martes, 11 de octubre de 2016

31 DÍAS DE TERROR

Octubre es el mes del terror/horror por excelencia. Así que decidí unirme al reto #31daysofhorror, donde todos los días de octubre veré una película de terror y la comentaré brevemente en mis redes sociales (FB, TW). También lo haré en la aplicación letterboxd. Y por si fuera poco, todos los días recomendaré un cuento de terror en mi perfil de escritor de FB.

Aquí, cada 10 días reuniré las películas y cuentos del reto:

PELÍCULAS

1- The lair of the white worm (Russell, 1988). Aunque se toma sus libertades del texto original de Stoker, es surreal y sensualmente divertida (DVD). ***1/2



2- Blair Witch (Wingard, 2016). La misma bruja, pero revolcada (en lodo). Calca de la original, con más juguetitos. No respeta sus propias reglas. Vomitiva... (Cine). *



3- The Loved Ones (Byrne, 2009). No es otra tonta película de graduación. Adolescentes reales con problemas reales. Le da la vuelta al subgénero. Joyita australiana (Netflix). ****


4- Black Death (Smith, 2010). Los fans de GoT disfrutarán ver a Sean Bean (aunque ya sepan lo que le pasará) y a Carice van Houten (Mamisandre, perdón: Melisandre). Una mezcla de hechos históricos (peste bubónica) con elementos fantásticos. Gran atmósfera, buenas actuaciones. Del mismo director de Severance y Triangle (Netflix). ****



5- We are still here (Geoghegan, 2015). Empieza como una clásica historia de fantasmas para convertirse en un festival de sangre y cenizas. Los espectros son brutalmente hermosos. Una maravilla (Netflix). ****


6- Wake Wood (Keating, 2009). Aunque la premisa es similar a Cementerio maldito, logra diferenciarse por los elementos que incluye del folclore irlandés (y veterinarios, que me hicieron recordar mi oscuro pasado). Emotiva, perturbadora y con un ritual "vuelvealavida" muy interesante (y sangriento).

«Con la mosca salvaje que trae el viento, entre este mundo y el otro desde el reino crepuscular, se verá el juicio de los vivos y el despertar de los muertos» (Netflix). ****



7- The Pit (Lehman, 1981). En esta película, también conocida como (léase con acento español) Teddy con el diablo adentro, Jamie, un niño «especial» cuyo único amigo es un oso de peluche llamado Teddy, encuentra un pozo con trogloditas, a quienes alimentará con las personas que lo han buleado. Muy boba, pero divertida (internet). **1/2


8- AM1200 (Prior, 2008). Corto (40 mins) que te recordará a Pontypool (McDonald, 2008), pero con un final lovecraftiano (internet). ****


9-  Phantasm IV: Oblivion (Coscarelli, 1998). Aunque está lejos del nivel alcanzado en la primera, vale la pena porque se devela el origen de The Tall Man. Además, sirve como un buen resumen antes de ver la V (Ravager), que se acaba de estrenar (internet). ***


10- Dios local (Hernández, 2014). Grupo de rock se mete a una mina abandonada para grabar los videos de su EP: 3 canciones que abordan los momentos más dolorosos de cada miembro; EP con el que se desintegrará el grupo. Todo se complica cuando encuentran un ídolo de piedra, que los hará alucinar, revelando esos momentos dolorosos de sus canciones. Una maravilla uruguaya. Del mismo director de La casa muda (internet). ****

11- Under the Shadow (Anvari, 2016). Aunque coincide en algunos aspectos con The Babadook, sobresale por incorporar el contexto político-social de la época (machismo, opresión, guerra Irán-Irak en los 80) y la leyenda de los djinns (espíritus malignos que viajan en el viento). Hermosa y obligatoria (iTunes). *****

12- Dolls (Gordon, 1987). Juguetes malditos que acabarán con todo aquel que no sea un niño (al menos de corazón). Un cuento de hadas con hermosos efectos prácticos. Otra película ochentera de culto de la dupla Yuzna/Gordon. Como extra, en la misma mansión se filmó From Beyond (Netflix). ***1/2

13- The Wailing (Hong-jin Na, 2016). Recuerda mucho a Memories of Murder (Joon-ho Bong, 2003), pero se decanta totalmente hacia lo sobrenatural (los rituales de exorcismo son muy inquietantes). Y a pesar de que le sobran escenas y de sus dos horas y media, el final hace que todo valga la pena (internet). ****

14- The Gate (Takács, 1987). Si les gustó Stranger Things, amarán esta película. Además, metal, agujeros al infierno, muertos detrás de las paredes... Y los minidemonios están increíbles. Ideal para iniciar a los chamacos en el terror (Netflix). ****

15- I, Madman (Takács, 1989). También conocida como Hardcover, cuenta la obsesión de Victoria, una actriz/librera, con la última novela (I, Madman) del escritor maldito Malcolm Brand (que a su lado, «King sería un autor de cuentos infantiles»). El problema llega cuando el psicópata de la novela (parecido a la creatura de Frankenstein) se «sale» del libro para recrear sus crímenes. Aunque se trata del mismo director de The Gate (día 14), se aleja del terror infantil y se decanta por el giallo (con un final poético). Directo a la lista de películas con grandes libros inexistentes (internet). ***1/2

16- Devil's Pass (Harlin, 2013). También conocida como The Dyatlov Pass Incident, es de los pocos «found footage» donde los protagonistas saben cómo utilizar las cámaras (movimientos suaves, sin mareos). Pero todo se va al carajo con las pésimas actuaciones, arruinando el principal elemento de este subgénero: la naturalidad. Una desgracia (Netflix). *1/2

17- Dark Skies (Stewart, 2013). A pesar de que tiene buenos momentos, lo único que la salva de ser una película sobre abducciones del montón es el tributo a «El hombre de la arena» de Hoffmann (Netflix). ***

18- Cherry Tree (Keating, 2015). En Orchand hay un cerezo (regalo del Señor del Inframundo) cuyos frutos pueden ser utilizados por las brujas. Al igual que en Wake Wood (día 6), el director moderniza historias del folclore irlandés y nos muestra su obsesión por la muerte y los ritos sangrientos. Maravillosa (internet).****

19- February (Perkins, 2015). Dos adolescentes conflictuadas cruzan sus caminos para desatar una fuerza ominosa y demencial. Elegante, sutil, con una atmósfera bien cuidada y, sobre todo, con grandes actuaciones de las chicas (que recordarás por Mad Men y Sing Street). También conocida como The Blackcoat´s Daughter, es bellamente perturbadora (internet). ****

20- Los Parecidos (Ezban, 2015). Aunque la anuncian como CF, tiene más elementos de terror. Premisa muy interesante, aunque los personajes no te enganchan. Parece no respetar sus propias reglas y su postura/visión sobre el 68 es muy debatible. La voz en off es innecesaria y odiosa... Se queda corta del nivel mostrado en El incidente, pero sigue apostando por lo raro (cine). ***






CUENTOS


1- "El discípulo: una novela de horror sobrenatural".
Fantasía siniestra, decadente y macheniana de mi escritor mexicano favorito: Emiliano González.

2- "El huésped".

Cuento fantástico por excelencia de la zacatecana Amparo Dávila.

3- "Los amados muertos". 
Aunque no pertenece a "los 8 grandes" ni alude a los llamados "mitos de Cthulhu", este cuento necrofilico (co-escrito con C. M. Eddy) es de mis favoritos del abuelo Lovecraft.

4- "La jaula de tía Enedina". 
Maravilloso cuento siniestro de una escritora que debería tener más reconocimiento en la escena local fantástica: Adela Fernández.

5- "El enebro". 
Aunque no cuenta con elementos sobrenaturales, este cuento de Peter Straub te destrozará y apagará la poca luz que queda en tu corazón.

6- Minificciones de Inés Arredondo, Ricardo Bernal, Guadalupe Dueñas y Lorenzo León que te harán sentir escalofríos.

7- "La caída de la Casa Usher".
Inevitable incluir este cuento clásico, sobre todo hoy (7 de octubre), que se cumplen 167 años del fallecimiento de Poe.

8- "La voz en la noche". 
Una pequeña muestra para entender por qué William Hope Hodgson era el rey del terror marino.

9- "La puerta abierta"
Hermoso cuento de fantasmas, escrito por la escocesa Margaret Oliphant.

10- "La noche del féretro"
Aunque pude elegir cualquier cuento de su maravilloso libro La noche, elegí éste por la combinación de lo bello y lo siniestro que caracterizó a la obra de Francisco Tario (el enlace incluye otros dos cuentos increíbles).
http://www.uam.mx/difusion/revista/mar2004/tario.html

11- "Chillando para huir"
Cuento voraz de Janet Fox.

12- "El emisario"
Aunque TIENEN que leer completo El país de octubre (sobre todo en este mes), pueden empezar con este cuento donde Bradbury pasa de lo inocente a lo siniestro de una forma sublime.

13- "Terror"
Cuento repulsivo de Clive Barker que explora nuestros temores más profundos (recomiendo que consigas todos Los libros de sangre).

14- "Octavio, el invasor"
Cuento maternal de la maravillosa Ana María Shua (ganadora del 1er Premio Iberoamericano de Minificción Juan José Arreola).

15- "El Uhu"
Cuento clásico de Jean Ray, uno de los mayores exponentes de la literatura fantástica belga.

16- "La muerta enamorada"
Este cuento de Gautier es mi favorito de vampiros.

17- "Una niña perversa"
Minificción terrible de la francesa Jehanne Jean-Charles.

18- "La cena"
Cuento fantasmagórico de Alfonso Reyes. De mis favoritos.

19- "El tapiz amarillo"
Todo un clásico de la estadounidense Charlotte Perkins Gilman, cuyo subtexto resuena con fuerza en nuestros días (sobre todo hoy). Lovecraft apuntó en El horror sobrenatural en la literatura que Charlotte, en este cuento, "alcanza un nivel realmente clásico al esbozar sutilmente la locura de una mujer que vive en una habitación espantosamente empapelada donde una demente estuvo encerrada".

20- "El lugar blanco"
Cuento rarísimo de un autor todavía más raro (e injustamente olvidado): Raúl Navarrete.



7- 💀

7- 







lunes, 25 de abril de 2016

LA GLÁNDULA DE ÍCARO


Ayer, 24 de abril, fue un día importantísimo no sólo para las mujeres sino para todo el país. Ayer las mujeres tomaron las calles para evidenciar la violencia machista a la que han sido sometidas y demostrar que no la seguirán tolerando. Complementario a este hecho histórico, en redes sociales surgió  #miprimeracoso, que invitaba a compartir esa terrible experiencia. Leer los testimonios de personas cercanas y de muchísimas desconocidas me entristeció, enfureció y me hizo sentir muy culpable, porque todos somos responsables, tanto por cometerlo como por permitirlo. De todas estas historias de horror me quedaron claras dos cosas: que para la gran mayoría sucedió en la niñez y que su primera reacción fue quedarse calladas. Por eso la importancia de alzar la voz, de señalar sin que el dedo tiemble.




Ahora nos enfrentamos a otro problema, como apuntó Mónica Sánchez Escuer en su cuenta de Facebook: 

“Me preocupa que el mensaje de esta marcha ‪#‎24A y la voz de tantas mujeres que han contado sus historias ‪#‎miprimeracoso nunca llegue a los verdaderos culpables. ¿Cómo hacerles entender a todos los señores que manosean, insultan, persiguen y maltratan a mujeres diariamente en la calle, en el trabajo, en la casa, en el transporte público, sólo porque pueden y tienen ganas, y a sus cómplices que callan o festejan el abuso porque "así son los hombres", cómo hacerles ver que sus actos pueden producir daños profundos, que ‪#‎noesnormal‬, que estamos hartas?”


Estoy seguro que mientras escribo esto se están poniendo en marcha diferentes campañas y acciones específicas para solucionarlo. Participemos, agotemos todas las posibilidades. No permitamos que nadie más pase por lo mismo. 

Aunque la solución más rápida y definitiva es extirparnos la glándula de Ícaro.


“La glándula de Ícaro es una glándula de secreción interna; está presente en el organismo humano y en el de algunos animales. En los hombres la glándula de Ícaro tiene un tamaño reducido (no supera los 2 cm de diámetro), se sitúa en la región del plexo solar y constituye un órgano atávico. En las mujeres esta glándula está prácticamente atrofiada, los fragmentos residuales están unidos al ganglio mesentérico superior y a los nervios que parten del mismo. En los varones se ha preservado hasta ahora como un órgano independiente. La secreción de hormonas a cargo de dicha glándula comienza en los jóvenes a la edad de 11-12 años y se prolonga hasta los 60-65 años. Las hormonas de la glándula de Ícaro no son significativas para el intercambio de sustancias en el organismo y no contribuyen al funcionamiento de órganos de vital importancia. No obstante, las secreciones de la glándula de Ícaro a menudo repercuten negativamente en la mentalidad y en el temperamento del individuo. Los médicos recomiendan a todas las personas de sexo masculino la extirpación de la glándula…


En el ser humano la actividad de la glándula de Ícaro resulta peligrosa. En los adolescentes la hormona fabricada por esta glándula despierta impulsos agresivos, emisiones de adrenalina, una inmotivada propensión al riesgo, trastornos afectivos, tendencias suicidas y distintos desórdenes psíquicos. En los varones adultos: afición a las armas, propensión al riesgo y la vida errante, dependencia de los narcóticos, infidelidad matrimonial. Entre los varones no operados de 35 a 40 años se detecta con cierta frecuencia una forma específica de la llamada crisis de madurez”.


Desafortunadamente, esta solución sólo es un fragmento del cuento “La glándula de Ícaro” (La glándula de Ícaro: el libro de las metamorfosis; Nevsky Prospects, 2013), donde la fantástica escritora rusa Anna Starobinets explora los motivos de la infidelidad masculina, pero que sin ningún problema podemos trasladar al tema del acoso y la pederastia.

Ficción científica que pone el dedo en la llaga y nos exhorta a extirpar esa parte podrida y nefasta que los hombres permitimos alojar en nuestras mentes y controlar nuestras acciones.

Porque vivas las queremos.


sábado, 19 de marzo de 2016

SOBRE DESPERTAR GÓTICO

Hoy, 19 de marzo, se llevará a cabo la primera presentación oficial de Despertar Gótico, un cuento/objeto publicado por Svarti Ediciones.

Como no podré acudir porque sigo de este lado del charco, escribí algo muy breve sobre cómo surgieron las ideas para crear el cuento:


sobre
DESPERTAR GÓTICO
Miguel Lupián




Hace algunos años vi una película llamada Waking Life (Despertando a la vida), escrita y dirigida por Richard Linklater, que me impactó no sólo por su técnica de “animación”, sino también por el cuestionamiento que desarrolla sobre los sueños y la muerte. Sobre todo la parte donde afirma que durante los sueños no puedes prender o apagar las luces.

Así que cuando Jorge me comentó que quería editar un libro que “jugara” con la luz, lo primero que vino a mi mente fue esa imagen.

Luego me dijo que tendría que ser una historia breve, situación que agradecí porque, creo, ahí es donde mejor me desenvuelvo. También me dijo que tendría que ser de terror y que sería ilustrada por Pablo Peña.

Aunque me gustan mucho las películas de sangre y tripas, llevo varios años devanándome los sesos (como diría Thomas Ligotti) tratando de crear historias perturbadoras sin la necesidad de derramar una gota de sangre. Por lo que decidí basarme en el horror y no en el terror.

Pensé en un ambiente gótico porque, además de encantarme ese subgénero (pieza angular del horror actual), siento que injustamente ha sido olvidado y menospreciado (seguramente lo mismo pensó Guillermo del Toro y nos regaló la maravillosa Crimson Peak).

También quise ubicarlo en esa época para que el lector, al apagar las luces, literalmente viajara a otros tiempos donde lo sobrenatural estaba muy presente. Para ello eché mano de un lenguaje arcaico.

Por otro lado, recién acababa de escribir una minificción, “Las creaciones lunáticas de Napellus”, para la colección de Tótems de Pablo, donde mezclé sus impresionantes creaturas con elementos góticos (con mucha influencia de Gustav Meyrink). Como me encantó el resultado, decidí mantenerme en ese tono oscuro que los dos compartimos.

Para finalizar, agregué una clara referencia al dios astado que apunta Margaret Murray en El dios de los brujos, donde demuestra que la mayoría de las deidades paganas contaba con algún tipo de cornamenta.

Por supuesto que todo esto de nada hubiera servido sin la increíble visión y oficio editorial de Jorge, que logró hacer de esta historia diminuta e inofensiva una pieza monstruosa de colección.  

Edimburgo, 18 de marzo de 2016.

Si viven en Cuernavaca, dense una vuelta:




martes, 23 de febrero de 2016

ÁCIDO

En el curso que estoy tomando sobre cuento corto escocés, salió a tema una minificción de James Kelman, uno de sus más importantes escritores. Busqué el texto y me gustó tanto que lo traduje:


ÁCIDO
James Kelman



El ácido era esencial en esta fábrica al norte de Inglaterra. Lo mantenían en grandes contenedores, con planchas para poder caminar sobre ellos. Antes de que estas planchas fueran totalmente seguras, un joven cayó al contenedor. Sus gritos de agonía se escucharon en toda la fábrica. Los trabajadores se quedaron inmóviles y horrorizados, excepto un viejo, el padre del joven, quien subió hasta la plancha cargando un palo. Perdóname, Hughie, dijo mientras hundía al joven bajo la superficie. Evidentemente, el viejo no tuvo otra opción, porque sólo la cabeza y los hombros, lo único que sobresalía del ácido, era lo que quedaba del joven.

James Kelman

AQUÍ para saber más sobre el autor.

lunes, 4 de enero de 2016

HASTA PRONTO, LEMMY

Hace una semana, el 28 de diciembre, murió uno de mis grandes héroes: Lemmy Kilmister.

Tomaba una siesta cuando un par de amigos, a través de mis redes sociales, me informaron de la terrible noticia.

Al principio creí que se trataba de una broma por el día de los inocentes, de un "hoax"; pero en Estados Unidos eso suele celebrarse en abril. Busqué en el sitio oficial de la banda y sí, desgraciadamente era verdad.

Me encantaría decirte que grité, que golpeé las paredes, que me arrastré, que lloré... Mas me quedé impávido, pensando que se trataba de un mal sueño. Luego tuve que reanimarme un poco, pues tenia una videoconferencia.

Entre las visitas y los días festivos no tuve tiempo de llorar como se debe su partida. Además, seguía sin aceptarlo, como apunté en mis redes sociales:

Sigo sin aceptar lo de Lemmy, pero al menos ya puedo leer sus publicaciones y se siente rebonito que muchos de ustedes también lo idolatraban.

Después de algunos días, pude garabatear mis pensamientos:

Hace 22 años, cuando sólo era un joven preparatoriano, en casa de uno de mis mejores amigos (Emiliano), en uno de esos fines de semana donde, con sus hermanos (Francisco y Benito) y mi otro mejor amigo (Éric), nos la pasábamos toda la noche jugando dominó y Risk con MTV de fondo, conocí a Motörhead con el video de "Iron fist"...



...La música, la voz y ese enorme puño me cautivaron tanto que al día siguiente corrí a buscar sus discos. Me compré el Aces High, que reunía sus grandes éxitos, y desde ese momento se convirtió en mi grupo favorito...




...Ahora con la muerte de Lemmy no sólo recuerdo (con un nudo en la garganta) todos los momentos (buenos y malos) en que su inconfundible voz me acompañó o la emoción de comprar disco tras disco o el par de veces que pude verlo en vivo, sino también aquella época donde Éric seguía vivo y Emiliano seguía siendo mi amigo. Muchas gracias, Lemmy, espero algún día encontrarte en el ozono.




Los días poco a poco retoman su monotonía habitual, y la pérdida se hace más evidente. Por ejemplo, ya me estoy recriminando por no haber traído a este viaje mi playera de Motörhead "de los conciertos" o no haber escrito más sobre la banda, y comprendí que ya no podré reseñar sus siguientes discos o verlos en vivo (en un par de semanas pensaba hacerlo en Glasgow).

Afortunadamente su música nunca me abandonará.


CURIOSIDADES:

*Para el primer concierto que Motörhead ofreció en tierras mexicanas (17 de mayo de 2000, en el Hard Rock Café) compré dos boletos y me gané otros dos en Órbita/Reactor: anunciaron que estarían justo en la esquina de Nuevo León y Baja California, regalando boletos. Éramos alrededor de 10 tipos, y los organizadores nos preguntaron si preferíamos trivia o dinámica. Todos respondieron "dinámica", excepto yo. Con actitud retadora (como cuando algún profesor te pregunta algo sabiendo de antemano que no lo sabrás) dijeron: "A ver, dime el nombre de 10 discos". A lo que respondí con actitud petulante: “¿En orden cronológico o alfabético?" Antes de que pudieran decir algo, recité de memoria toda su discografía.

Al final, sólo pudimos ir  Emiliano y yo. Los otros dos boletos, que eran para Éric y Mario (otro gran amigo al que también le perdí la pista) tuve que venderlos. El día del concierto llegué temprano al Hard Rock Café y, como soy un pésimo revendedor, le pedí a la chica de la taquilla que me permitiera ofrecérselos al próximo comprador, que resultó ser un señor que llegó preguntando quién tocaba esa noche y compró otros seis más. Cuando me retiraba, me topé a Phil Campbell, el guitarrista, quien amablemente me dio su autógrafo, y pude ver a Lemmy a no más de cinco metros.

El concierto, que sólo duró 75 minutos, abrió brutalmente con "Bomber". En los primeros acordes, Emiliano terminó embarrado en una pared. Yo aguanté estoicamente toda la canción, pero al terminar decidí alejarme un pelín de la zona de slam.


*Una foto cuando tenía alrededor de 20 años, con mi playera del Bastards:




*En uno de mis más recientes cuentos, que espera dictamen para formar parte de una antología, Lemmy es uno de los personajes: su inconfundible voz aparece a cada rato aconsejando al protagonista.