasta aquí?", dije. "¿Por qué has venido?"
Nunca vi nada tan tímido.
"¡Sal de ahí! ¡Deja de temblar!"

Dijo: "Encantado le diré cómo
y también por qué he venido.
Pero..." (entonces se inclinó levemente).
"Ahora está usted de tan mal humor
que pensará que todo es mentira."

"Y en cuanto a lo de estar asustado,
permítame observar
que los fantasmas tenemos el mismo derecho,
en todos los aspectos., a temer a la luz
igual que los humanos teméis a la oscuridad."

"Ningún pretexto", dije, "puede excusar
la cobardía que he observado en ti.
Porque los fantasmas podéis visitarnos cuando queréis,
mientras que los humanos no podemos
rechazar la visita."

Respondió: "Alarmarse
es algo natural, ¿no es así?
Realmente yo temí que usted quisiera hacerme daño.
Pero, ahora que veo que se ha calmado,
deje que le explique mi visita.

"Las casas están clasificadas, tengo el honor de decirle,
según el número
de fantasmas que albergan.
(El inquilino apenas cuenta como carga ,
junto con el carbón y otros trastos.

Ésta es la casa de 'un solo fantasma', y
cuando usted llegó el pasado verano,
podía haber advertido la presencia de un espectro que
estaba haciendo todo lo que hacen los fantasmas
para dar la bienvenida a un recién llegado.

Esto siempre se hace en las villas...
no importa a cuánto ascienda el alquiler,
porque, aunque desde luego es menos divertido
que sólo haya sitio para uno,
los fantasmas tenemos que acceder.

Ese espectro le dejó el día tres...
y desde entonces usted no ha sido visitado,
ya que él nunca nos dijo una palabra,
sino que, accidentalmente, oímos
que aquí alguien se necesitaba.

Por derecho, los espectros eligen los primeros,
a la hora de cubrir una vacante.
Luego, los fantasmas, los elfos, las hadas y los duendes...
Y si todos éstos fallan, se invita
al espíritu necrófago más simpático que se encuentre.

Los espectros dijeron que el lugar era humilde
y que usted guardaba un vino muy malo.
Así que tuvo que venir un fantasma
y, como yo era el primero, ya sabe,
no pude negarme."

"Sin duda", dije, "eligieron
al mejor que podían enviar,
¡Aunque elegir a un mocoso como tú
para visitar a un hombre de cuarenta y dos,
no ha sido un gran detalle!"

"No soy tan joven, señor", contestó,
"como usted piensa. El hecho es
que en cavernas al lado del mar
y en otros lugares, que me ha tocado probar,
he adquirido una gran experiencia.

Pero hasta ahora nunca he formado parte
estrictamente de una casa,
y con las prisas olvidé
las Cinco Normas Básicas de la Etiqueta
que de memoria debemos conocer.

Mis sentimientos pronto aceptaron
al pequeño individuo.
Éste estaba absolutamente espantado
por haber, por fin encontrado un humano
y parecía muy asustado y acobardado.

"¡Por fin", dije, "estoy contento de haber descubierto
que los fantasmas no son mudos !
Pero, por favor, siéntate. Quizá te apetezca
(si, como yo no has cenado)
tomar un bocado.

Aunque, ciertamente, no pareces
algo a lo que pueda ofrecerse comida.
Y luego me encantará escuchar...,
si me las dices alto y claro...,
las normas a las que tú aludías."

¡Gracias las oirás luego más tarde.
Esto sí que ha sido suerte!."
"¿Qué puedo ofrecerte?", dije.
"Bueno, ya que es usted tan amable, probaré
un poco de pato.

¡Una tajada! ¿Y podría pedirle
otra gotita de salsa?"
Me senté y le miré asombrado,
porque realmente nunca había visto
una cosa tan blanca y ondulante.

Y todavía parecía hacerse más blanco,
más vaporoso y más ondulante...,
visto en la borrosa y parpadeante luz,
mientras recitaba
sus "Máximas de Comportamiento".

domingo, 16 de agosto de 2009

WORLD PRESS PHOTO 2009

El sábado visité la exposición temporal WORLD PRESS PHOTO 2009 en el Museo Franz Mayer.

"Muestra de los ganadores del concurso internacional más importante de fotoperiodismo organizado anualmente por la fundación holandesa World Press Photo. "

Estará hasta el 6 de Septiembre.

Algunas fotos valen mucho la pena:











MUSEO FRANZ MAYER
http://www.franzmayer.org.mx/

Horario:
Martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas

Tarifa:
Admisión general $45.00
Estudiantes y maestros $25.00
Entrada gratuita a miembros del ICOM, afiliados, adultos mayores de 60 años
y niños menores de 12 años

Dirección:
Hidalgo 45. Centro Histórico
México D.F. 06300
Tel. 5518.2266 ext. 251, 254
Estacionamiento propio anexo al museo
Metros: Bellas Artes e Hidalgo


sábado, 15 de agosto de 2009

LOVECRAFT 08

Ahora un video (foto-montaje) acerca de CTHULHU (incluye subtítulos para que la canten):

viernes, 14 de agosto de 2009

TOLKIEN

Mañana toca comentar el clásico fantástico:
El SEÑOR DE LOS ANILLOS de Tolkien.
Me pasaron este video que lo resume:

jueves, 13 de agosto de 2009

ESTOY MAL

Dicen que el primer paso para la sanación es reconocer que se tiene un problema...

Aunque no estoy seguro de querer sanar...

En fin, ESTOY MAL, INFINITAMENTE MAL

FÚTBOL

Nos guste o no nos guste, el fútbol es parte de nuestra idiosincracia.
Esperamos los partidos de fin de semana -o de media semana- para ver a nuestro equipo o a la selección.
Ansiamos una victoria, esa victoria que en nuestra vida personal a veces no llega; y durante dos horas nos olvidamos de todo y nos zambullimos en este absurdo que es el fútbol.
¿Acaso ésa no es la finalidad de toda actividad recreativa?

Para todos aquellos que reniegan y piensan que el fútbol no tiene nada que ver con las artes, un fragmento del ensayo de JUAN VILLORO:

EL BALÓN Y LA CABEZA
La mente da en el poste

"Supongo que al final de un torneo de ajedrez Karpov y Kasparov ven los rostros como una oportunidad de que la nariz se convierta en un caballo y se coma un ojo. Lo mismo pasa con el enfermo de futbol. Para desacreditar de una vez cualquier asomo de sensatez en estas páginas, confieso que una tarde de fiebre resolví que, si los jarabes fueran futbolistas, la más temible media cancha estaría integrada por los contundentes Robitussin, Breacol y Zorritón. El aficionado in extremis lleva una pelota entre los oídos. Rara vez trata de defender lo que piensa porque está demasiado nervioso pensando en lo que defiende. Cuando los suyos pisan el pasto, el mundo, el balón y la mente son una y la misma cosa. Con absoluto integrismo, el fanático reza o frota su pata de conejo; en ese momento Dios es redondo y bota en forma inesperada.

Sería exagerado decir que todas las minorías ajenas al futbol le profesan enemistad. A pesar de las obvias carencias de quienes creen que gritar "¡Síquitibum!" sirve de algo, hay quienes no honran al futbol con otra reacción que la indiferencia. Pero tampoco falta el que ofrece sus cerillos para que el futbol arda en hogueras ejemplares. Odiar puede ser un placer cultivable, y acaso las canchas cumplan la función secreta de molestar a quienes tienen honestas ganas de fastidiarse. Cada tanto, un Nostradamus sin otro Apocalipsis en la agenda ve un partido, se chupa el dedo y decide que el viento sopla en pésima dirección. ¿Cómo es posible que las multitudes sucumban a un vicio tan menor? El diagnóstico empeora cuando el Mundial interrumpe las sobremesas y los matrimonios: los amigos que parecían lúcidos hablan de croatas impronunciables. Sin embargo, despotricar contra los malos gustos es inútil; nuestra amiga María preferirá hasta la eternidad los mangos verdes y Nicole Kidman galanes imposibles de elogiar.

El oficio de chutar balones está plagado de lacras. Levantemos veloz inventario de lo que no se alivia con el botiquín del masajista: el nacionalismo, la violencia en los estadios, la comercialización de la especie y lo mal que nos vemos con la cara pintada. Todo esto merece un obvio voto de censura. Pero no se puede luchar contra el gusto de figurarnos cosas. Cada aficionado encuentra en el partido un placer o una perversión a su medida. En un mundo donde el erotismo va de la poesía cátara a los calzones comestibles, no es casual que se diversifiquen las reacciones. Los irlandeses aceptan el bajo rendimiento de su selección como un estupendo motivo para beber cerveza, los mexicanos nos celebramos a nosotros para no tener que celebrar a nuestro equipo, los brasileños enjugan sus lágrimas en banderas king-size cuando sólo consiguen el subcampeonato y los italianos lanzan el televisor por la ventana si Baggio falla un penal.

El hombre en trance futbolístico sucumbe a un frenesí difícil de asociar con la razón pura. En sus mejores momentos, recupera una porción de infancia, el reino primigenio donde las hazañas tienen reglas pero dependen de caprichos, y donde algunas veces, bajo una lluvia oblicua o un sol de justicia, alguien anota un gol como si matara un leopardo y enciende las antorchas de la tribu.

En sus peores momentos, el fan del futbol es un idiota con la boca abierta ante un sándwich y la cabeza llena de datos inservibles. Es obvio que la Ilustración no ocurrió para idolatrar héroes cuyas estampas aparecen en paquetes de galletas ni para aceptar el nirvana que suspende el juicio y la mordida. La verdad, cuesta trabajo asociar a estos aficionados con los rigores del planeta posindustrial. Pero están ahí y no hay forma de cambiarlos por otros.

En sociedades descompuestas Hamlet es una incitación a matar padrastros y el futbol a cometer actos vandálicos o declarar la guerra. Para ser legítimas, las taras de los hinchas deben resultar tan inofensivas como la costumbre que los futbolistas tienen de escupir. Quienes hemos corrido infructuosamente tras un balón sabemos que escupir no sirve para nada, pero escupimos. Se trata de un mantra,como el del tenista que se concentra acariciando las cuerdas de su ra-queta, sólo que más guarro. Llegamos a un punto esencial: si combatir al futbol es tan infructuoso como perder el ánimo ante la supervivencia de las estudiantinas, elogiarlo carece de efecto proselitista. Nadie se convence "en teoría" de extasiarse con un gol. Hablar de un entusiasmo tan compartido y vulgar depende de otras claves: alargar en palabras los prodigios instantáneos, imaginarlos minuciosamente hasta que se conviertan en un dominio autónomo, un edén podado al ras. En suma: sustituir a un Dios con prestaciones que no trabaja los domingos.

En los partidos de mi infancia, el hecho fundamental fue que los narró Ángel Fernández, capaz de transformar un juego sin gloria en una trifulca legendaria.

Las crónicas de fut comprometen tanto a la imaginación que algunos de los grandes rapsodas han contado partidos que no vieron; casi ciego, Cristino Lorenzo fabulaba desde el Café Tupinamba; el Mago Septién y otros pocos lograron inventar gestas de beisbol, box o futbol, a partir de los escuetos datos que llegaban por telegrama a la estación de radio.
Por desgracia, no siempre es posible que Homero tenga gafete de acreditación en el Mundial y muchas narraciones carecen de interés. Pero nada frena a pregoneros, teóricos y evangelistas. El futbol exige palabras, no sólo las de los profesionales, sino las de cualquier aficionado provisto del atributo suficiente y dramático de tener boca. ¿Por qué no nos callamos de una vez? Porque el futbol está lleno de cosas que francamente no se entienden. Un genio curtido en mil batallas roza con el calcetín la pelota que hasta el cronista hubiera empujado a las redes; un portero que había mostrado nervios de cableado de cobre, sale a jugar con guantes de mantequilla; el equipo forjado a fuego lento, pierde de golpe la química o la actitud o como se le quiera llamar a la misteriosa energía que reúne a once soledades. Los periodistas de la fuente deben dar respuestas con detalles que las hagan verosímiles: el abductor frotado con ungüento erróneo, la camiseta sustituta del equipo (es horrible y provoca que fallen penaltis), el osito que el portero usa de mascota y fue pateado por un fotógrafo de otro periódico.

El novelista que analiza tobillos eminentes puede ensayar conjeturas más desaforadas e indemostrables. Ya lo dijo Nelson Rodrigues: "Si los datos no nos apoyan, peor para los datos." La indagación literaria del futbol parte de un presupuesto: la mente decide los partidos y jamás sabremos cómo opera. Lo importante resulta imponderable; los lances no derivan del rendimiento atlético sino de una habilidad secreta. Zidane filtra el balón a un hueco donde no ocurre nada pero ocurrirá Raúl; Romario hace un quiebre y prepara el perfil izquierdo: todos los ojos del estadio miran el ángulo equivocado; Valderrama se detiene, baja los brazos y duerme de pie, su siesta representa la forma más sorpresiva del ataque: la pausa.

Al escrutar estos asombros, el cronista renuncia a tener la razón absoluta; juega contra su sombra al modo de Gesualdo Bufalino: "Cada día lanzo penaltis contra mí mismo. Por gracia o por desgracia doy siempre en el poste." El futbol es una condición subjetiva. Imposible saber si acertamos al interpretarlo. No hay solución a la infinita tarea de confundir el balón con la cabeza."

miércoles, 12 de agosto de 2009

LOVECRAFT 07

Hace unos días recité en voz alta lo siguiente:

ÍÄ! ÍÄ! CTHULHU FHTAGN!
PH´NGLUÍ MGLW´NAF CTHULHU
R´LYEH WGAH-NAGL FHTAGN!
ÍÄ-R´LEH! CTHULHU FHTAGN! ÍÄ! ÍÄ!

Y despertando en su morada de R´yleh apareció en el Ajusco el gran dios CTHULHU.







Para mantenerlo tranquilo me ha pedido sangre de blogeros vírgenes...

CORTÁZAR 04

¿Te has caído alguna vez de las escaleras?
Eso significa que no has leído a Cortázar:

Instrucciones para subir una escalera

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

martes, 11 de agosto de 2009

VS EL TRABAJO 03

Ayer hice San Lunes, pero hoy si tengo que trabajar...
Otro ensayo en contra del trabajo:

“Los hombres trabajan demasiado para ser ellos mismos. El trabajo es una maldición que el hombre ha convertido en un placer. Trabajar sólo por el trabajo mismo, disfrutar una labor sin recompensa, imaginar que puede uno sentirse pleno gracias al esfuerzo asiduo –todo eso es asqueroso e incomprensible. El trabajo permanente e ininterrumpido adormece, trivializa y despersonaliza. El trabajo desplaza el centro de interés del hombre de lo subjetivo a lo objetivo de las cosas. En consecuencia, el hombre ya no se interesa por su propio destino, sino que se enfoca en los hechos y las cosas. Lo que debería ser una actividad de transfiguración permanente se convierte en un medio para exteriorizarse, para abandonar el yo interior.

En el mundo moderno, el trabajo se ha convertido en una actividad puramente externa; el hombre no se hace a sí mismo a través de ella, hace cosas. Que cada uno de nosotros debamos tener una carrera, debamos acceder a un cierto tipo de vida que probablemente no nos acomoda, ilustra la tendencia del trabajo a adormecer el espíritu. El hombre ve el trabajo como algo benéfico para su ser, pero su fervor revela su inclinación por el mal. En el trabajo el hombre se olvida de sí mismo; aún así, su olvido no es simple e inocente, sino más parecido a la estupidez. A través del trabajo, el hombre ha mudado de sujeto a ser objeto; en otras palabras, se ha convertido en un animal deficiente que ha traicionado sus orígenes. En lugar de vivir por sí mismo –no de manera egoísta sino creciendo espiritualmente- el hombre se ha convertido en el malogrado e impotente esclavo de la realidad exterior. ¿A dónde se han ido el éxtasis, la visión, la exaltación? ¿Dónde está la suprema locura o el genuino placer del mal? El placer negativo que uno halla en el trabajo contribuye a la pobreza y la banalidad de la vida diaria, a su mezquindad. ¿Por qué no abandonar este trabajo fútil y comenzar de nuevo sin repetir el mismo y oneroso error? ¿No es acaso suficiente con la consciencia subjetiva de la eternidad? La percepción de la eternidad es lo que la actividad frenética y el carácter trepidante del trabajo ha destruido en nosotros. El trabajo es la negación de la eternidad. Entra más bienes adquirimos en el reino de lo temporal, y más intenso es nuestro trabajo externo, menos accesible y más alejada estará la eternidad. Por eso la limitada perspectiva de la gente activa y energética, por eso la banalidad de su pensamiento y sus actos. No estoy contrastando el trabajo con la contemplación pasiva o con las ensoñaciones vagas, sino con una transfiguración irrealizable; de cualquier modo, prefiero una pereza inteligente y observadora a una actividad intolerable y terrorífica.”

E.M. CIORAN

MARTES $15

Para este martes, algo de violencia al estilo Tarantino:

PERROS DE RESERVA se ha convertido en todo un clásico del género. Diálogos inteligentes (sello de Tarantino); personajes muy bien desarrollados; historias con vueltas de tuerca y violencia gráfica. Steve Buscemi grandioso como Mr. Pink. Buena música y la escena de tortura al policía quedará como una de las mejores secuencias gore del cine.

TIEMPOS VIOLENTOS marca el regreso triunfal de John Travolta a las pantallas. De nuevo una excelente historia llena de vueltas y de personajes excéntricos. El baile de John con Uma Thurman se ha convertido en un clásico.

A pesar de que salieron por separado, considero a KILL BILL como una sola película. Uma Thurman repite, pero ésta vez le da vida a una heroína sedienta de venganza. De nueva cuenta personajes inolvidables; secuencias llenas de acción y de sangre y un chiflidito que se quedará grabado en tu memoria.

A PRUEBA DE MUERTE es la más reciente producción de Quentin. En Estados Unidos se exhibió como una función doble -muy al estilo setentero- con PLANET TERROR de Robert Rodriguez; GRINDHOUSE. Kurt Russell sale de su letargo y nos brinda a un psicótico Stuntman Mike. Contiene lo que a mi juicio es el mejor choque de autos.

lunes, 10 de agosto de 2009

ALICIA

Todos recordamos la imágen de Alicia en el país de las maravillas creada por Disney. La reina de corazones, el sombrerero loco, el conejo blanco, el gato de Chesire y la propia Alica ya son íconos universales.
Como en la mayoría de los casos, el libro -de Charles Lutwidge Dodgson (Lewis Carroll)- es mucho más rico.
La historia original, publicada en 1865, es una dura, pero creativa y fresca crítica a la sociedad y al sistema educativo inglés victoriano.
"Alicia es un átomo de inteligencia crítica, de sentido común y generosidad... hace comentarios cáusticos, candorosos sobre la política, la guerra, la administración de la justicia, la identidad personal, el espíritu académico, la educación, las relaciones humanas..."
Por obvias razones, Disney no pudo transmitir esos sentimientos para el público americano.
Lo que si aprovechó y dió rienda suelta fue a la la locura, a lo absurdo, a lo sin sentido (non-sense) de la obra.
Alicia... puede leerse de diferentes formas; está llena de simbolismos.
¿Por qué nos cae mal o nos resulta extraña la conducta de Alicia?
Porque a pesar de ser una niña, no se comporta como tal.
Cualquier niño de su edad al encontrarse en ese mundo fantástico y rodeado de esos personajes maravillosos estaría más que feliz y se quedaría allí.
Alica no; juzga y critica todo.
Eso es lo que nuestra sociedad y nuestro sistema educativo está haciendo con los niños: los despoja del sentido del asombro y los llena de una serie de conocimientos y preconceptos inútiles y absurdos que limitan la increíble mente infantil.
Queremos que nuestros niños sean "normales".
En general Disney hace una muy buena adaptación de la historia, aunque le agrega elementos de la segunda parte llamada Alicia a través del espejo y quita varios -algunos maravillosos- de la historia original.
Una escena inmortal es cuando Alicia platica con el gato de Chesire. En el libro se desarrolla mucho mejor:

"El Gato, cuando vio a Alicia, se limitó a sonreír. Parecía tener buen carácter, pero también tenía unas uñas muy largas Y muchísimos dientes, de modo que sería mejor tratarlo con respeto.
--Minino de Cheshire --empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba--.
Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

--Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar --dijo el
Gato.
--No me importa mucho el sitio... --dijo Alicia.
--Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes --dijo el Gato.
--... siempre que llegue a alguna parte --añadió Alicia como explicación.
--¡Oh, siempre llegarás a alguna parte --aseguró el Gato--, si caminas lo suficiente!

A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta:
¿Qué clase de gente vive por aquí?
--En esta dirección --dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha-- vive un Sombrerero. Y en esta dirección --e hizo un gesto con la otra pata-- vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.
--Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca --protestó Alicia.
--Oh, eso no lo puedes evitar --repuso el Gato--. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
--¿Cómo sabes que yo estoy loca? --preguntó Alicia.
--Tienes que estarlo afirmó el Gato--, o no habrías venido aquí.
Alicia pensó que esto no demostraba nada. Sin embargo, continuó con sus preguntas:
--¿Y cómo sabes que tú estás loco?
--Para empezar -repuso el Gato--, los perros no están locos. ¿De acuerdo?
--Supongo que sí --concedió Alicia.
--Muy bien. Pues en tal caso --siguió su razonamiento el Gato--, ya sabes que los perros gruñen cuando están enfadados, y mueven la cola cuando están contentos. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco."

A pesar de que el gato parece estar loco de remate, es el personaje más cuerdo de la historia.
El diálogo es maravilloso y lleno de una profundidad palpable.
La película prescinde de un personaje maravilloso: La Duquesa.
En la siguiente escena, se critica a todas esas historias infantiles llenas de moralejas:

"--¡No sabes lo contenta que estoy de volver a verte, querida mía! --dijo la Duquesa, mientras cogía a Alicia cariñosamente del brazo y se la llevaba a pasear con ella.
Alicia se alegró de encontrarla de tan buen humor, y pensó para sus adentros que quizá fuera sólo la pimienta lo que la tenía hecha una furia cuando se conocieron en la cocina. «Cuando yo sea Duquesa», se dijo (aunque no con demasiadas esperanzas de llegar a serlo), «no tendré ni una pizca de pimienta en mi cocina. La sopa está muy bien sin pimienta... A lo mejor es la pimienta lo que pone a la gente de mal humor», siguió pensando, muy contenta de haber hecho un nuevo descubrimiento, «y el vinagre lo que hace a las personas agrias.,. y la manzanilla lo que las hace amargas... y... el regaliz y las golosinas lo que hace que los niños sean dulces. ¡Ojalá la gente lo supiera! Entonces no serían tan tacaños con los dulces...»
Entretanto, Alicia casi se había olvidado de la Duquesa, y tuvo un pequeño sobresalto cuando oyó su voz muy cerca de su oído.
--Estás pensando en algo, querida, y eso hace que te olvides de hablar. No puedo decirte en este instante la moraleja de esto, pero la recordaré en seguida.
--Quizá no tenga moraleja --se atrevió a observar Alicia.
--¡Calla, calla, criatura! -dijo la Duquesa--. Todo tiene una moraleja, sólo falta saber encontrarla.
Y se apretujó más estrechamente contra Alicia mientras hablaba. A Alicia no le gustaba mucho tenerla tan cerca: primero, porque la Duquesa era muy fea; y, segundo, porque tenía exactamente la estatura precisa para apoyar la barbilla en el hombro de Alicia, y era una barbilla puntiaguda de lo más desagradable.
Sin embargo, como no le gustaba ser grosera, lo soportó lo mejor que pudo.
--La partida va ahora un poco mejor --dijo, en un intento de reanudar la conversación.
--Así es --afirmó la Duquesa--, y la moraleja de esto es... «Oh, el amor, el amor. El amor hace girar el mundo.»
--Cierta persona dijo --rezongó Alicia-- que el mundo giraría mejor si cada uno se ocupara de sus propios asuntos.
--Bueno, bueno. En el fondo viene a ser lo mismo --dijo la Duquesa, y hundió un poco más la puntiaguda barbilla en el hombro de Alicia al añadir--: Y la moraleja de esto es...
«¡Qué manía en buscarle a todo una moraleja!», pensó Alicia.
--Me parece que estás sorprendida de que no te pase el brazo por la cintura --dijo la Duquesa tras unos instantes de silencio--. La razón es que tengo mis dudas sobre el carácter de tu flamenco. ¿Quieres que intente el experimento?
--A lo mejor le da un picotazo --replicó prudentemente Alicia, que no tenía las menores ganas de que se intentara el experimento.
--Es verdad --reconoció la Duquesa--. Los flamencos y la mostaza pican. Y la moraleja de esto es: «Pájaros de igual plumaje hacen buen maridaje».
--Sólo que la mostaza no es un pájaro --observó Alicia.
--Tienes toda la razón --dijo la Duquesa--. ¡Con qué claridad planteas las cuestiones!
--Es un mineral, creo --dijo Alicia.
--Claro que lo es --asintió la Duquesa, que parecía dispuesta a estar de acuerdo con todo lo que decía Alicia--. Hay una gran mina de mostaza cerca de aquí. Y la moraleja de esto es...
--¡Ah, ya me acuerdo! --exclamó Alicia, que no había prestado atención a este último comentario--. Es un vegetal. No tiene aspecto de serlo, pero lo es.
--Enteramente de acuerdo --dijo la Duquesa--, y la moraleja de esto es: «Sé lo que quieres parecer» o, si quieres que lo diga de un modo más simple: «Nunca imagines ser diferente de lo que a los demás pudieras parecer o hubieses parecido ser si les hubiera parecido que no fueses lo que eres».
--Me parece que esto lo entendería mejor --dijo Alicia amablemente-- si lo viera escrito, pero tal como usted lo dice no puedo seguir el hilo.
--¡Esto no es nada comparado con lo que yo podría decir si quisiera! --afirmó la Duquesa con orgullo.
--¡Por favor, no se moleste en decirlo de una manera más larga! --imploró Alicia.
--¡Oh, no hables de molestias! --dijo la Duquesa--. Te regalo con gusto todas las cosas que he dicho hasta este momento.
«¡Vaya regalito!», pensó Alicia. «¡Menos mal que no existen regalos de cumpleaños de este tipo!» Pero no se atrevió a decirlo en voz alta.
--¿Otra vez pensativa? --preguntó la Duquesa, hundiendo un poco más la afilada barbilla en el hombro de Alicia.
--Tengo derecho a pensar, ¿no? --replicó Alicia con acritud, porque empezaba a estar harta de la Duquesa.
--Exactamente el mismo derecho dijo la Duquesa-- que el que tienen los cerdos a volar, y la mora...
Pero en este punto, con gran sorpresa de Alicia, la voz de la Duquesa se perdió en un susurro, precisamente en medio de su palabra favorita, «moraleja», y el brazo con que tenía cogida a Alicia empezó a temblar. Alicia levantó los ojos, y vio que la Reina estaba delante de ellas, con los brazos cruzados y el ceño tempestuoso."

El final, a pesar de que llegan al mismo punto, es mucho más efectivo y catártico en la obra de Dodgson.

Es una historia inmortal, que cada vez que se lea se encontrarán otros detalles e interpretaciones; no en balde Tim Burton la llevará a la pantalla y Marylin Manson hará lo mismo pero con la vida y obra de Lewis Carroll (Fantasmagoria).

Cuando vean la versión de Disney, les recomiendo que le pongan el audio en inglés: acertadamente utilizaron inglés británico; y si les interesa el libro, les recomiendo la edición de Porrúa (incluye Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo) con las ilustraciones originales y prólogo de Sergio Pitol.

"Alicia... es la venganza inconsciente y a largo plazo del niño zurdo contra la sociedad organizada" Sergio Pitol.

Como un dato curioso, existe un desorden neurológico conocido como:
Síndrome de Alicia en el país de las maravillas.
La persona que sufre este desorden percibe los objetos más grandes (macropsia) o más chicos (micropsia) de su forma normal en una clara alusión a las bebidas y alimentos que engrandecen y empequeñecen a Alicia a lo largo de la obra.

sábado, 8 de agosto de 2009

PINOCCIO

Este sábado toca en el diplomado hablar de literatura infantil.
Leímos Alicia en el país de las maravillas (Lewis Carroll), Las aventuras de Pinoccio (Carlo Collodi) y El principito (Antoine de Saint Exupéry)
Las tres grandísimas obras.
A pesar de que en Pinoccio cada hoja contiene una moraleja, está lleno de escenas hilarantes y oscuras como la siguiente:


"Y llegaron los médicos, uno detrás de otro: un cuervo, un mochuelo y un grillo-parlante.
--Quisiera saber, señores-- dijo el Hada volviéndose hacia los tres médicos reunidos junto a la cama de Pinocho--, si este desgraciado muñeco está vivo o muerto.
¡Al oír esta pregunta se adelantó primero el cuervo, y le tomó el pulso; después le tocó la nariz y el dedo meñique del pie izquierdo, y cuando le hubo examinado bien, pronunció solemnemente estas palabras:
--Yo opino que el muñeco está completamente muerto; si por fortuna no estuviese muerto, entonces sería señal indudable de que estaba vivo.
--Siento mucho no ser de la misma opinión de mi ilustre amigo y colega el cuervo-- dijo a su vez el mochuelo--; yo opino que el muñeco está vivo y bien vivo; pero si por desgracia no lo estuviese entonces sería señal indudable de que estaba muerto.
--¿Y usted qué dice?-- preguntó el Hada al grillo-parlante.
--Yo creo que el médico prudente, cuando no sabe qué decir, lo mejor que puede hacer es permanecer callado. Por lo demás, este muñeco no me es desconocido: hace ya tiempo que le conozco.
Pinocho que había permanecido hasta aquel momento como un tronco, tuvo un estremecimiento que hizo mover la cama.
--¡Este muñeco-- continuó diciendo el grillo-parlante-- es un granuja incorregible!
Pinocho abrió los ojos, pero volvió a cerrarlos en el acto.
--¡Es un galopín, un holgazán, un vagabundo!
Pinocho escondió la cara entre las sábanas.
--¡Un hijo desobediente, que hará morirse de pena a su pobre padre!
En aquel momento se sintió en la habitación rumor de llanto y de sollozos. Levantaron el embozo de la sábana y se encontraron con que era Pinocho el que lloraba.
--Cuando el muerto llora, es señal de que está en vías de curación-- dijo solemnemente el cuervo.
--Siento mucho contradecir a mi ilustre amigo y colega-- replicó el mochuelo--. Yo creo que cuando el muerto llora es señal de que no le hace gracia morirse.

Apenas salieron los tres médicos de la habitación, se acercó el Hada a Pinocho, y al tocarle la frente notó que tenía una gran fiebre.
Entonces disolvió unos polvos blancos en medio vaso de agua y se los presentó al muñeco, diciéndole cariñosamente.
--Bebe esto, y dentro de pocos días estarás bueno.
Pinocho miró el vaso torciendo el gesto, y preguntó con voz plañidera:
¿Es dulce, o amargo?
--Es amargo, pero te sentará bien.
--¡Amargo! No lo quiero.
--¡Anda, bébelo: hazme caso a mí!
--Es que no me gustan las cosas amargas.
--Bébelo, y te daré después un terrón de azúcar para quitarte el mal gusto.
--¿Dónde está el terrón de azúcar?
--Aquí lo tienes-- dijo el Hada, sacándolo de un azucarero de oro.
--Primero quiero que me des el terrón de azúcar, y después beberé el agua amarga.
--¿Me lo prometes?
--Sí.
El Hada le dio el terrón, y Pinocho, después de comérselo en menos tiempo que se dice, se relamió los labios, exclamando:
--¡Qué lástima que el azúcar no sea medicina! ¡Yo me purgaría entonces todos los días!
--Ahora vas a cumplir la promesa que me has hecho, y a beberte este poco de agua que ha de ponerte bueno.
De mala gana tomó Pinocho el vaso en la mano, acercando la punta de la nariz y haciendo un gesto; después hizo como que se lo llevaba a la boca; pero se arrepintió y volvió a olerlo, hasta que por último dijo:
--¡Es muy amarga! ¡Muy amarga! ¡No puedo beberla!
--¿Cómo puedes saberlo, si no lo has probado?
--Me lo figuro lo conozco en el olor. Quiero otro terrón de azúcar primero, y después la beberé.
Con toda la paciencia de una buena madre, el Hada le puso en la boca un poco de azúcar, y después le presentó el vaso otra vez.
--Así no puedo beberlo-- dijo el muñeco haciendo mil gestos.
--¿Por qué?
--Porque me fastidia esa almohada que tengo en los, pies.
El Hada retiró la almohada.
--¡Es inútil! tampoco puedo beberlo!
--Qué es lo que ahora te fastidia?
--Me fastidia esa puerta del cuarto que está medio abierta.
Entonces el Hada cerró la puerta.
--¡Es que no quiero!--gritó, Pinocho llorando y pataleando--. ¡No; no quiero beber ese agua amarga; no quiero; no, no!
--¡Hijo mío, mira que luego te arrepentirás!
--¡Mejor!
--Tu enfermedad es grave.
--¡Mejor!
--Esa fiebre puede llevarle al otro mundo.
--¡Mejor!
--¿No tienes miedo de la muerte?
--Ninguno. ¡Antes me muero que beber esa medicina tan amarga!
En aquel momento se abrió de par en par la puerta de la habitación, y entraron cuatro conejos, negros como la tinta, que llevaban sobre los hombros; una caja de muerto.
--¿Qué queréis?-- gritó, Pinocho despavorido, sentándose en la cama.
--Venimos por ti-- respondió el conejo mas grueso de los cuatro.
--¿Por mí? ¡Pero si no me he muerto todavía!
--Todavía no; pero te quedan pocos instantes; de vida, por no haber querido beber la medicina, que te hubiera curado la fiebre.
--¡Oh, Hada. mía! ¡Hada mía!-- comenzó entonces a gritar el muñeco--. ¡Dame en seguida el vaso! ¡Anda pronto, por favor, que yo no quiero morir, no quiero morir!
Y tomando el vaso con ambas manos, se lo bebió de un sorbo.
--¡Paciencia!-- dijeron entonces los conejos--. Por esta vez hemos perdido el viaje.
Y echándose de nuevo sobre los hombros la caja, que habían dejado en tierra, salieron del cuarto refunfuñando y murmurando entre dientes."

viernes, 7 de agosto de 2009

INADAPTADO

Yo sé que los "puristas" de la música al escuchar esta versión de LOS GATOS se retorcerán del dolor.

Pero vamos, si harás un tributo a una rola, hay que hacerlo a tu manera; de nada sirve hacerlo igualito, mejor escuchas la original.

En este caso tomaron la tonadita, la transformaron y desarrollaron una letra totalmente distinta.

LOS GATOS son una banda de Rockabilly del DF; sus integrantes son:
*El Gato
*Rockier
*Any


Creo que está de más decirlo, pero uno nunca sabe:
Se trata de la tonadita de Creep de RADIOHEAD.

Para más información de la banda:
http://www.losgatosrockabilly.com/

jueves, 6 de agosto de 2009

THE FIXER

Como ya he mencionado, Septiembre será un gran mes para los melómanos.

Ahora es el turno de Pearl Jam con su rola The Fixer que vendrá incluída en BACKSPACER.

"Pearl Jam ha dado a conocer el track list de su nuevo disco que llevará por nombre "Backspacer", el cuál viene acompañado de una intensa gira por los Estados Unidos y Europa para este fin de año.

La banda se ha reunido con el productor Brendan O´Brien para realizar “Backspacer”. Él es el productor de los cuatro primeros álbumes de Pearl Jam y ha remasterizado el álbum debut del grupo y obra maestra “Ten” que se relanzó en Marzo de 2009.

La fecha de lanzamiento de "Backspacer" no ha sido confirmada, pero la revista Rolling Stone asegura que será el 20 de septiembre."

1. “Gonna See My Friend”
2. “Got Some”
3. “The Fixer”
4. “Johnny Guitar”
5. “Just Breathe”
6. “Amongst The Waves”
7. “Unthought Known”
8. “Supersonic”
9. “Speed Of Sound”
10. “Force Of Nature”
11. “The End”



¿Qué les pareció?
Una gran fan me comentó que le suena a Kings of Leon, pero -lamentablemente- del nuevo KOL, no del viejo retro-chido.

Gracias a DA por la información y comentarios.

LA MANO DE LA HORMIGA 03

EL REGRESIVO

Dios concedió a aquel ser una infinita gracia: permitió que el tiempo retrocediera en su cuerpo, en sus pensamientos y en sus acciones. A los setenta años, la edad en que debía morir, nació. Después de tener un carácter insoportable, pasó a una edad de sosiego que antecedía a aquella. El Creador lo decidiría así, me imagino, para demostrar que la vida no sólo puede realizarse en forma progresiva, sino alterándola, naciendo en la muerte y pereciendo en lo que nosotros llamamos origen sin dejar de ser en suma la misma existencia. A los cuarenta años el gozo de aquel ser no tuvo límites y se sintió en poder de todas sus facultades físicas y mentales. Las canas volviéronsele oscuras y sus pasos se hicieron más seguros. Después de esta edad, la sonrisa de aquel afortunado fue aclarándose a pesar de que se acercaba más a su inevitable desaparición, proceso que él parecía ignorar. Llegó a tener treinta años y se sintió apasionado, seguro de sí mismo y lleno de astucia. Luego veinte y se convirtió en un muchacho feroz e irresponsable. Transcurrieron otros cinco años, y las lecturas y los juegos ocuparon sus horas, mientras las golosinas lo tentaban desde los escaparates. Durante ese lapso lo llegaba a ruborizar más la inocente sonrisa de una colegiala, que la caída aparatosa en un parque público, un día domingo. De los diez a los cinco, la vida se le hizo cada vez más rápida y ya era un niño a quien vencía el sueño.
Aunque ese ser hubiera pensado escribir esta historia, no hubiera podido: letras y símbolos se le fueron borrando de la mente. Si hubiera querido contarla, para que el mundo se enterara de tan extraña disposición de Nuestro Señor, las palabras hubieran acudido entonces a sus labios en la forma de un balbuceo.
Osear Acosta, El Arca (cuentos breves).

miércoles, 5 de agosto de 2009

PORTADAS FANTÁSTICAS 04

A pesar de que hasta el 14 de Septiembre saldrá a la venta, el arte de la portada de THE RESISTANCE de MUSE, merece estar en esta sección:




1. Uprising

2. Resistance

3. Undisclosed Desires

4. The United States of Eurasia (+Collateral Damage)

5. Guiding Light

6. Unnatural Selection

7. MK Ultra

8. I Belong to You (+Mon Coeur S’Ouvre A Ta Voix)

9. Exogenesis : Symphony Part I (Overture)

10. Exogenesis: Symphony Part II (Cross Pollination)

11. Exogenesis: Symphony Part III (Redemption)

MALDOROR 01

Esta nueva sección se compondrá de fragmentos de Los Cantos de Maldoror.

Isidore Ducasse, Conde de Lautréamont
(Montevideo, Uruguay, 1846-París, Francia, 1870)
Ducasse nació en Montevideo, Uruguay, en 1846. En 1865 se muda a París donde a la edad de 20 años, tras el seudónimo de Conde de Lautréamont, escribe Los Cantos de Maldoror.

"Viejo océano, oh gran célibe; cuando recorres la solemne soledad de tus reinos flemáticos, te enorgulleces con justicia de tu magnificencia natural y de la merecida alabanza que me apresuro a dedicarte. Voluptuosamente mecida por los tiernos efluvios de tu lentitud majestuosa —atributo, el más grandioso entre aquellos con que el soberano te ha favorecido—, tú haces rodar, en medio de un sombrío misterio, por toda tu superficie sublime, las olas incomparables, con el sentimiento sereno de tu eterno poder. Ellas desfilan paralelamente, separadas por cortos intervalos. Apenas una disminuye, otra que crece va a su encuentro, acompañada del rumor melancólico de la espuma que se deshace para advertimos que todo es sólo espuma. (Así los seres humanos, esas olas vivientes, perecen uno tras otro, de un modo monótono, sin producir siquiera un rumor espumoso.) El ave de paso reposa sobre ellas confiada, dejándose llevar por sus movimientos llenos de gracia arrogante, hasta que el armazón de sus alas haya recobrado el vigor normal para continuar su aérea peregrinación. Quisiera que la majestad humana fuera por lo menos la encarnación del reflejo de la tuya. Pido demasiado, y este deseo sincero te glorifica. Tu grandeza moral, imagen del infinito, es inmensa como la reflexión del filósofo, como el amor de la mujer, como la belleza divina del ave, como la meditación del poeta. Eres más bello que la noche. Contéstame, océano: ¿quieres ser mi hermano? Muévete impetuosamente… más… todavía más, si aspiras a que te compare con la venganza de Dios; alarga tus garras lívidas fraguándote un camino en tu propio seno… está bien. Haz rodar tus olas espantosas, océano horrible que sólo yo comprendo, y ante el cual caigo prosternado. La majestad del hombre es prestada; no se me impone; tú, sí. Oh, cuando avanzas con la cresta alta y terrible, rodeado por tus repliegues tortuosos como por un séquito, magnético y salvaje, haciendo rodar tus ondas unas sobre otras, con la conciencia de lo que eres, en tanto que lanzas desde las profundidades de tu pecho, como abrumado por un intenso remordimiento que no puedo descubrir, ese sordo bramido perpetuo que tanto atemoriza a los hombres, hasta cuando te contemplan trémulos desde la seguridad de la costa; entonces comprendo que no poseo el insigne derecho de proclamarme tu igual. Por eso, frente a tu superioridad, te entregaría todo mi amor (y nadie conoce la cantidad de amor contenida en mis aspiraciones hacia lo bello) si no me recordaras dolorosamente a mis semejantes, que forman contigo el más irónico contraste, la antítesis más grotesca que jamás se haya visto en la creación: no puedo amarte, te aborrezco. ¿Por qué entonces vuelvo a ti, por milésima vez, hacia tus manos amigas que se disponen a acariciar mi frente ardorosa, cuya fiebre desaparece a tu contacto? No conozco tu destino secreto, todo lo que te concierne me interesa. Dime, entonces, si eres la morada del príncipe de las tinieblas. Dímelo… dímelo, océano (solamente a mí para no entristecer a aquellos que hasta ahora sólo han conocido ilusiones), y si el soplo de Satán crea las tempestades que levantan tus aguas saladas hasta las nubes. Es preciso que me lo digas porque me alegraría saber que el infierno está tan cerca del hombre. Quiero que ésta sea la última estrofa de mi invocación. Por lo tanto, quiero saludarte una vez más y presentarte mi adiós. Viejo océano de ondas de cristal… abundantes lágrimas humedecen mis ojos, y me faltan fuerzas para proseguir, pues siento que ha llegado el momento de retornar con los hombres de aspecto brutal; pero… ¡ánimo! Hagamos un gran esfuerzo y cumplamos, con el sentimiento del deber, nuestro destino sobre esta tierra. ¡Te saludo, viejo océano!"


Una edición buena, bonita y barata es la de AXIAL.

"...ESTE LIBRO CAMINA POR SENDEROS SINIESTROS, SOMBRÍOS PASAJES EN LOS QUE EL ADOLESCENTE MALDOROR REFLEXIONA SOBRE LA MALDAD QUE EL HOMBRE CONTIENE POR NATURALEZA; SU CAPACIDAD DE DESTRUCCIÓN Y EXTERMINIO DEL SER Y DEL ESPÍRITU, QUE LO LLEVARÁ A CUESTIONAR LA DIVINIDAD DE DIOS A PARTIR DE LA PREMISA DE QUE FUIMOS CREADOS A SU IMAGEN Y SEMEJANZA. A TRAVÉS DE UNA POESÍA COLMADA DE IMÁGENES EXQUISITAMENTE DEMENCIALES, ESTE LLBRO ES UNA MUESTRA DE AQUELLAS LETRAS INFAUSTAS QUE FUERON PUNTO DE PARTIDA PARA OTROS AUTORES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX, BAUDELAIRE, RIMBAUD Y VERLAINE: LOS MALDITOS."







martes, 4 de agosto de 2009

UPRISING

Una canción más de THE RESISTANCE.
Todo pinta para que sea un gran álbum.



The paranoia is in bloom, the PR
The transmissions will resume
They'll try to push drugs
Keep us all dumbed down and hope that
We will never see the truth around
(So come on!)

Another promise, another scene, another
A package not to keep us trapped in greed
With all the green belts wrapped around our minds
And endless red tape to keep the truth confined
(So come on!)

[Chorus]
They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

Interchanging mind control
Come let the revolution take its toll if you could
Flick the switch and open your third eye, you'd see that
We should never be afraid to die
(So come on!)

Rise up and take the power back, it's time that
The fat cats had a heart attack, you know that
Their time is coming to an end
We have to unify and watch our flag ascend

[Chorus]
They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

Hey .. hey ... hey .. hey!
(repeat)

[Chorus]
They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

Hey .. hey ... hey .. hey!
(repeat)

Este será el arte del sencillo:

32

Hace exactamente treinta y dos años, bajo el signo de fuego Leo y con el Sol como regidor, nació una extraña criatura actualmente conocida con el nombre de Miguel Antonio.

Lejos están aquellos días de inocente juventud, cabellera larga y libres de angustia.
En este último año he vivido más cosas que en los treinta y uno anteriores; a lo mejor es sólo la simple percepción de alguien que está más consciente de lo que sucede a su alrededor.

Es inevitable hacer un recuento, comparar y juzgar las acciones del último año.
¿He aprovechado al máximo mi tiempo?
No lo sé; pero he tratado de no disponer de lo que está en manos de la fortuna y de no dejar pasar lo que está en las mías.

Estoy mejor que el año pasado, y lejos de decirlo con vergüenza, lo digo con orgullo.

Gracias a todos los que han participado en este cambio; ustedes saben quiénes son.

Y ya sólo por presumir: el primer y mejor regalo (si no saben lo que significa, es que no entran seguido al blog ¡jo!)

lunes, 3 de agosto de 2009

VS EL TRABAJO 02

Antes de irme al trabajo...

"En la glorificación del trabajo, en los discursos ineludibles sobre las bondades del trabajo, veo la misma secreta intención que en los elogios de los actos impersonales y de interés general: el miedo secreto a todo lo individual.
Se comprende ahora muy bien , al contemplar el espectáculo del trabajo -es decir, de esa actividad ardua que se extiende de la mañana a la noche-, que no hay mejor policía, pues sirve de freno a cada uno de nosotros y contribuye a que se detenga el desenvolvimiento de la razón, de los apetitos y de los deseos de independencia. El trabajo gasta la fuerza nerviosa en proporciones extraordinarias y priva de esa fuerza a la reflexión, a la meditación, a los ensueños, a los cuidados, al amor y al odio; nos ponde delante de los ojos de un fin siempre vano, y recompensa con satisfacciones fáciles y del todo comunes.
Una sociedad que trabaja rudo y sin descanso gozará de la mayor seguridad, que es lo que el presente adora como si se tratara de una divinidad suprema. Pero lo crucial (¡oh terror!) es que el trabajador es precisamente quien se ha vuelto peligroso. Los individuos peligrosos son legión, y detrás de ellos está el peligro de peligros: el individuum."
FRIEDRICH NIETZSCHE

CORTÁZAR 03

El poético y evocativo capítulo 68 de la famosa RAYUELA:

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

domingo, 2 de agosto de 2009

YOKOZUNA

Todo el sábado fue YOKOZUNA, bueno, al menos ese era el plan.

En la Cineteca Nacional, dentro del ciclo BANDAS SONORAS, Metrópolis fue musicalizada por YOKOZUNA.
La sala estaba a reventar; músicos, escritores y locutores en las gradas.
METRÓPOLIS es una maravillosa película de Fritz Lang que nos cuenta de forma poética y excelencia visual los diferentes estratos de la sociedad mediante el recorrido del protagonista por éstos en busca del amor.
Visualmente impactante; sets enormes y alucinantes; actuaciones muy de la época (1927) y una historia de la búsqueda del amor impregnada por realismo y crítica social y una buena dosis de ciencia-ficción.
Como mencioné, fue musicalizada en vivo por YOKOZUNA, que son dos hermanos: Arturo (voz y guitarras) y José Antonio (piano y batería) Tranquilino. Nos transportaron a través del angustioso sonido del piano hasta el poderío del metal.
Escenas inmortales:
* el descenso al mundo de los obreros: el cambio de turno y la transformación de la gran máquina en MOLOCH (todo a ritmo de metal)
* el baile (nada) sensual de la autómata Hel mientras los hombres babean con cara de lujuria y perversión.
* El baile de Grot en la hoguera (de nuevo a ritmo de metal)

Dos horas llenas de majestuosidad visual y musical.

Después, YOKOZUNA se presentaría en el PIRAÑA.
Después de hora y media buscando el mentado lugar resultó que se canceló el evento porque el baterista había chocado...

Tengo en mis manos, recién salido del horno, el nuevo material de YOKOZUNA (Yokozuna II).
Mi primera impresión es que está atiborrado de riffs grasientos y poderosos y de una batería salvaje e implacable.
Esto es rock. Sin poses y sin grandes pretensiones. Sólo ROCK.
Rolas sobresalientes hasta el momento:
*Ya no queda nada de mi amor
*Boom boom
*Sexo y marihuana
*Slam y minifaldas
*El tercer ojo