domingo, 13 de septiembre de 2009

CASTANEDA 02

Otro fragmento de Las enseñanzas de don Juan de Carlos Castaneda:

Sábado, 6 de julio, 1963
El lunes 1° de julio corté las daturas que don Juan había pedido. Esperé a que estuviera bastante oscuro antes de bailar alrededor de las plantas, pues no quería que nadie me viera. Me sentía lleno de aprensión. Estaba seguro de que alguien iba a presenciar mis extrañas acciones. Previamente había yo elegido dos plantas que me parecieron macho y hembra. Tenía que cortar cuarenta centímetros de la raíz de cada una, y no fue tarea fácil cavar a esa profundidad con un palo. Requirió horas. Tuve que terminar el trabajo en la oscuridad completa, y ya listo para cortarlas debí usar una lámpara de mano. Mi aprensión original de que alguien fuera a verme resultó mínima en comparación con el miedo de que alguien notara la luz en los matorrales.
Llevé las plantas a casa de don Juan el martes 2 de julio. El abrió los bultos y examinó los trozos. Dijo que aún tenía que darme semillas de sus plantas. Empujó un mortero frente a mí. Tomó un frasco de vidrio y vació su contenido semillas secas aglomeradas en el mortero.
Le pregunté qué eran, y repuso que semillas comidas de gorgojo. Había entre ellas bastantes bichos: pequeños gorgojos negros. Dijo que eran bichos especiales, que debíamos sacarlos y ponerlos en un frasco aparte. Me entregó otro frasco, lleno hasta la tercera parte del mismo tipo de gorgojos. Un trozo de papel metido en el frasco les impedía escapar.
La próxima vez tendrás que usar los bichos de tus propias plantas dijo don Juan . Lo que haces es cortar las vainas que tengan agujeritos: están llenas de gorgojos. Abres la vaina y raspas todo y lo echas en un frasco. Junta un puñado de gorgojos y guárdalos aparte. Trátalos mal. No les tengas miramientos ni consideraciones. Mide un puño de las semillas apelmazadas comidas de gorgojo y un puño del polvo de los bichos, y entierra lo demás en cualquier sitio en esa dirección [señaló el sureste] de tu planta. Luego juntas semillas buenas, secas, y las guardas por separado. Junta todas las que quieras. Siempre puedes usarlas. Es buena idea sacar allí las semillas de las vainas, para poder enterrar todo de una vez.
Luego, don Juan me dijo que moliera primero las semillas apelmazadas, después los huevos de gorgojo, después los bichos y finalmente las semillas buenas y secas.
Cuando todo estuvo bien pulverizado, don Juan tomó los pedazos de datura que yo había cortado y amontonado. Separó la raíz macho y la envolvió con delicadeza en un trozo de tela. Me entregó lo demás y me dijo que lo cortara en pedacitos, lo moliera bien y pusiera en una olla hasta la última gota del jugo. Dijo que yo debía macerar las partes en el mismo orden en que las había amontonado.
Después de que terminé, me hizo medir una taza de agua hirviendo y agitarla con todo en la olla, y luego añadir otras dos tazas. Me entregó una barra de hueso de acabado pulido. Agité con ella la papilla y puse la olla en el fuego. Don Juan dijo entonces que debíamos preparar la raíz, usando para ello el mortero grande porque la raíz macho no podía cortarse para nada. Fuimos atrás de la casa. Don Juan tenía listo el mortero, y procedía machacar la raíz como había hecho antes. La dejamos remojando, al sereno, y entramos en la casa.
Me indicó vigilar la mezcla en la olla. Debía dejarse hervir hasta que tuviera cuerpo: hasta que fuese difícil de agitar. Luego se acostó en su petate y se durmió. La papilla llevaba al menos una hora hirviendo cuando noté que cada vez era más difícil agitarla. Juzgué que debía estar lista y la quité del fuego. La puse en la red bajo las tejas y me dormí.
Desperté al levantarse don Juan. El sol brillaba en un cielo despejado. Era un día cálido y seco. Don Juan comentó de nuevo su certeza de que yo le caía bien a la yerba del diablo.
Procedimos a tratar la raíz, y al finalizar el día teníamos una buena cantidad de sustancia amarillenta en el fondo del cuenco. Don Juan escurrió el agua de encima. Pensé que ése era el fin del proceso, pero él volvió a llenar el recipiente con agua hirviendo.
Bajó la olla de la papilla. Esta parecía casi seca. Llevó la olla dentro de la casa, la colocó cuidadosamente en el piso y se sentó. Luego empezó a hablar.
Mi benefactor me dijo que se permitía mezclar la planta con manteca. Y eso es lo que vas a hacer. Mi benefactor me la mezcló a mi con manteca, pero, como. ya te he dicho, yo nunca le tuve afición a la planta ni traté realmente de hacerme uno con ella. Mi benefactor decía que para mejores resultados, para quienes de veras quieren dominar el poder, lo debido es revolver la planta con sebo de jabalí. El sebo de tripa es el mejor. Pero escoge tú. Acaso la vuelta de la rueda decida que tomes como aliado a la yerba del diablo, y en ese caso te aconsejo, como mi benefactor me aconsejó a mí, cazar un jabalí y sacar el sebo de tripa.
En otros tiempos, cuando la yerba del diablo era lo mejor, los brujos acostumbraban ir de cacería nada más para traer sebo de jabalí. Buscaban a los machos más grandes y fuertes. Tenían una magia especial para jabalíes; tomaban de ellos un poder especial, tan especial que hasta en esos días costaba trabajo creerlo. Pero ese poder se perdió. No sé nada de él. Ni conozco a nadie que sepa. A lo mejor la misma yerba te enseña todo eso.
Don Juan midió un puño de manteca y lo echó en el cuenco donde estaba la pasta seca, limpiándose la mano en el borde de la olla. Me dijo que agitara el contenido hasta que estuviera suave y bien revuelto.
Batí la mezcla durante casi tres horas. Don Juan la miraba de tiempo en tiempo, sin considerarla terminada aún. Por fin pareció satisfecho. El aire batido en la pasta le había dado un color gris claro, y consistencia de jalea. Colgó la olla del techo, junto al otro recipiente. Dijo que iba a dejarlo allí hasta el otro día, porque preparar esta segunda parte requería dos días. Me dijo que no comiera nada entre tanto. Podía tomar agua, pero nada de comida.
El día siguiente, jueves 4 de julio, cuatro veces hice escurrir la raíz, dirigido por don Juan. La última vez que escurrí el agua del cuenco, ya estaba oscuro. Nos sentamos en el porche. Don Juan puso ambos recipientes frente a mí. El extracto de raíz consistía en una cucharadita de almidón blancuzco. Lo puso en una taza y añadió agua. Dio vueltas a la taza para disolver la sustancia y luego me entregó la taza. Me dijo que bebiera todo lo que había en la taza. Lo bebí rápido y luego puse la taza en el piso y me recliné. Mi corazón empezó a golpear; sentí perder el aliento. Don Juan me ordenó, como si tal cosa, quitarme toda la ropa. Le pregunté por qué, y dijo que para untarme la pasta. Vacilé. No sabia si desvestirme.
Don Juan me instó a apurarme. Dijo que había muy poco tiempo para tonterías. Me quité toda la ropa.
Tomó su barra de hueso y cortó dos líneas horizontales en la superficie de la pasta, dividiendo así el contenido de la olla en tres partes iguales. Luego, empezando en el centro de la línea superior, trazó una raya vertical perpendicular a las otras dos, dividiendo la pasta en cinco partes. Señaló el área inferior de la derecha y dijo que era para mi pie izquierdo. El área encima de ésa era para mi pierna izquierda. La parte superior, la más grande, era para mis genitales. La que seguía hacia abajo, del lado izquierdo, era para mi pierna derecha, y el área inferior izquierda para mi pie derecho. Me dijo que aplicara la parte destinada al pie izquierdo en la planta del pie y la frotara a conciencia. Luego me guió en la aplicación de la pasta a la parte interior de toda mi pierna izquierda, a mis genitales, hacia abajo por toda la parte interior de la pierna derecha, y finalmente a la planta del pie derecho.
Seguí sus instrucciones. La pasta estaba fría y tenía un olor particularmente fuerte. Al terminar de aplicarla me enderecé. El olor de la mezcla entraba en mi nariz. Me estaba sofocando. El olor acre literalmente me asfixiaba. Era como un gas de algún tipo. Traté de respirar por la boca y traté de hablarle a don Juan, pero no pude.
Don Juan me miraba con fijeza. Di un paso hacia él. Mis piernas eran como de hule y largas, extremadamente largas. Di otro paso. Las junturas de mis rodillas parecían tener resorte, como una garrocha para salto de altura; se sacudían y vibraban y se contraían elásticamente. Avancé. El movimiento de mi cuerpo era lento y tembloroso: más bien un estremecimiento ascendente y hacia adelante. Bajé la mirada y vi a don Juan sentado debajo de mí: muy por debajo de mí. El impulso me hizo dar otro paso, aun más largo y elástico que el precedente. Y entonces me elevé. Recuerdo haber descendido una vez; entonces empujé con ambos pies, salté hacia atrás y me deslicé bocarriba. Veía el cielo oscuro sobre mí, y las nubes que pasaban a mi lado. Moví el cuerpo a tirones para ver hacia abajo. Vi la masa oscura de las montañas. Mi velocidad era extra-ordinaria. Tenía los brazos fijos, plegados contra los flancos. Mi cabeza era la unidad directriz. Manteniéndola echada hacia atrás, describía yo círculos verticales. Cambiaba de dirección moviendo la cabeza hacia un lado. Disfrutaba de libertad y ligereza como nunca antes había conocido. La maravillosa oscuridad me producía un sentimiento de tristeza, de añoranza tal vez. Era como haber hallado un sitio al cual correspondía: la oscuridad de la noche. Traté de mirar en torno, pero todo cuanto percibía era que la noche estaba serena, y sin embargo pletórica de poder.
De pronto supe que era hora de bajar; fue como recibir una orden que debía obedecer. Y empecé a descender como una pluma, con movimientos laterales. Ese tipo de trayectoria me hacía sentir enfermo. Era lento y a sacudidas, como si estuvieran bajándome con poleas. Me dio náusea. Mi cabeza estallaba a causa de un dolor torturante en extremo. Una especie de negrura me envolvía. Tenía mucha conciencia del sentimiento de hallarme suspendido en ella.
Lo siguiente que recuerdo es la sensación de despertar. Estaba en mi cama, en mi propio cuarto. Me senté. Y la imagen de mi cuarto se disolvió. Me levanté, ¡Estaba desnudo! Al ponerme en pie, volvió la náusea.
Reconocí algunos puntos de referencia. Me encontraba a menos de un kilómetro de la casa de don Juan, cerca del sitio de sus daturas. De pronto todo encajó donde le correspondía y me di cuenta de que debería regresar caminando hasta la casa, desnudo. Hallarme privado de ropa era una profunda desventaja psicológica, pero nada podía yo hacer para resolver el problema. Pensé en improvisarme una falda con ramas, pero la idea parecía ridícula y además pronto amanecería, pues el crepúsculo matutino ya estaba claro. Olvidé mi incomodidad y mi náusea y eché a andar rumbo a la casa. Me obsesionaba el temor de ser descubierto. Iba a la expectativa de gente o perros. Traté de correr, pero me herí los pies en las piedritas agudas. Caminé despacio. Ya había clareado mucho. Entonces vi a alguien acercarse por el camino, y rápidamente salté tras los matorrales. La situación me parecía de lo más incongruente. Un momento antes me hallaba disfrutando el increíble placer de volar; al minuto siguiente estaba escondido, avergonzado de mi propia desnudez. Pensé en saltar de nuevo al camino y correr con todas mis fuerzas pasando junto a la persona que se acercaba. Pensé que se sobresaltaría tanto que, cuando advirtiera que se trataba de un hombre desnudo, yo ya la habría dejado muy atrás. Pensé todo eso, pero no me atrevía moverme.
La persona que venía por el camino estaba casi junto a mí y se detuvo. La oí decir mi nombre. Era don Juan, y traía mi ropa. Riendo, me miró vestirme; rió tanto que acabé por reír también yo.
El mismo día, viernes 5 de julio, al caer la tarde, don Juan me pidió narrarle los detalles de mi experiencia. Relaté todo el episodio con el mayor cuidado posible.
La segunda parte de la yerba del diablo se usa para volar dijo cuando hube terminado. El ungüento por sí solo no basta. Mi benefactor decía que la raíz es la que dirige y da sabiduría, y es la causa del volar. Conforme vayas aprendiendo, y la tomes seguido para volar, empezarás a ver todo con gran claridad. Puedes remontarte por los aires cientos de kilómetros para saber qué está pasando en cualquier lugar que quieras, o para descargar un golpe mortal sobre tus enemigos lejanos. Conforme te vayas familiarizando con la yerba del diablo, ella te enseñará a hacer esas cosas. Por ejemplo, ya te ha enseñado a cambiar de dirección. Así, te enseñará cosas que ni te imaginas.
¿Cómo qué, don Juan?
Eso no te lo puedo decir. Cada hombre es distinto. Mi benefactor jamás me dijo lo que había aprendido. Me dijo cómo proceder, pero jamás lo que él vio. Eso es nada más para uno mismo.
-Pero yo le digo a usted todo lo que veo, don Juan.
Ahora sí. Más tarde no. La próxima vez que tomes la yerba del diablo la tomarás solo, alrededor de tus propias plantas, porque allí es donde aterrizarás: alrededor de tus plantas. Recuérdalo. Por eso vine aquí a mis plantas a buscarte.
No dijo más y me quedé dormido. Al despertar por la noche, me sentía revigorizado. Por alguna razón exudaba una especie de contento físico. Estaba feliz, satisfecho. Don Juan me preguntó:
¿Te gustó la noche? ¿O te asustó?
Le dije que la noche había sido en verdad magnífica.
¿Y tu dolor de cabeza? ¿Era muy fuerte? preguntó.
Tan fuerte como todas las otras sensaciones. Fue el peor dolor que he sentido dije.
¿Te impediría eso querer probar otra vez el poder de la yerba del diablo?
-No sé. No quiero ahora, pero más tarde quizá. De veras no sé, don Juan.
Había una pregunta que yo deseaba hacerle, Supe que él la evadiría, de modo que había esperado que él mismo tocara el tema; esperé todo el día. Por fin, aquella noche antes de irme, tuve que preguntarle:
¿De verdad volé, don Juan?
Eso me dijiste. ¿No?
Ya lo sé, don Juan. Quiero decir, ¿voló mi cuerpo? ¿Me elevé como un pájaro?
Siempre me preguntas cosas que no puedo responder. Tú volaste. Para eso es la segunda parte de la yerba del diablo. Conforme vayas tomando más, aprenderás a volar a la perfección. No es asunto sencillo. Un hombre vuela con ayuda de la segunda parte de la yerba del diablo. Nada más eso puedo decirte. Lo que tú quieres saber no tiene sentido. Los pájaros vuelan como pájaros y el enyerbado vuela así.
-¿Así como los pájaros?
No, así como los enyerbados.
Entonces no volé de verdad, don Juan. Volé sólo en mi imaginación, en mi mente. ¿Dónde estaba mi cuerpo?
En las matas repuso cortante, pero inmediatamente echó a reír de nuevo , El problema contigo es que nada más entiendes las cosas de un modo. No piensas que un hombre vuele, y sin embargo un brujo puede recorrer mil kilómetros en un segundo para ver qué está pasando. Puede descargar un golpe sobre sus enemigos a grandes distancias. Conque ¿vuela o no vuela?
Mire, don Juan, usted y yo tenemos orientaciones diferentes. Pongamos por caso que uno de mis compañeros estudiantes hubiera estado aquí conmigo cuando tomé la yerba del diablo. ¿Habría podido verme volar?
Ahí vas de vuelta con tus preguntas de qué pasaría si. . . Es inútil hablar así. Si tu amigo, o cualquier otro, toma la segunda parte de la yerba, no le queda otra cosa sino volar. Ahora, si nada más te está viendo, puede que te vea volar, o puede que no. Depende del hombre,
-Pero lo que quiero decir, don Juan, es que si usted y yo miramos un pájaro y lo vemos volar, estamos de acuerdo en que vuela. Pero si dos de mis amigos me hubieran visto volar como anoche, ¿habrían estado de acuerdo en que yo volaba?
Bueno, a lo mejor. Tú estás de acuerdo en que los pájaros vuelan porque los has visto volar. Volar es cosa común para los pájaros. Pero no estarás de acuerdo en otras cosas que hacen los pájaros, porque nunca los has visto hacerlas. Si tus amigos supieran de hombres que vuelan con la yerba del diablo, entonces estarían de acuerdo.
Vamos a ponerlo de otro modo, don Juan. Lo que quise decir es que, si me hubiera amarrado a una roca con una cadenota pesada, habría volado de todos modos, porque mi cuerpo no tuvo nada que ver con el vuelo.
Don Juan me miró incrédulo.
Si te amarras a una roca dijo , mucho me temo que tendrás que volar cargando la roca con su pesada cadenota.

jueves, 10 de septiembre de 2009

LABIOS ARDIENTES 03

Una petición para todos aquellos que me conocen:
El día que me muera quiero que se escuche la siguiente rola en mi funeral.

Do you realize? del álbum Yoshimi battles the pink robots de THE FLAMING LIPS.
Hasta el momento, la rola que tiene el mayor significado en mi vida.

Esta versión de la mítica presentación en el zoológico de Oklahoma (UFO´S AT THE ZOO)transmite el sentimiento y la psicodelia de esta mágica banda.

Los que tuvimos la fortuna de verlos en vivo en el MOTOROKR difícilmente podremos olvidar aquellas grandiosas imágenes: salvo la nave espacial, su presentación, al igual que la del video, incluyó globos, serpentinas, video alucinante, Wayne en su burbuja... los santas y aliens fueron sustituidos por teletubbies.

¿Realmente estamos conscientes de que algún día moriremos?



Do You Realize - that you have the most beautiful face?
Do You Realize - we're floating in space?
Do You Realize - that happiness makes you cry?
Do You Realize - that everyone you know someday will die?

And instead of saying all of your goodbyes - let them know
You realize that life goes fast
It's hard to make the good things last
You realize the sun doesn't go down
It's just an illusion caused by the world spinning round

Do You Realize? - Oh - Oh - Oh
Do You Realize - that everyone you know
Someday will die?

And instead of saying all of your goodbyes - let them know
You realize that life goes fast
It's hard to make the good things last
You realize the sun doesn't go down
It's just an illusion caused by the world spinning round

Do You Realize - that you have the most beautiful face?
Do You Realize?

martes, 8 de septiembre de 2009

PAZ 02

Otro capítulo de Trabajos del poeta:

X
No BASTAN los sapos y culebras que pronuncian las bocas de albañal. Vómito de palabras, purgación del idioma infecto, comido y recomido por unos dientes cariados, basca donde nadan trozos de todos los alimentos que nos dieron en la escuela y de todos los que, solos o en compañía, hemos masticado desde hace siglos. Devuelvo todas las palabras, todas las creencias, toda esa comida fría con que desde el principio nos atragantan.
Hubo un tiempo en que me preguntaba: ¿dónde está el mal? , ¿dónde empezó la infección, en la palabra o en la cosa? Hoy sueño un lenguaje de cuchillos y picos, de ácidos y llamas. Un lenguaje de látigos. Para execrar, exasperar, excomulgar, expulsar, exheredar, expeler, exturbar, excorpiar, expurgar, excoriar, expilar, exprimir, expectorar, exulcerar, excrementar (los sacramentos), extorsionar, extenuar (el silencio), expiar.
Un lenguaje que corte el resuello. Rasante, tajante, cortante. Un ejército de sables. Un lenguaje de aceros exactos, de relámpagos afilados, de esdrújulos y agudos, incansables, relucientes, metódicas navajas. Un lenguaje guillotina. Una dentadura trituradora, que haga una masa del yotúélnosotrosvosotrosellos. Un viento de cuchillos que desgarre y desarraigue y descuaje y deshonre las familias, los templos, las bibliotecas, las cárceles, los burdeles, los colegios, los manicomios, las fábricas, las academias, los juzgados, los bancos, las amistades, las tabernas, la esperanza, la revolución, la caridad, la justicia, las creencias, los errores, las verdades, la fe.

MARTES $15

Películas del gran cineasta Darren Aronofsky:

PI, EL ORDEN DEL CAOS es un viaje alucinante a la mente de un genio en las matemáticas. Gran historia en blanco y negro que, si al igual que yo sufren de migraña, se verán identificados.

RÉQUIEM POR UN SUEÑO es la cinta que hizo de Aronofsky un director de culto. Mucho mayor presupuesto y una historia cruda, deprimente y decadente. Ellen Burstyn simplemente impresionante; Jennifer Connelly hermosa como siempre y un Jared Leto (antes de 30 seconds to mars) bastante creible. Fotografía fantástica llena de color y vida que sobresale en ese mundo de muertos.

LA FUENTE DE LA VIDA toca el angustiante (en mi caso) tema de la muerte. Fotografía oscura que acompaña al ambiente místico de la obra. Retoma las visiones acerca de la muerte de nuestros antepasados llegando a ser por momentos poética. Primera vez (y creo que la única) en que ponen a actuar de verdad a Hugh Jackman; Rachel Weisz muy bien.

En LUCHADOR Darren deja de lado la fotografía exquisita y se limita a acompañar al personaje de Mickey Rourke por su decadente vida. Cruel, deprimente, sucia. ¿Quién mejor para interpretar un personaje inmerso en la decadencia sobreviviendo de sus glorias pasadas que Mickey Rourke? Totalmente injusto que no ganara el óscar a mejor actor. Marisa Tomei más guapa que nunca.

lunes, 7 de septiembre de 2009

FANTASMAGORIA 03

El tercer canto:

CANTO III

ESCARAMUZAS

"¿Y pudiste realmente andar", dije yo,
"en una noche tan espantosa?
Siempre me imaginé que los fantasmas volaban...
si no exactamente por el cielo,
al menos a una altura regular."

"Está bien" dijo él, "para los reyes
elevarse sobre la tierra
Pero los fantasmas a menudo pensarnos que las alas,
como otras muchas cosas agradables.
cuestan más de lo que podemos obtener.

Los espectros, desde luego, son ricos y por eso
pueden comprárselas a los elfos.
Pero nosotros preferimos mantenemos debajo.
Son unos compañeros estúpidos, sabes,
excepto para ellos mismos.

Porque, aunque aseguran que no son
Orgullosos, tratan a los fantasmas
con algo más que desprecio.
Igual que ningún pavo nunca ha pensado
en tan siquiera mirar a un gallo."

"Parecen demasiado orgullosos" dije yo, "para
venir a una casa como la mía.
Di, ¿cómo consiguieron descubrir
tan rápidamente que el sitio era humilde
y que yo guardaba un vino malo?"

"El inspector Kobold vino aquí...",
empezó el pequeño fantasma.
En ese punto, le interrumpí: "¿El inspector qué?
Inspeccionar fantasmas es nuevo para mí,
¡explícate, amigo!"

"Se llama Kobold", dijo mi invitado.
"Uno de la clase de los espectros.
A menudo le verás vestido
con una bata amarilla, un chaleco carmesí
y un gorro de dormir con un ribete.

Primero probó la casa Brocken,
pero cogió una especie de resfriado;
así que vino a Inglaterra a ser cuidado
y aquí tomó la forma de sed,
de la que todavía se queja.

El vino de Oporto, dice, cuando es rico y está sano,
calienta sus huesos como el néctar.
Y como las posadas, donde siempre se le encuentra,
son su lugar especial de trabajo,
le llamamos el Espectro–Posadero."

Yo soporté... como un hombre...
¡Su atormentadora agudeza!
Y no había nada más dulce que
mi carácter, hasta que el fantasma empezó
a hacer sus críticas con dureza.

"No debe consentirse derrochar a las cocineras,
y a pesar de eso será mejor que se las enseñe
a que los platos tengan algún sabor.
Dígame ¿por que siempre se dejan las vinagreras
donde nadie puede alcanzaras.

¡Este hombre nunca se ganará
la vida como camarero!
¿Se supone que esa cosa tan rara quema?
(Es un asunto demasiado deprimente
para llamar a un mediador.

El pato estaba tierno pero los guisantes
eran más que viejos.
Y sólo recuerde, si no le importa,
la próxima vez que tenga usted queso tostado
no permita que lo dejen que se enfríe.

Creo que podría mejorar el pan
usando harina mejor.
Y ¿tiene usted algo para beber
que se parezca un poco menos a la tinta
y que no tenga este agrio sabor?"

Luego, mirando con curiosidad alrededor,
exclamó: "¡Dios mío!"'
y siguió criticando...
"Su habitación no tiene un tamaño apropiado.
No es ni cómoda ni espaciosa

Esa ventana tan estrecha creo que
sólo sirve para dejar que entre el polvo.."
"Pero, por favor", dije yo, "creo recordar
que fue diseñada por un arquitecto
que confiaba en Ruskin."

"¡Señor, me da igual quién fuese
o en quién confiaba!
¡Construida de cualquier manera,
aseguro que nunca vi un trabajo peor,
como que soy un espectro viviente!

"¡Qué puro tan enorme!
¿Cuánto cuesta una docena?"
Yo gruñí: "¡No importa cuánto cuesta!
Está usted adquiriendo demasiada confianza,
¡parece usted mi primo!

¡Esto es algo que no puedo soportar,
así de claro se lo digo!"
"¡Ajá!", dijo él. "¡Nos creemos importantes!"
(Mientras, cogía una botella.)
"¡Pronto arreglaremos eso!"

Y entonces él tomó una decisión
y alegremente gritó: "¡Ahí va!"
Yo traté de apartarme conforme se aproximaba,
pero por alguna razón me dio igual,
porque la botella golpeó, exactamente, en mi nariz.

Y no recuerdo nada más
con claridad,
sólo sé que desperté en el suelo
repitiendo: "Dos más cinco son cuatro
y cinco más dos son seis.

Nunca he sabido lo que pasó
ni tampoco lo he averiguado: Sólo sé
que, cuando al fin el sentido recobré,
la lámpara, abandonada, brillaba vagamente...
y el fuego se estaba extinguiendo...

A través de la oscuridad me pareció ver
algo que, con sonrisa afectada,
me estaba dando, según descubrí,
una lección de biografía,
como si yo fuese un niño.

sábado, 5 de septiembre de 2009

EL TRI 02

A mi gusto, el mejor video de EL TRI.
Rola incluída en su disco Hoyos en la bolsa.
Oscuro, fantástico...
El rocanrol se ve mejor en blanco y negro con el grano reventado.
Tributo al cine mudo.
La escena de Alex resucitando es genial.
Buena letra y gran ritmo.
Ideal para tener dulces sueños...

jueves, 3 de septiembre de 2009

ENDGAME

Si al igual que yo, no aguantan las ganas de escuchar el nuevo disco de MEGADETH titulado ENDGAME, lo pueden bajar aquí




Se escucha ¡PODEROSO!
Más adelante lo reseñaré (una vez que se estabilice mi ritmo cardiaco)

El disco sale el 15 de Septiembre.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

SAN PASCUALITO REY

Para este día triste qué mejor que escuchar a SAN PASCUALITO REY.

Cuando estamos tristes y nada más no se nos dan las rancheras y boleros, la opción es poner algo de SPR.
Canciones cortavenas con atmósferas nostálgicas y asfixiantes.
La depresión nunca se había escuchado tan bien.
Contrario a lo que muchos piensan, no es malo sentirse triste, deshabitado... Por lo menos te das cuenta que sientes, que estás vivo.
Así que cierren los ojos y disfruten:





Para bajar totalmente gratis sus dos discos de estudio, vayan a este blog.

Visiten su página y su myspace

CASTANEDA 01

El fin de semana terminé de leer Las enseñanzas de don Juan de Carlos Castaneda.
¡Simplemente fantástico!
El siguiente fragmento me encantó. Es totalmente visual y no pude dejar de sonreir después de leerlo:

"Domingo, 6 de agosto, 1961
Llevé a don Juan en mi auto a la casa donde yo había tomado peyote. En el camino me dijo que el hombre que me "ofreció a Mescalito" se llamaba John. Al llegar a la casa encontramos a John sentado en el zaguán con dos hombres jóvenes. Todos se mostraron en extremo joviales. Reían y charlaban con gran desenvoltura. Los tres hablaban inglés perfectamente. Dije a John que iba a darle las gracias por haberme ayudado.
Quería saber su opinión sobre mi conducta durante la experiencia alucinógena, y les dije que había estado tratando de pensar en lo que hice aquella noche y no podía recordar. Rieron y se mostraron renuentes a hablar del asunto. Parecían contenerse a causa de don Juan. Todos lo miraban de reojo, como esperando su autorización para hablar. Don Juan debió de dársela con alguna seña, aunque yo no advertí nada, porque de pronto John empezó a decirme qué había hecho yo aquella noche.
Dijo haber sabido que yo estaba "prendido" cuando me oyó vomitar. Calculó que había yo vomitado unas treinta veces. Don Juan rectificó y dijo que sólo diez.
Luego todos nos acercamos a ti continuó John . Estabas tieso y tenías convulsiones. Durante largo rato, acostado bocabajo, moviste los labios como si hablaras. Luego empezaste a pegar en el suelo con la cabeza, y don Juan te puso un sombrero viejo, y te detuviste. Estuviste horas temblando y gimiendo tirado en el piso. Creo que entonces todos nos dormimos, pero entre sueños yo te oía resoplar y gruñir. Luego te oí resoplar y gruñir. Luego te oí gritar, y desperté. Te vi saltar por los aires, gritando. Te abalanzaste sobre el agua, tiraste la cacerola y empezaste a nadar en el charco.
Don Juan te trajo más agua. Te quedaste quieto un rato, sentado frente a la cacerola. Luego te levantaste de golpe y te quitaste toda la ropa. Estuviste de rodillas frente al agua, bebiendo a grandes tragos. Luego nada más te quedaste ahí sentado, mirando el aire. Pensamos que ahí te ibas a quedar para siempre. Casi todo el mundo estaba dormido, hasta don Juan, cuando de repente te levantaste otra vez, aullando, y te fuiste detrás del perro. El perro se asustó, y aulló también, y corrió para atrás de la casa. Entonces, todo el mundo despertó.
Todos nos levantamos. Regresaste por el otro lado, todavía persiguiendo al perro. El perro corría delante de ti ladrando y aullando. Debiste dar como veinte vueltas a la casa, corriendo en círculos, ladrando como perro. Tuve miedo de que a la gente le entrara curiosidad. No hay vecinos cerca, pero tus aullidos eran tan fuertes que podían haberse oído a millas de distancia.
Alcanzaste al perro agregó uno de los jóvenes y lo trajiste al zaguán en brazos.
Entonces te pusiste a jugar con el perro prosiguió John . Luchabas con él, y el perro y tú se mordían y jugaban. Eso me hizo gracia. Mi perro no acostumbra jugar.
Pero esta vez tú y el perro estaban rodando uno encima de otro.
Luego corriste al agua y el perro bebió contigo dijo el joven . Corriste cinco o seis veces al agua, con el perro.
-¿Cuánto duró eso? pregunté.
Horas dijo John . Durante un rato los perdimos de vista a los dos. Creo que corrieron para atrás de la casa. Nada más los oíamos ladrar y gruñir. Tú parecías de veras un perro; no podíamos distinguirlos.
A lo mejor era el perro solo dije.
Rieron, y John dijo:
¡Tú estabas ahí ladrando, muchacho!
¿Qué pasó después?
Los tres hombres se miraron y parecieron tener dificultades para decidir qué pasó después. Finalmente, habló el joven que aún no decía nada.
Se atragantó dijo mirando a John.
Sí, te atragantaste en serio. Comenzaste a llorar muy raro y luego caíste al piso. Pensamos que te estabas mordiendo la lengua, don Juan te abrió las quijadas y te echó agua en la cara. Entonces empezaste otra vez a temblar y a tener convulsiones. Luego estuviste inmóvil un rato largo. Don Juan dijo que todo había terminado. Para entonces ya era de mañana, así que te tapamos con una cobija y te dejamos a dormir en el zaguán.
Calló en ese punto y miró a los otros hombres, que obviamente trataban de contener la risa. Se volvió a don Juan y le preguntó algo. Don Juan sonrió y respondió a la pregunta. John se volvió hacia mí y dijo:
Te dejamos en el porche porque teníamos miedo de que fueras a orinarte por los cuartos.
Todos rieron muy fuerte.
¿Qué me pasaba? pregunté . ¿Hice yo. . . ?
¿Hiciste tú? -remedó John-. No íbamos a mencionarlo, pero don Juan dice que está bien. ¡Te orinaste en mi perro!
¿Qué cosa?
No pensarás que el perro corría porque te tenía miedo, ¿verdad? Corría porque lo estabas orinando.
Hubo risa general en este punto. Traté de interrogar a uno de los jóvenes, pero todos reían, y no me escuchó.
Pero mi perro se desquitó prosiguió John-: ¡también él se orinó en ti!
Esta afirmación era al parecer el colmo de lo cómico, porque todos rieron a carcajadas, incluso don Juan. Cuando se calmaron, pregunté con toda sinceridad:
¿Es cierto de verdad? ¿Pasó realmente?
Juro que mi perro te orinó de verdad repuso John, todavía riendo.
De regreso rumbo a la casa de don Juan, le pregunté:
-¿Pasó en realidad todo eso, don Juan?
Sí dijo él , pero ellos no saben lo que viste. No se dan cuenta de que estabas jugando con "él". Por eso no te molesté.
Pero este asunto del perro y yo orinándonos, ¿es verdad?
¡No era un perro! ¿Cuántas veces tengo que decírtelo? Esa es la única manera de entenderlo. ¡La única! Fue "él" quien jugó contigo.
¿Sabía usted que todo esto ocurrió antes de que yo se lo contara?
Vaciló un instante antes de responder.
No; después de que lo contaste, recordé el aspecto raro que tenías. Nada más supuse que te estaba yendo muy bien porque no parecías asustado.
¿De veras jugó el perro conmigo como dicen?
¡Carajo! ¡No era un perro!"

Ahora seguiré con Una realidad aparte y así hasta terminar los nueve volúmenes.

martes, 1 de septiembre de 2009

EL TRI 01

Hoy salieron a la venta los boletos para el concierto de EL TRI en el Auditorio Nacional el próximo 12 de Octubre (aniversario de la banda).

Alex Lora cumple 41 años de aferre al rock nacional.
¿Se han imaginado un México sin EL TRI?
Yo no; y es que pese a quien le pese, EL TRI ha dejado huella.
Apuesto lo que sea a que por lo menos te sabes dos de sus rolas.
Carisma, controversia, actitud, presencia escénica, voz INCONFUNDIBLE... todo eso rodea al buen Alex; así que para iniciar los festejos, les dejo una probadita de lo que es EL TRI en vivo:



"Recuerden que el rocanrol es un deporte, practíquenlo y... ¡que viva el rocanroooool!



¡Feliz Día del Blog!

lunes, 31 de agosto de 2009

CORTÁZAR 05

Pocas son las historias que han tocado mis fibras más íntimas.
Después de escucharla el sábado, me quedé flotando en la nada por unas horas.
Dedicada a Erick donde quiera que esté.


AHÍ PERO DÓNDE, CÓMO
Julio Cortázar

Un cuadro de René Magritte representa
una pipa que ocupa el centro de la tela.
Al pie de la pintura su título: Esto no es una pipa.
A Paco, que gustaba de mis relatos.
(Dedicatoria de Bestiario, 1951)


--------------------------------------------------------------------------------

No depende de la voluntad

es él bruscamente: ahora (antes de empezar a escribir; la razón de que haya empezado a escribir) o ayer, mañana, no hay ninguna indicación previa, él está o no está; ni siquiera puedo decir que viene, no hay llegada ni partida; él es como un puro presente que se manifiesta o no en este presente sucio, lleno de ecos de pasado y obligaciones de futuro

A vos que me leés, ¿no te habrá pasado eso que empieza en un sueño y vuelve en muchos sueños pero no es eso, no es solamente un sueño? Algo que está ahí pero dónde, cómo; algo que pasa soñando, claro, puro sueño pero después también ahí, de otra manera porque blando y lleno de agujeros pero ahí mientras te cepillas los dientes, en el fondo de la taza del lavabo lo seguís viendo mientras escupís el dentífrico o metes la cara en el agua fría, y ya adelgazándose pero prendido todavía al piyama, a la raíz de la lengua mientras calentás el café, ahí pero dónde, cómo, pegado a la mañana, con su silencio en el que ya entran los ruidos del día, el noticioso radial que pusimos porque estamos despiertos y levantados y el mundo sigue andando. Carajo, carajo, ¿cómo puede ser, qué es eso que fue, que fuimos en un sueño pero es otra cosa, vuelve cada tanto y está ahí pero dónde, cómo está ahí y dónde es ahí? ¿Por qué otra vez Paco esta noche, ahora que lo escribo en esta misma pieza, al lado de esta misma cama donde las sábanas marcan el hueco de mi cuerpo? ¿A vos no te pasa como a mí con alguien que se murió hace treinta años, que enterramos un mediodía de sol en la Chacarita, llevando a hombros el cajón con los amigos de la barra, con los hermanos de Paco?

su cara pequeña y pálida, su cuerpo apretado de jugador de pelota vasca, sus ojos de agua, su pelo rubio peinado con gomina, la raya al costado, su traje gris, sus mocasines negros, casi siempre una corbata azul pero a veces en mangas de camisa o con una bata de esponja blanca (cuando me espera en su pieza de la calle Rivadavia, levantándose con esfuerzo para que no me dé cuenta de que está tan enfermo sentándose al borde de la cama envuelto en la bata blanca pidiéndome el cigarrillo que le tienen prohibido)

Ya sé que no se puede escribir esto que estoy escribiendo, seguro que es otra de las maneras del día para terminar con las débiles operaciones del sueño; ahora me iré a trabajar, me encontraré con traductores y revisores en la conferencia de Ginebra donde estoy por cuatro semanas, leeré las noticias de Chile, esa otra pesadilla que ningún dentífrico despega de la boca; por qué entonces saltar de la cama a la máquina, de la casa de la calle Rivadavia en Buenos Aires donde acabo de estar con Paco, a esta máquina que no servirá de nada ahora que estoy despierto y sé que han pasado treinta y un años desde aquella mañana de octubre, ese nicho en un columbario, las pobres flores que casi nadie llevó porque maldito si nos importaban las flores mientras enterrábamos a Paco. Te digo, esos treinta y un años no son lo que importa, mucho peor es este paso del sueño a las palabras, el agujero entre lo que todavía sigue aquí pero se va entregando más y más a los nítidos filos de las cosas de este lado, al cuchillo de las palabras que sigo escribiendo y que ya no son eso que sigue ahí pero dónde, cómo. Y si insisto es porque no puedo más, tantas veces he sabido que Paco está vivo o que va a morirse, que está vivo de otra manera que nuestra manera de estar vivos o de ir a morirnos, que escribiéndolo por lo menos lucho contra lo inapresable, paso los dedos de las palabras por los agujeros de esa trama delgadísima que todavía me ataba en el cuarto de baño, en la tostadora, en el primer cigarrillo, que está todavía ahí pero dónde, cómo; repetir, reiterar, fórmulas de encantamiento, verdad, a lo mejor vos que me leés también tratás a veces de fijar con alguna salmodia lo que se te va yendo, repetís estúpidamente un verso infantil, arañita visita, arañita visita, cerrando los ojos para centrar la escena capital del sueño deshilachado, renunciando arañita, encogiéndote de hombros visita, el diariero llama a la puerta, tu mujer te mira sonriendo y te dice Pedrito, se te quedaron las telarañas en los ojos y tiene tanta razón pensás vos, arañita visita, claro que las telarañas.

cuando sueño con Alfredo, con otros muertos, puede ser cualquiera de sus tantas imágenes, de las opciones del tiempo y de la vida, a Alfredo lo veo manejando su Ford negro, jugando al poker, casándose con Zulema, saliendo conmigo del normal Mariano Acosta para ir a tomar un vermut en La Perla del Once; después, al final, antes, cualquiera de los días a lo largo de cualquiera de los años, pero Paco no, Paco es solamente la pieza desnuda y fría de su casa, la cama de hierro, la bata de esponja blanca, y si nos encontramos en el café y está con su traje gris y la corbata azul, la cara es la misma, la terrosa máscara final, los silencios de un cansancio irrestañable

No voy a perder más tiempo; si escribo es porque sé, aunque no pueda explicarme qué es eso que sé y apenas consiga separar lo más grueso, poner de un lado los sueños y del otro a Paco, pero hay que hacerlo si un día, si ahora mismo en cualquier momento alcanzo a manotear más lejos. Sé que sueño con Paco puesto que la lógica, puesto que los muertos no andan por la calle y hay un océano de agua y de tiempo entre este hotel de Ginebra y su casa de la calle Rivadavia, entre su casa de la calle Rivadavia y él muerto hace treinta y un años. Entonces es obvio que Paco está vivo (de qué inútil, horrible manera tendré que decirlo también para acercarme, para ganar algo de terreno) mientras yo duermo; eso que se llama soñar. Cada tanto, pueden pasar semanas e incluso años, vuelvo a saber mientras duermo que él está vivo y va a morirse; no hay nada de extraordinario en soñar con él y verlo vivo, ocurre con tantos otros en los sueños de todo el mundo, también yo a veces encuentro a mi abuela viva en mis sueños, o a Alfredo vivo en mis sueños, Alfredo que fue uno de los amigos de Paco y se murió antes que él. Cualquiera sueña con sus muertos y los ve vivos, no es por eso que escribo; si escribo es porque sé, aunque no pueda explicar qué es lo que sé. Mirá, cuando sueño con Alfredo el dentífrico cumple muy bien su tarea; queda la melancolía, la recurrencia de recuerdos añejos, después empieza la jornada sin Alfredo. Pero con Paco es como si se despertara también conmigo, puede permitirse el lujo de disolver casi enseguida las vividas secuencias de la noche y seguir presente y fuera del sueño, desmintiéndolo con una fuerza que Alfredo, que nadie tiene en pleno día, después de la ducha y el diario. Qué le importa a él que yo me acuerde apenas de ese momento en que su hermano Claudio vino a buscarme, a decirme que Paco estaba muy enfermo, y que las escenas sucesivas, ya deshilachadas pero aún rigurosas y coherentes en el olvido, un poco como el hueco de mi cuerpo todavía marcado por las sábanas, se diluyan como todos los sueños. Lo que entonces sé es que haber soñado no es más que parte de algo diferente, una especie de superposición, una zona otra, aunque la expresión sea incorrecta pero también hay que superponer o violar las palabras si quiero acercarme, si espero alguna vez estar. Gruesamente, como lo estoy sintiendo ahora, Paco está vivo aunque se va a morir, y si algo sé es que no hay nada de sobrenatural en eso; tengo mi idea sobre los fantasmas pero Paco no es un fantasma, Paco es un hombre, el hombre que fue hasta hace treinta y un años, mi camarada de estudios, mi mejor amigo. No ha sido necesario que volviera de mi lado una y otra vez, bastó el primer sueño para que yo lo supiera vivo más allá o más acá del sueño y otra vez me ganara la tristeza, como en las noches de la calle Rivadavia cuando lo veía ceder terreno frente a una enfermedad que se lo iba comiendo desde las vísceras, consumiéndolo sin apuro en la tortura más perfecta. Cada noche que he vuelto a soñarlo ha sido lo mismo, las variaciones del tema; no es la recurrencia la que podría engañarme, lo que sé ahora ya estaba sabido la primera vez, creo que en París en los años cincuenta, a quince años de su muerte en Buenos Aires. Es verdad, en aquel entonces traté de ser sano, de lavarme mejor los dientes; te rechacé, Paco, aunque ya algo en mí supiera que no estabas ahí como Alfredo, como mis otros muertos; también frente a los sueños se puede ser un canalla y un cobarde, y acaso por eso volviste, no por venganza sino para probarme que era inútil, que estabas vivo y tan enfermo, que te ibas a morir, que una y otra noche Claudio vendría a buscarme en sueños para llorar en mi hombro, para decirme Paco está mal, qué podemos hacer, Paco está tan mal.

su cara terrosa y sin sol, sin siquiera la luna de los cafés del Once, la vida noctámbula de los estudiantes, una cara triangular sin sangre, el agua celeste de los ojos, los labios despellejados por la fiebre, el olor dulzón de los nefríticos, su sonrisa delicada, la voz reducida al mínimo, teniendo que respirar entre cada frase, reemplazando las palabras por un gesto o una mueca irónica

Ves, eso es lo que sé, no es mucho pero lo cambia todo. Me aburren las hipótesis tempoespaciales, las n dimensiones, sin hablar de la jerga ocultista, la vida astral y Gustav Meyrinck. No voy a salir a buscar porque me sé incapaz de ilusión o quizá, en el mejor de los casos, de la capacidad para entrar en territorios diferentes. Simplemente estoy aquí y dispuesto, Paco, escribiendo lo que una vez más hemos vivido juntos mientras yo dormía; si en algo puedo ayudarte es en saber que no sos solamente mi sueño que ahí pero dónde, cómo, que ahí estás vivo y sufriendo. De ese ahí no puedo decir nada, sino que se me da soñando y despierto, que es un ahí sin asidero; porque cuando te veo estoy durmiendo y no sé pensar, y cuando pienso estoy despierto pero sólo puedo pensar; imagen o idea son siempre ese ahí pero dónde, ese ahí pero cómo.

releer esto es bajar la cabeza, putear de cara contra un nuevo cigarrillo, preguntarse por el sentido de estar tecleando en esta máquina, para quién, decime un poco, para quién que no se encoja de hombros y encasille rápido, ponga la etiqueta y pase a otra cosa, a otro cuento

Y además, Paco, por qué. Lo dejo para el final pero es lo más duro, es esta rebelión y este asco contra lo que te pasa. Te imaginas que no te creo en el infierno, nos haría tanta gracia si pudiéramos hablar de eso. Pero tiene que haber un por qué, no es cierto, vos mismo has de preguntarte porqué estás vivo ahí donde estás si de nuevo te vas a morir, si otra vez Claudio tiene que venir a buscarme, si como hace un momento voy a subir la escalera de la calle Rivadavia para encontrarte en tu pieza de enfermo, con esa cara sin sangre y los ojos como de agua, sonriéndome con labios desteñidos y resecos, dándome una mano que parece un papelito. Y tu voz, Paco, esa voz que te conocí al final, articulando precariamente las pocas palabras de un saludo o de una broma. Por supuesto que no estás en la casa de la calle Rivadavia, y que yo en Ginebra no he subido la escalera de tu casa en Buenos Aires, eso es la utilería del sueño y como siempre al despertar las imágenes se deslíen y solamente quedas vos de este lado, vos que no sos un sueño, que me has estado esperando en tantos sueños pero como quien se cita en un lugar neutral, una estación o un café, la otra utilería que olvidamos apenas se echa a andar.

cómo decirlo, cómo seguir, hacer trizas la razón repitiendo que no es solamente un sueño, que si lo veo en sueños como a cualquiera de mis muertos, él es otra cosa, está ahí, dentro y fuera, vivo aunque

lo que veo de él, lo que oigo de él: la enfermedad lo ciñe, lo fija en esa última apariencia que es mi recuerdo de él hace treinta y un años; así está ahora, así es

¿Por qué vivís si te has enfermado otra vez, si vas a morirte otra vez? Y cuando te mueras, Paco, ¿qué va a pasar entre nosotros dos? ¿Voy a saber que te has muerto, voy a soñar, puesto que el sueño es la única zona donde puedo verte, que te enterramos de nuevo? Y después de eso, ¿voy a dejar de soñar, te sabré de veras muerto? Porque hace ya muchos años, Paco, que estás vivo ahí donde nos encontramos, pero con una vida inútil y marchita, esta vez tu enfermedad dura interminablemente más que la otra, pasan semanas o meses, pasa París o Quito o Ginebra y entonces viene Claudio y me abraza, Claudio tan joven y cachorro llorando silencioso contra mi hombro, avisándome que estás mal, que suba a verte, a veces es un café pero casi siempre hay que subir la estrecha escalera de esa casa que ya han echado abajo, desde un taxi miré hace un año esa cuadra de Rivadavia a la altura del Once y supe que la casa ya no estaba ahí o que la habían transformado, que falta la puerta y la angosta escalera que llevaba al primer piso, a las piezas de alto cielo raso y estucos amarillos, pasan semanas o meses y de nuevo sé que tengo que ir a verte, o simplemente te encuentro en cualquier lado o sé que estás en cualquier lado aunque no te vea, y nada termina, nada empieza ni termina mientras duermo o después en la oficina o aquí escribiendo, vos vivo para qué, vos vivo por qué, Paco, ahí pero dónde, viejo, dónde y hasta cuándo.

aducir pruebas de aire, montoncitos de ceniza como pruebas, seguridades de agujero; para peor con palabras, desde palabras incapaces de vértigo, etiquetas previas a la lectura, esa otra etiqueta final

noción de territorio contiguo, de pieza de al lado; tiempo de al lado, y a la vez nada de eso, demasiado fácil refugiarse en lo binario; como si todo dependiera de mí, de una simple clave que un gesto o un salto me darían, y saber que no, que mi vida me encierra en lo que soy, al borde mismo pero

tratar de decirlo de otra manera, insistir: por esperanza buscando el laboratorio de medianoche, una alquimia impensable, una transmutación

No sirvo para ir más lejos, intentar cualquiera de los caminos que otros siguen en busca de sus muertos, la fe o los hongos o las metafísicas. Sé que no estás muerto, que las mesas de tres patas son inútiles; no iré a consultar videntes porque también ellos tienen sus códigos, me mirarían como a un demente. Sólo puedo creer en lo que sé, seguir por mi vereda como vos por la tuya empequeñecido y enfermo ahí donde estás, sin molestarme, sin pedirme nada pero apoyándote de alguna manera en mí que te sé vivo, en ese eslabón que te enlaza con esta zona a la que no perteneces pero que te sostiene vaya a saber por qué, vaya a saber para qué. Y por eso, pienso, hay momentos en que te hago falta y es entonces que llega Claudio o que de golpe te encuentro en el café donde jugábamos al billar o en la pieza de los altos donde poníamos discos de Ravel y leíamos a Federico y a Rilke, y la alegría deslumbrada que me da saberte vivo es más fuerte que la palidez de tu cara y la fría debilidad de tu mano; porque en pleno sueño no me engaño como me engaña a veces ver a Alfredo o a Juan Carlos, la alegría no es esa horrible decepción al despertar y comprender que se ha soñado, con vos me despierto y nada cambia salvo que he dejado de verte, sé que estás vivo ahí donde estás, en una tierra que es esta tierra y no una esfera astral o un limbo abominable; y la alegría dura y está aquí mientras escribo, y no contradice la tristeza de haberte visto una vez más tan mal, es todavía la esperanza, Paco, si escribo es porque espero aunque cada vez sea lo mismo, la escalera que lleva a tu pieza, el café donde entre dos carambolas me dirás que estuviste enfermo pero que ya va pasando, mintiéndome con una pobre sonrisa; la esperanza de que alguna vez sea de otra manera, que Claudio no tenga que venir a buscarme y a llorar abrazado a mí, pidiéndome que vaya a verte.

aunque sea para estar otra vez cerca de él cuando se muera como en aquella noche de octubre, los cuatro amigos, la fría lámpara colgando del cielo raso, la última inyección de coramina, el pecho desnudo y helado, los ojos abiertos que uno de nosotros le cerró llorando

Y vos que me leés creerás que invento; poco importa, hace mucho que la gente pone en la cuenta de mi imaginación lo que de veras he vivido, o viceversa. Mirá, a Paco no lo encontré nunca en la ciudad de la que he hablado alguna vez, una ciudad con la que sueño cada tanto, y que es como el recinto de una muerte infinitamente postergada, de búsquedas turbias y de imposibles citas. Nada hubiera sido más natural que verlo ahí, pero ahí no lo he encontrado nunca ni creo que lo encontraré. Él tiene su territorio propio, gato en su mundo recortado y preciso, la casa de la calle Rivadavia, el café del billar, alguna esquina del Once. Quizá si lo hubiera encontrado en la ciudad de las arcadas y del canal del norte, lo habría sumado a la maquinaria de las búsquedas, a las interminables habitaciones del hotel, a los ascensores que se desplazan horizontalmente, a la pesadilla elástica que vuelve cada tanto; hubiera sido más fácil explicar la presencia, imaginarla parte de ese decorado que la hubiera empobrecido limándola, incorporándola a sus torpes juegos. Pero Paco está en lo suyo, gato solitario asomando desde su propia zona sin mezclas; quienes vienen a buscarme son solamente los suyos, es Claudio o su padre, alguna vez su hermano mayor. Cuando despierto después de haberlo encontrado en su casa o en el café, viéndole la muerte en los ojos como de agua, el resto se pierde en el fragor de la vigilia, sólo él queda conmigo mientras me lavo los dientes y escucho el noticioso antes de salir; ya no su imagen percibida con la cruel precisión lenticular del sueño (el traje gris, la corbata azul, los mocasines negros) sino la certidumbre de que impensablemente sigue ahí y que sufre.

ni siquiera esperanza en lo absurdo, saberlo otra vez feliz verlo en un torneo de pelota, enamorado de esas muchachas con las que bailaba en el club

pequeña larva gris, animula vagula blandula, monito temblando de frío bajo las frazadas, tendiéndome una mano de maniquí, para qué, por qué

No habré podido hacerte vivir esto, lo escribo igual para vos que me leés porque es una manera de quebrar el cerco, de pedirte que busques en vos mismo si no tenés también uno de esos gatos, de esos muertos que quisiste y que están en ese ahí que ya me exaspera nombrar con palabras de papel. Lo hago por Paco, por si esto o cualquier otra cosa sirviera de algo, lo ayudara a curarse o a morirse, a que Claudio no volviera a buscarme, o simplemente a sentir por fin que todo era un engaño, que sólo sueño con Paco y que él vaya a saber por qué se agarra un poco más a mis tobillos que Alfredo, que mis otros muertos. Es lo que vos estarás pensando, qué otra cosa podrías pensar a menos que también te haya pasado con alguien, pero nadie me ha hablado nunca de cosas así y tampoco lo espero de vos, simplemente tenía que decirlo y esperar, decirlo y otra vez acostarme y vivir como cualquiera, haciendo lo posible por olvidar que Paco sigue ahí, que nada termina porque mañana o el año que viene me despertaré sabiendo como ahora que Paco sigue vivo, que me llamó porque esperaba algo de mi y que no puedo ayudarlo porque está enfermo, porque se está muriendo.

domingo, 30 de agosto de 2009

ALUCARDA

¿Habrá algo mejor que pasarse el sábado por la noche y todo el domingo viendo películas?
Cobijas, almohadas, pepsis kick...
Una bonita selección de películas y -lo más importante- el ser amado al lado.

Vimos grandes películas que luego reseñaré.
Hoy me concentraré en una excentricidad llamada ALUCARDA.

Dirigida por Juan López Moctezuma (cercano colaborador de Jodorowsky) y estrenada en México en 1978.

Protagonizada por Claudio Brook (del cuál Guillermo del Toro habla maravillas y que veinte años después protagonizó la excepcional CRONOS) y por las hermosísimas Tina Romero (Alucarda) y Susana Kamini (Justine).

ALUCARDA nos cuenta la historia de dos jovencitas huérfanas: Justine (referencia a SADE) y Alucarda (léase alucard de derecha a izquierda) que viven en un convento y que se vuelven íntimas amigas.

Alucarda tiene algo raro. Su larga cabellera y su vestido negro la hacen sobresalir de entre el extraño ropaje de las monjas (del cuál luego nos damos cuenta que está manchado de culpa); pero todo empeora cuando, jugando en el bosque con Justine, se encuentran con un ser extraño.

Éste las incita a llevar su relación más allá mediante un pacto diabólico (totalmente erótico) y ahora sí las cosas se empiezan a poner feas.
En el convento se dan cuenta y quieren practicarles un -tortuoso- exorcismo.

Se hace una fuerte crítica a la religión y sus métodos (que no están nada lejanos del paganismo).
Los sets están excelentemente cuidados y logran transmitir horror y oscuridad. Tina Romero exuda por cada uno de sus poros misterio y sensualidad. Susana Kamini logra un acertado paso de lo inocente a lo maléfico.

Esta película causó mucha controversia: satanismo, asesinatos, orgías, lesbianismo, posesión demoniaca... y sobre todo, por la secuencia final (que no contaré).
Lo anteriormente mencionado y la fuerte carga conservadora de nuestra sociedad, impidieron que se le diera el lugar que merece.
Se ha vuelto una película de culto y por ende, de difícil acceso.

Leí en un blog que tantos gritos eran desesperantes... Los considero necesarios, son parte de la atmósfera y no sé de qué otra forma se podría reaccionar ante EL DIABLO.
Algún otro despistado, en su afán de presumir sus conocimientos cinéfilos, la critica mencionando que es sólo una copia de El exorcista y de El bebé de Rosemary (ambas estrenadas previamente a Alucarda).
Es obvio que manejan la misma temática, pero ya todo está dicho, lo importante es la forma en que lo dices, y Alucarda lo dice de una forma diferente, de una forma más cercana a nuestra cultura.

Había escuchado hablar de esta película y recordaba su -espectacular- portada, pero hasta hace algunas horas pude verla y quedé maravillado. No creía que se pudiera hacer tan buen cine de horror en México, y mucho menos en esa época.

Una observación: a pesar de que es producida, escrita, dirigida y actuada por mexicanos, está hablada en inglés; ese no es problema, porque la mayoría de los personajes lo hablan casi a la perfección; el problema es que -al menos la versión que vimos- no viene subtitulada y el audio en español está hecho por españoles.

Por último, denla una oportunidad, se puede conseguir en la PIRATECA (puesto de películas atrás de la Cineteca Nacional) y espero encontrarme a Alucarda y/o a Justine... por lo menos en mis sueños.

PAZ 01

Creo que no hace falta hacer una presentación de Octavio Paz.
En esta sección pondré algo de Paz, pero de ese Paz surrealista que me cautivó.
Este es un capítulo de Los trabajos del poeta incluído en el libro Libertad bajo palabra:

IX
LO MÁS fácil es quebrar una palabra en dos. A veces los fragmentos siguen viviendo, con vida frenética, feroz, monosilábica. Es delicioso echar ese puñado de recién nacidos al circo: saltan, danzan, botan y rebotan, gritan incansablemente, levantando sus coloridos estandartes. Pero cuando salen los leones hay un gran silencio, interrumpido sólo por las incansables, majestuosas mandíbulas… Los injertos ofrecen ciertas dificultades. Resultan casi siempre monstruos débiles: dos cabezas rivales que se mordisquean y extraen toda la sangre a un mediocuerpo; águilas con picos de paloma que se destrozan cada vez que atacan; palomas con picos de águila, que desgarran cada vez que besan; mariposas paralíticas. El incesto es ley común. Nada les gusta tanto como las reuniones en el seno de una misma familia. Pero es una superstición sin fundamento atribuir a esta circunstancia la pobreza de los resultados. Llevado por el entusiasmo de los experimentos abro en canal a una, saco los ojos a otra, corto piernas, agrego brazos, picos, cuernos. Colecciono manadas, que someto a un régimen de colegio, de cuartel, de cuadra, de convento. Adulo instintos, corto y recorto tendencias y alas. Hago picudo lo redondo, espinoso lo blando, reblandezco huesos, osifico vísceras. Pongo diques a las inclinaciones naturales y así creo seres graciosos y de poca vida. A la palabra torre le abro un agujero rojo en la frente. A la palabra odio la alimento con basuras durante años, hasta que estalla en una hermosa explosión purulenta, que infecta por un siglo el lenguaje. Mato de hambre al amor, para que devore lo que encuentre. A la hermosura le sale una joroba en la u. Y la palabra talón, al fin en libertad, aplasta cabezas con una alegría regular, mecánica. Lleno de arena la boca de las exclamaciones. Suelto a las remilgadas en la cueva donde gruñen los pedos. En suma, en mi sótano se corta, se despedaza, se degüella, se pega, se cose y recose. Hay tantas combinaciones como gustos. Pero esos juegos acaban por cansar. Y entonces no queda sino el Gran Recurso: de una manotada. aplastas seis o siete —o diez o mil millones— y con esa masa blanda haces una bola que dejas a la intemperie hasta que se endurezca y brille como una partícula de astro. Una vez que esté bien fría, arrójala con fuerza contra esos ojos fijos que te contemplan desde que naciste. Si tienes tino, fuerza y suerte, quizá destroces algo, quizá le rompas la cara al mundo, quizá tu proyectil estalle contra el muro y le arranque unas breves chispas que iluminen un instante el silencio.

viernes, 28 de agosto de 2009

DIONYSOS

Después de un laaaargo día de trabajo, nada mejor que escuchar esta rolita de Dionysos, cuyo video acabo de descubrir hace unos minutos y es simplemente genial; con mucha influencia Burtiana y una gran carga emocional que hará que se te erizen los vellos del cuello.

"Dionysos es una genial y original banda francesa de rock de vanguardia. Nacen en 1993 y ya llevan seis trabajos de estudio, de los cuáles esta rola pertenece al fabuloso "Monsters in Love" de 2005.

La música de este sexteto está llena de imaginación, de surrealismo, de fantasía, de mundos y seres extraños, como traducir las imágenes de Tim Burton en art rock. "Monsters in Love" es un trabajo muy extravagante y excepcional, algo que difícilmente se puede clasificar en un inventario común. Narra historias de amor que hablan de monstruos sensibles, en canciones que en momentos simulan una ópera presentada en un cementerio o bajo la corteza terrestre, con toques más bien bizarros que no buscan espantar a nadie. Una mezcla entre Halloween y San Valentín. Un trabajo que sólo se puede hacer con una excepcional imaginación. "


Gracias a The fool por la grandiosa recomendación.

jueves, 27 de agosto de 2009

NOCTURNA

Los vampiros están de regreso.
Para las masas (sobre todo juveniles) su primer acercamiento al mundo fantástico de los vampiros fue através de Crepúsculo de Stephanie Meyer. En lo personal, no veo que aporte nada nuevo literaria ni cinematográficamente al mito. Sólo espero que les haya provocado tantita curiosidad a los aguerridos fans para buscar literatura acerca de ellos.
Espero que hayan leído a Stoker, Goethe, Potocki, Hoffmann, Polidori, Poe, Sheridan Le Fanu, De Maupassant, Mathesson y a Gautier.

Afortunadamente, si hay dos novelas que le brindan frescura y novedad al mito.
Una de ellas es Déjame entrar, que reseñé aquí .
La otra es, como había comentado aquí, NOCTURNA de Guillermo del Toro y Chuck Hogan.

Nocturna es la primera parte de una trilogía muy ambiciosa.
De todos es sabida la gran imaginación y visión de Del Toro, pero no es lo mismo hacer guiones cinematográficos a una novela. Por eso recurrió a Chuck Hogan, para que brindara la estructura, el formato que tiene que seguir una novela.
El sello de Del Toro aparece en cada página. Los capítulos son totalmente visuales y sus personajes muy bien desarrollados.
A diferencia de Meyer, Del Toro nos muestra a un strigoi (vampiro) más animal, no glamoroso ni perfecto. Aquí los vampiros mientras te chupan la sangre defecan al mismo tiempo.

"-¿Es un virus? Si. Pero también me gustaría mencionar otra palabra que comienza con v.
-¿Cual?
-Vampiro.
... -Ustedes deben de estar pensando -dijo Setrakian con aire académico- en una persona sobreactuada y temperamental con una capa de satén negro. En un afigura elegante y podersos que oculta sus colmillos. En un alma atormentada que lleva encima la maldición de la vida eterna. O incluso en un híbrido entre Bela Lugosi y Abbott y Costello.
...-No veo crucifijos, agua bendita ni ristras de ajos.
-El ajo tiene ciertas propiedades inmunológicas interesantes, y puede ser útil, de modo que su presencia en la mitología es comprensible en términos biológicos. Pero ¿crucifijos y agua bendita? -objetó Setrakian, encogiendo los hombros-. Son productos de una época concreta, de la febril imaginación irlandesa de un autor victoriano, y del ambiente religioso de aquellos días."

Del Toro nos explica biológicamente cómo funciona el vampiro. Ya mencioné que defeca mientras come. Aquí el strogoi no chupa la sangre por los colmillos (pensándolo detenidamente, era absurda esa idea) y nos explica que el virus desarrolla un nuevo órgano en la garganta, del cuál sale un largo aguijón que succionará la sangre. Huelen y se ven mal. El virus ataca lentamente y su sangre está llena de parásitos. A los primeros en atacar son a sus seres queridos.

Pero respeta algunos elementos tradicionales como que no pueden cruzar campos de agua por sí mismos, que necesitan llevar su tierra para hacer su nido...
A muchos les agrada la idea romántica del vampiro: seductor, poderoso, lujurioso... o la idea fantástica de que puede convertirse en lobo y/o murciélago (la novela explica el por qué de ese mito); pero yo me quedo con la idea biológica de Del Toro; eso le da mayor realismo, y por ende, el horror es más profundo.

A pesar de sus 550 páginas, es de fácil lectura y totalmente absorbente.
Hay que recordar que se tratará de una trilogía, así que no esperen un final final.
Tenía muy altas expectativas acerca de este libro y no fuí defraudado.
Afortunadamente si ha tenido promoción esta novela, así que pueden encontrarla en cualquier lugar que venda libros.
Dense la oportunidad, no se arrepentirán.

"...-Un argumento como ese parece extraído de un libro de ciencia-ficción.
Setrakian señaló a Eph.
-Mire ese aparato que tiene en su bolsillo; el teléfono móvil. Usted hunde algunas teclas e inmediatamente está conversando con otra persona al otro lado del mundo. Eso es ciencia-ficción, doctor Goodweather."

miércoles, 26 de agosto de 2009

RUE MORGUE CINEMA

Todavía esta semana seguirá el festival MACABRO 2009.
Hoy (martes) tocó ver en la Cineteca Nacional los siete cortometrajes titulados:
RUE MORGUE CINEMA.

THE EYES OF EDWARD JAMES "Este cortometraje de horror filmado en la tradición del cine de Alfred Hitchcock, marcó el debut como director cinematográfico de Rodrigo Gudiño, fundador de la Revista Rue Morgue. Cuenta la historia de la regresión de un paciente a la noche en que su esposa fue asesinada. Sin embargo, durante el relato nos damos cuenta que Edward no es del todo sincero, y que Sarah tampoco lo fue esa noche."

THE DEMONOLOGY OF DESIRE "Este filme cuenta la historia de Ramona, una chica única con una idea única sobre el amor. Un día, antes de ir a la cama, Ramona pide un deseo de forma tan poderosa, que al día siguiente se cumple a través de Eric, un joven que no tiene la menor idea de la oscuridad de las profundidades a las que puede conducir el amor."
"
THE FACTS IN TNE CASE OF MR. HOLLOW "Una imagen puede contar una historia. Una fotografía que data de los años 30 revela conforme se acerca la cámara, una gran cantidad de secretos ocultos en los detalles, así como un relato de asesinato, secuestro y sacrificio."


WILTED "Un joven lleva a la chica con la que sale a conocer a su madre, una mujer de siniestras intenciones."

ASYLUM "Encerrado en un manicomio criminal, Lewis se encuentra en su celda con sus obsesiones y su locura, y no se puede resignar, aun cuando el electroshock parece terminar con su miedo. Solo hay una persona, Alice, que puede descubrir lo que hay detrás de la locura de Lewis. Inspirado por la novela gráfica Arkham Asylum, de Grant Morrison y Dave McKean. "

DAS BUCH DES ALCHEMISTEN "Severin encuentra un libro misterioso en la ventana de una tienda de antigüedades, el cual le trae terribles recuerdos. El dueño lo invita a examinar el libro, pero esto tiene un alto costo."

X-MESS DETRITUS "El director y animador de MTV, Voltaire, hace una mirada oscura a la navidad en esta animación stop-motion. Narrada por el vocalista de la banda My Chemical Romance. "


Los tres primeros son simplemente geniales: tomas en primera persona, adolescentes satánicos y una fotografía misteriosa. Corrieron a cargo del escritor, director y fundador de Rue Morgue, Rodrigo Gudiño (gringo/mexicano/canadiense).

Los otros cuatro estuvieron buenos.

Les pongo los avances de los de Gudiño:







Por cierto, ¡gracias por las 1000 visitas!

martes, 25 de agosto de 2009

MARTES $15

Algo de westerns:


EL BUENO, EL MALO Y EL FEO es un clásico. Dirigida por Sergio Leone en 1966 y musicalizada -grandiosamente- por Ennio Morricone. La canción El éxtasis del oro es uno de los mejores temas de películas; Metallica la ocupa para abrir sus conciertos. Clint Eastwood en uno de sus tantos personajes memorables (rubio).

LOS IMPERDONABLES fue la intención -acertada- de recuperar el género del western. ¿Quién mejor para invocar este resurgimiento que Clint Eastwood? Gran casting: Morgan Freeman, Gene Hackman y el propio Eastwood entre otros.

LOS TRES ENTIERROS DE MELQUIADES ESTRADA es un gran western con menos violencia pero con mayor carga emocional. Dirigida y protagonizada por Tommy Lee Jones esta cinta ha pasado -injustamente- desapercibida.

3:10 TO YUMA es otra intención acertada de acercar el western a las nuevas generaciones. De nueva cuenta, gran casting: Cristian Bale y Russell Crowe.


SUKIYAKI WESTERN DJANGO es la versión japonesa de un western. Esta locura sólo podía estar a cargo de Takashi Miike (Ichi the killer, Audition...). Visualmente impresionante y con una de las mejores secuencias iniciales en cualquier género. Excelente aparición de Quentin Tarantino. ¿Vaqueros recitando a Shakespeare? ¿Música de didgeridoo australiano? ¡Genial!

Ahora dos películas que propiamente no son westerns, pero que contienen su esencia. Son la evolución del western:

Aunque las considero como una sola película, KILL BILL 2 se aleja de la psicodelia de la primera parte y nos muestra una historia más al estilo western. Persecusión, armas, venganza, desierto...

SIN LUGAR PARA LOS DÉBILES es una obra maestra. También contiene elementos claves del western llevados a una impecable ejecución. Cuenta con un villano que será recordado por mucho tiempo: Anton Chigurh (Javier Bardem). Llena de escenas memorables como la persecución del perro incluso por el río.

lunes, 24 de agosto de 2009

FANTASMAGORIA 02

El segundo canto de la obra de Lewis Caroll:

CANTO II

LAS CINCO NORMAS

"La primera, pero no suponga usted", dijo,
"que estoy poniéndole una adivinanza...
Es,..., si la víctima estuviese en la cama,
no toques las cortinas de la cabecera,
sino que usa las del medio.

Muévelas despacio de dentro a fuera,
mientras las separas,
y en un minuto, sin duda,
levantará la cabeza y mirará alrededor
con ojos llenos de ira y temor.

En ese momento tú no debes, bajo ningún concepto,
hacer la primera observación.
Espera que la víctima empiece.
Ya que ningún fantasma con sentido común
empieza una conversación.

Si dijera: '¿Cómo has llegado hasta aquí?'
(Cómo usted empezó, señor),
en tal caso, tu opción es clara:
'¡A la espalda de un murciélago, querido!',
es la respuesta apropiada.

Si tras eso no dice nada,
será mejor que reduzcas tus esfuerzos...
Vete y sacude la puerta
y si entonces empieza a roncar,
sabrás que todo ha sido en vano.

Por el día, si está solo...
en la casa o de paseo..
simplemente da un profundo gemido,
para indicar la clase de tono
en el que tú deseas hablar

Pero si le encuentras con sus amigos,
el asunto es más difícil.
En tal caso el éxito depende
de recoger algunos cabos de vela,
o mantequilla de la despensa.

Con esto te debes hacer un tobogán
(funciona mejor con sebo),
sobre el que tú te debes deslizar
para moverte de un lado a otro...
Pronto se aprende a hacerlo.

La segunda nos dice lo que es correcto
en citas ceremoniosas:
'Primero enciende una luz azul o carmesí'
(algo que yo casi olvidé esta noche)
'luego, araña las puertas o las paredes'."

Dije: "Tú no volverías aquí nunca más,
si hubieras puesto a prueba a este sujeto.
Yo no tengo hogueras en el suelo...
¡y, en cuanto a lo de arañar la puerta,
me gustaría que lo hubieses intentado!"

"La tercera se escribió para proteger
los intereses de la víctima,
y nos dice, según la recuerdo:
Tratadle con profundo respeto ,
y no le contradigáis."

"Esto es claro", dije yo, "como el agua
para cualquier entendimiento.
Sólo desearía que algunos fantasmas que he conocido
no olvidasen constantemente
la máxima a la que tú te has referido."

"Quizá", dijo, "fue usted el primero que transgredió
las leyes de la hospitalidad.
Todos los fantasmas por instinto detestan
al humano que no trata a su invitado
con la debida cordialidad.

Si te diriges a un fantasma como '¡Cosa!'
o le golpeas con un hacha, el rey permite olvidar
toda conversación formal...
¡Asegúrese de entenderlo!

La cuarta prohibe entrar
donde otros fantasmas están acuartelados.
Y aquellos condenados por esto
(a no ser que por el rey sean perdonados)
deben inmediatamente ser castigados.

Esto simplemente significa 'ser cortados en pedacitos'.
Los fantasmas pronto se unen de nuevo
y el proceso no duele casi nada...
No más que cuando a usted
'le ponen por los suelos' en una revista.

La quinta, usted preferirá
que la cite íntegramente:
El rey recibirá tratamiento de 'señor'
de un simple cortesano,
es lo que exige la ley:

Pero, si uno desea hacer las cosas
con mayor formalidad,
diríjase a él como 'Mi Rey Duende'
y siempre utilice al responder.
la frase 'Su blancura Real'

Me estoy quedando bastante ronco, me temo,
de tanto recitar.
Así que, si no tiene usted inconveniente, querido,
tomaré un vaso de cerveza amarga...
Creo que tiene un aspecto tentador."

DOMINGO MACABRO

Este domingo no fue un domingo normal.
Este domingo no fue un domingo en el que me quedé en pijamas viendo la televisión.
Este domingo fue un DOMINGO MACABRO.

Lo maligno comenzó a las doce del día donde, dentro del octavo festival de horror en cine y video MACABRO 2009, vimos la serie de cortometrajes titulados FANTASÍA ESPAÑOLA en la sala José Revueltas del CCU de la UNAM.

Porque hay cosas que nunca se olvidan me hizo recordar cuando de chavo jugaba fut en la calle y siempre se volaba la pelota a la casa de la viejita que nunca la regresaba o la ponchaba. Aqu íse muestra una forma divertida y grotesca de vengarse.

Claustro-fobia es la historia de un grupo de monjas que encuentran "la luz".

Zombies and cigarrettes nos recuerda a El amanecer de los muertos, pero de una forma un poco más simpática.

Dentro de nosotros es una historia intrigante de universos paralelos estilo borgiano. Me hubiera gustado que se tardaran unos pocos minutos más para terminar de desarrollar esa gran idea.

Die Schneider Krankheit es un falso documental acerca de un virus que amenaza con acabar con la humanidad. Muy al estilo de los 50´s. Me recordó al video de la canción All nightmare long de Metallica.

En el apartamento a mi parecer, se mezcla el mundo de los vivos con el de los muertos.

Dos años de garantía es más ciencia ficción: esposos o esposas autómatas a la medida.

La casa Brown es un claro homenaje a La masacre de Texas. Bastante efectiva y sangrienta.

Mamá en sus tres minutos nos saca varios sustos. Una joyita.

No satisfechos con esto y con sed de más sangre, fuímos a ver ARRÁSTRAME AL INFIERNO de Sam Raimi.
A Sam Raimi actualmente lo conocen por la saga de SPIDERMAN, pero saltó a la fama con su maravillosa trilogía EVILDEAD, que es el terror serie B por excelencia.
Eso fue lo que trató de rescatar Raimi: esas historias medio absurdas -rayando en lo cómico- pero aderezadas de escenas llenas de sangre y vísceras. Obviamente, contó con un buen presupuesto y las escenas son bastante asquerosas y sangrientas.

En lugar de saciarnos, queríamos más...

Y por la noche fuímos a ver a ARCH ENEMY al circo volador.
Quedé totalmente impresionado. El baterista es el mejor que he visto en vivo y Angela... hay Angela... simplemente maravillosa. Me sigue resultando extraño -y excitante- ver a esa rubia hermosa gritando canciones tan poderosas. El mejor momento de la tocada fue We will rise... "México, tonight, together we will rise". Extrañaba la sensación de estática, de campanitas o de mar que se escucha por estar en contacto con tantos decibeles.





Ojalá así fueran todos los domingos.

domingo, 23 de agosto de 2009

LA VISITA DE LA BANDA

La soledad es universal.
No le importan nacionalidades, lenguajes u oficios.
Siempre está ahí: al acecho.

LA VISITA DE LA BANDA nos cuenta la historia de un grupo musical policial egipcio que es invitado a inaugurar un evento en Israel.
Debido a problemas con el idioma (tienen que comunicarse en inglés) se pierden y llegan al pueblo que no es.

Un pueblo muerto; donde la gente ha sido consumida por la rutina y sobrellevan -lo mejor que pueden- sus solitarias vidas.

No importa si estás sumido en la culpa porque tu hijo se suicidó y tu esposa hizo lo mismo; si sientes que estás perdiendo tu juventud y sueñas con una vida al estilo de una película egipcia esperando que Omar Shariff te rescate; si no sabes cómo terminar tu obra; si tu matrimonio está estancado y se ha perdido la magia quedando sólo el fruto del amor juvenil; si te sientes atrapado en un trabajo que no te gusta y utilizas el sexo para escapar; si cada noche esperas la llamada de tu amada; si sientes que estás en el ocaso de tu vida; si no sabes cómo hablarle a las mujeres; si eres policia, músico o un simple ciudadano más de un remoto país...la soledad está siempre presente.

La única forma de poder soportarla es a través de la música.

La música transforma esa nada en algo bello; es el vehículo para exteriorizar todos esos sentimientos reprimidos; siempre estará contigo.

Nos damos cuenta que para comunicarse no es necesario el idioma.
Un simple gesto, una caricia o una canción son suficientes para llegar al fondo de nuestra alma.