miércoles, 12 de agosto de 2009

LOVECRAFT 07

Hace unos días recité en voz alta lo siguiente:

ÍÄ! ÍÄ! CTHULHU FHTAGN!
PH´NGLUÍ MGLW´NAF CTHULHU
R´LYEH WGAH-NAGL FHTAGN!
ÍÄ-R´LEH! CTHULHU FHTAGN! ÍÄ! ÍÄ!

Y despertando en su morada de R´yleh apareció en el Ajusco el gran dios CTHULHU.







Para mantenerlo tranquilo me ha pedido sangre de blogeros vírgenes...

CORTÁZAR 04

¿Te has caído alguna vez de las escaleras?
Eso significa que no has leído a Cortázar:

Instrucciones para subir una escalera

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

martes, 11 de agosto de 2009

VS EL TRABAJO 03

Ayer hice San Lunes, pero hoy si tengo que trabajar...
Otro ensayo en contra del trabajo:

“Los hombres trabajan demasiado para ser ellos mismos. El trabajo es una maldición que el hombre ha convertido en un placer. Trabajar sólo por el trabajo mismo, disfrutar una labor sin recompensa, imaginar que puede uno sentirse pleno gracias al esfuerzo asiduo –todo eso es asqueroso e incomprensible. El trabajo permanente e ininterrumpido adormece, trivializa y despersonaliza. El trabajo desplaza el centro de interés del hombre de lo subjetivo a lo objetivo de las cosas. En consecuencia, el hombre ya no se interesa por su propio destino, sino que se enfoca en los hechos y las cosas. Lo que debería ser una actividad de transfiguración permanente se convierte en un medio para exteriorizarse, para abandonar el yo interior.

En el mundo moderno, el trabajo se ha convertido en una actividad puramente externa; el hombre no se hace a sí mismo a través de ella, hace cosas. Que cada uno de nosotros debamos tener una carrera, debamos acceder a un cierto tipo de vida que probablemente no nos acomoda, ilustra la tendencia del trabajo a adormecer el espíritu. El hombre ve el trabajo como algo benéfico para su ser, pero su fervor revela su inclinación por el mal. En el trabajo el hombre se olvida de sí mismo; aún así, su olvido no es simple e inocente, sino más parecido a la estupidez. A través del trabajo, el hombre ha mudado de sujeto a ser objeto; en otras palabras, se ha convertido en un animal deficiente que ha traicionado sus orígenes. En lugar de vivir por sí mismo –no de manera egoísta sino creciendo espiritualmente- el hombre se ha convertido en el malogrado e impotente esclavo de la realidad exterior. ¿A dónde se han ido el éxtasis, la visión, la exaltación? ¿Dónde está la suprema locura o el genuino placer del mal? El placer negativo que uno halla en el trabajo contribuye a la pobreza y la banalidad de la vida diaria, a su mezquindad. ¿Por qué no abandonar este trabajo fútil y comenzar de nuevo sin repetir el mismo y oneroso error? ¿No es acaso suficiente con la consciencia subjetiva de la eternidad? La percepción de la eternidad es lo que la actividad frenética y el carácter trepidante del trabajo ha destruido en nosotros. El trabajo es la negación de la eternidad. Entra más bienes adquirimos en el reino de lo temporal, y más intenso es nuestro trabajo externo, menos accesible y más alejada estará la eternidad. Por eso la limitada perspectiva de la gente activa y energética, por eso la banalidad de su pensamiento y sus actos. No estoy contrastando el trabajo con la contemplación pasiva o con las ensoñaciones vagas, sino con una transfiguración irrealizable; de cualquier modo, prefiero una pereza inteligente y observadora a una actividad intolerable y terrorífica.”

E.M. CIORAN

MARTES $15

Para este martes, algo de violencia al estilo Tarantino:

PERROS DE RESERVA se ha convertido en todo un clásico del género. Diálogos inteligentes (sello de Tarantino); personajes muy bien desarrollados; historias con vueltas de tuerca y violencia gráfica. Steve Buscemi grandioso como Mr. Pink. Buena música y la escena de tortura al policía quedará como una de las mejores secuencias gore del cine.

TIEMPOS VIOLENTOS marca el regreso triunfal de John Travolta a las pantallas. De nuevo una excelente historia llena de vueltas y de personajes excéntricos. El baile de John con Uma Thurman se ha convertido en un clásico.

A pesar de que salieron por separado, considero a KILL BILL como una sola película. Uma Thurman repite, pero ésta vez le da vida a una heroína sedienta de venganza. De nueva cuenta personajes inolvidables; secuencias llenas de acción y de sangre y un chiflidito que se quedará grabado en tu memoria.

A PRUEBA DE MUERTE es la más reciente producción de Quentin. En Estados Unidos se exhibió como una función doble -muy al estilo setentero- con PLANET TERROR de Robert Rodriguez; GRINDHOUSE. Kurt Russell sale de su letargo y nos brinda a un psicótico Stuntman Mike. Contiene lo que a mi juicio es el mejor choque de autos.

lunes, 10 de agosto de 2009

ALICIA

Todos recordamos la imágen de Alicia en el país de las maravillas creada por Disney. La reina de corazones, el sombrerero loco, el conejo blanco, el gato de Chesire y la propia Alica ya son íconos universales.
Como en la mayoría de los casos, el libro -de Charles Lutwidge Dodgson (Lewis Carroll)- es mucho más rico.
La historia original, publicada en 1865, es una dura, pero creativa y fresca crítica a la sociedad y al sistema educativo inglés victoriano.
"Alicia es un átomo de inteligencia crítica, de sentido común y generosidad... hace comentarios cáusticos, candorosos sobre la política, la guerra, la administración de la justicia, la identidad personal, el espíritu académico, la educación, las relaciones humanas..."
Por obvias razones, Disney no pudo transmitir esos sentimientos para el público americano.
Lo que si aprovechó y dió rienda suelta fue a la la locura, a lo absurdo, a lo sin sentido (non-sense) de la obra.
Alicia... puede leerse de diferentes formas; está llena de simbolismos.
¿Por qué nos cae mal o nos resulta extraña la conducta de Alicia?
Porque a pesar de ser una niña, no se comporta como tal.
Cualquier niño de su edad al encontrarse en ese mundo fantástico y rodeado de esos personajes maravillosos estaría más que feliz y se quedaría allí.
Alica no; juzga y critica todo.
Eso es lo que nuestra sociedad y nuestro sistema educativo está haciendo con los niños: los despoja del sentido del asombro y los llena de una serie de conocimientos y preconceptos inútiles y absurdos que limitan la increíble mente infantil.
Queremos que nuestros niños sean "normales".
En general Disney hace una muy buena adaptación de la historia, aunque le agrega elementos de la segunda parte llamada Alicia a través del espejo y quita varios -algunos maravillosos- de la historia original.
Una escena inmortal es cuando Alicia platica con el gato de Chesire. En el libro se desarrolla mucho mejor:

"El Gato, cuando vio a Alicia, se limitó a sonreír. Parecía tener buen carácter, pero también tenía unas uñas muy largas Y muchísimos dientes, de modo que sería mejor tratarlo con respeto.
--Minino de Cheshire --empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba--.
Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

--Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar --dijo el
Gato.
--No me importa mucho el sitio... --dijo Alicia.
--Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes --dijo el Gato.
--... siempre que llegue a alguna parte --añadió Alicia como explicación.
--¡Oh, siempre llegarás a alguna parte --aseguró el Gato--, si caminas lo suficiente!

A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta:
¿Qué clase de gente vive por aquí?
--En esta dirección --dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha-- vive un Sombrerero. Y en esta dirección --e hizo un gesto con la otra pata-- vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.
--Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca --protestó Alicia.
--Oh, eso no lo puedes evitar --repuso el Gato--. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
--¿Cómo sabes que yo estoy loca? --preguntó Alicia.
--Tienes que estarlo afirmó el Gato--, o no habrías venido aquí.
Alicia pensó que esto no demostraba nada. Sin embargo, continuó con sus preguntas:
--¿Y cómo sabes que tú estás loco?
--Para empezar -repuso el Gato--, los perros no están locos. ¿De acuerdo?
--Supongo que sí --concedió Alicia.
--Muy bien. Pues en tal caso --siguió su razonamiento el Gato--, ya sabes que los perros gruñen cuando están enfadados, y mueven la cola cuando están contentos. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco."

A pesar de que el gato parece estar loco de remate, es el personaje más cuerdo de la historia.
El diálogo es maravilloso y lleno de una profundidad palpable.
La película prescinde de un personaje maravilloso: La Duquesa.
En la siguiente escena, se critica a todas esas historias infantiles llenas de moralejas:

"--¡No sabes lo contenta que estoy de volver a verte, querida mía! --dijo la Duquesa, mientras cogía a Alicia cariñosamente del brazo y se la llevaba a pasear con ella.
Alicia se alegró de encontrarla de tan buen humor, y pensó para sus adentros que quizá fuera sólo la pimienta lo que la tenía hecha una furia cuando se conocieron en la cocina. «Cuando yo sea Duquesa», se dijo (aunque no con demasiadas esperanzas de llegar a serlo), «no tendré ni una pizca de pimienta en mi cocina. La sopa está muy bien sin pimienta... A lo mejor es la pimienta lo que pone a la gente de mal humor», siguió pensando, muy contenta de haber hecho un nuevo descubrimiento, «y el vinagre lo que hace a las personas agrias.,. y la manzanilla lo que las hace amargas... y... el regaliz y las golosinas lo que hace que los niños sean dulces. ¡Ojalá la gente lo supiera! Entonces no serían tan tacaños con los dulces...»
Entretanto, Alicia casi se había olvidado de la Duquesa, y tuvo un pequeño sobresalto cuando oyó su voz muy cerca de su oído.
--Estás pensando en algo, querida, y eso hace que te olvides de hablar. No puedo decirte en este instante la moraleja de esto, pero la recordaré en seguida.
--Quizá no tenga moraleja --se atrevió a observar Alicia.
--¡Calla, calla, criatura! -dijo la Duquesa--. Todo tiene una moraleja, sólo falta saber encontrarla.
Y se apretujó más estrechamente contra Alicia mientras hablaba. A Alicia no le gustaba mucho tenerla tan cerca: primero, porque la Duquesa era muy fea; y, segundo, porque tenía exactamente la estatura precisa para apoyar la barbilla en el hombro de Alicia, y era una barbilla puntiaguda de lo más desagradable.
Sin embargo, como no le gustaba ser grosera, lo soportó lo mejor que pudo.
--La partida va ahora un poco mejor --dijo, en un intento de reanudar la conversación.
--Así es --afirmó la Duquesa--, y la moraleja de esto es... «Oh, el amor, el amor. El amor hace girar el mundo.»
--Cierta persona dijo --rezongó Alicia-- que el mundo giraría mejor si cada uno se ocupara de sus propios asuntos.
--Bueno, bueno. En el fondo viene a ser lo mismo --dijo la Duquesa, y hundió un poco más la puntiaguda barbilla en el hombro de Alicia al añadir--: Y la moraleja de esto es...
«¡Qué manía en buscarle a todo una moraleja!», pensó Alicia.
--Me parece que estás sorprendida de que no te pase el brazo por la cintura --dijo la Duquesa tras unos instantes de silencio--. La razón es que tengo mis dudas sobre el carácter de tu flamenco. ¿Quieres que intente el experimento?
--A lo mejor le da un picotazo --replicó prudentemente Alicia, que no tenía las menores ganas de que se intentara el experimento.
--Es verdad --reconoció la Duquesa--. Los flamencos y la mostaza pican. Y la moraleja de esto es: «Pájaros de igual plumaje hacen buen maridaje».
--Sólo que la mostaza no es un pájaro --observó Alicia.
--Tienes toda la razón --dijo la Duquesa--. ¡Con qué claridad planteas las cuestiones!
--Es un mineral, creo --dijo Alicia.
--Claro que lo es --asintió la Duquesa, que parecía dispuesta a estar de acuerdo con todo lo que decía Alicia--. Hay una gran mina de mostaza cerca de aquí. Y la moraleja de esto es...
--¡Ah, ya me acuerdo! --exclamó Alicia, que no había prestado atención a este último comentario--. Es un vegetal. No tiene aspecto de serlo, pero lo es.
--Enteramente de acuerdo --dijo la Duquesa--, y la moraleja de esto es: «Sé lo que quieres parecer» o, si quieres que lo diga de un modo más simple: «Nunca imagines ser diferente de lo que a los demás pudieras parecer o hubieses parecido ser si les hubiera parecido que no fueses lo que eres».
--Me parece que esto lo entendería mejor --dijo Alicia amablemente-- si lo viera escrito, pero tal como usted lo dice no puedo seguir el hilo.
--¡Esto no es nada comparado con lo que yo podría decir si quisiera! --afirmó la Duquesa con orgullo.
--¡Por favor, no se moleste en decirlo de una manera más larga! --imploró Alicia.
--¡Oh, no hables de molestias! --dijo la Duquesa--. Te regalo con gusto todas las cosas que he dicho hasta este momento.
«¡Vaya regalito!», pensó Alicia. «¡Menos mal que no existen regalos de cumpleaños de este tipo!» Pero no se atrevió a decirlo en voz alta.
--¿Otra vez pensativa? --preguntó la Duquesa, hundiendo un poco más la afilada barbilla en el hombro de Alicia.
--Tengo derecho a pensar, ¿no? --replicó Alicia con acritud, porque empezaba a estar harta de la Duquesa.
--Exactamente el mismo derecho dijo la Duquesa-- que el que tienen los cerdos a volar, y la mora...
Pero en este punto, con gran sorpresa de Alicia, la voz de la Duquesa se perdió en un susurro, precisamente en medio de su palabra favorita, «moraleja», y el brazo con que tenía cogida a Alicia empezó a temblar. Alicia levantó los ojos, y vio que la Reina estaba delante de ellas, con los brazos cruzados y el ceño tempestuoso."

El final, a pesar de que llegan al mismo punto, es mucho más efectivo y catártico en la obra de Dodgson.

Es una historia inmortal, que cada vez que se lea se encontrarán otros detalles e interpretaciones; no en balde Tim Burton la llevará a la pantalla y Marylin Manson hará lo mismo pero con la vida y obra de Lewis Carroll (Fantasmagoria).

Cuando vean la versión de Disney, les recomiendo que le pongan el audio en inglés: acertadamente utilizaron inglés británico; y si les interesa el libro, les recomiendo la edición de Porrúa (incluye Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo) con las ilustraciones originales y prólogo de Sergio Pitol.

"Alicia... es la venganza inconsciente y a largo plazo del niño zurdo contra la sociedad organizada" Sergio Pitol.

Como un dato curioso, existe un desorden neurológico conocido como:
Síndrome de Alicia en el país de las maravillas.
La persona que sufre este desorden percibe los objetos más grandes (macropsia) o más chicos (micropsia) de su forma normal en una clara alusión a las bebidas y alimentos que engrandecen y empequeñecen a Alicia a lo largo de la obra.

sábado, 8 de agosto de 2009

PINOCCIO

Este sábado toca en el diplomado hablar de literatura infantil.
Leímos Alicia en el país de las maravillas (Lewis Carroll), Las aventuras de Pinoccio (Carlo Collodi) y El principito (Antoine de Saint Exupéry)
Las tres grandísimas obras.
A pesar de que en Pinoccio cada hoja contiene una moraleja, está lleno de escenas hilarantes y oscuras como la siguiente:


"Y llegaron los médicos, uno detrás de otro: un cuervo, un mochuelo y un grillo-parlante.
--Quisiera saber, señores-- dijo el Hada volviéndose hacia los tres médicos reunidos junto a la cama de Pinocho--, si este desgraciado muñeco está vivo o muerto.
¡Al oír esta pregunta se adelantó primero el cuervo, y le tomó el pulso; después le tocó la nariz y el dedo meñique del pie izquierdo, y cuando le hubo examinado bien, pronunció solemnemente estas palabras:
--Yo opino que el muñeco está completamente muerto; si por fortuna no estuviese muerto, entonces sería señal indudable de que estaba vivo.
--Siento mucho no ser de la misma opinión de mi ilustre amigo y colega el cuervo-- dijo a su vez el mochuelo--; yo opino que el muñeco está vivo y bien vivo; pero si por desgracia no lo estuviese entonces sería señal indudable de que estaba muerto.
--¿Y usted qué dice?-- preguntó el Hada al grillo-parlante.
--Yo creo que el médico prudente, cuando no sabe qué decir, lo mejor que puede hacer es permanecer callado. Por lo demás, este muñeco no me es desconocido: hace ya tiempo que le conozco.
Pinocho que había permanecido hasta aquel momento como un tronco, tuvo un estremecimiento que hizo mover la cama.
--¡Este muñeco-- continuó diciendo el grillo-parlante-- es un granuja incorregible!
Pinocho abrió los ojos, pero volvió a cerrarlos en el acto.
--¡Es un galopín, un holgazán, un vagabundo!
Pinocho escondió la cara entre las sábanas.
--¡Un hijo desobediente, que hará morirse de pena a su pobre padre!
En aquel momento se sintió en la habitación rumor de llanto y de sollozos. Levantaron el embozo de la sábana y se encontraron con que era Pinocho el que lloraba.
--Cuando el muerto llora, es señal de que está en vías de curación-- dijo solemnemente el cuervo.
--Siento mucho contradecir a mi ilustre amigo y colega-- replicó el mochuelo--. Yo creo que cuando el muerto llora es señal de que no le hace gracia morirse.

Apenas salieron los tres médicos de la habitación, se acercó el Hada a Pinocho, y al tocarle la frente notó que tenía una gran fiebre.
Entonces disolvió unos polvos blancos en medio vaso de agua y se los presentó al muñeco, diciéndole cariñosamente.
--Bebe esto, y dentro de pocos días estarás bueno.
Pinocho miró el vaso torciendo el gesto, y preguntó con voz plañidera:
¿Es dulce, o amargo?
--Es amargo, pero te sentará bien.
--¡Amargo! No lo quiero.
--¡Anda, bébelo: hazme caso a mí!
--Es que no me gustan las cosas amargas.
--Bébelo, y te daré después un terrón de azúcar para quitarte el mal gusto.
--¿Dónde está el terrón de azúcar?
--Aquí lo tienes-- dijo el Hada, sacándolo de un azucarero de oro.
--Primero quiero que me des el terrón de azúcar, y después beberé el agua amarga.
--¿Me lo prometes?
--Sí.
El Hada le dio el terrón, y Pinocho, después de comérselo en menos tiempo que se dice, se relamió los labios, exclamando:
--¡Qué lástima que el azúcar no sea medicina! ¡Yo me purgaría entonces todos los días!
--Ahora vas a cumplir la promesa que me has hecho, y a beberte este poco de agua que ha de ponerte bueno.
De mala gana tomó Pinocho el vaso en la mano, acercando la punta de la nariz y haciendo un gesto; después hizo como que se lo llevaba a la boca; pero se arrepintió y volvió a olerlo, hasta que por último dijo:
--¡Es muy amarga! ¡Muy amarga! ¡No puedo beberla!
--¿Cómo puedes saberlo, si no lo has probado?
--Me lo figuro lo conozco en el olor. Quiero otro terrón de azúcar primero, y después la beberé.
Con toda la paciencia de una buena madre, el Hada le puso en la boca un poco de azúcar, y después le presentó el vaso otra vez.
--Así no puedo beberlo-- dijo el muñeco haciendo mil gestos.
--¿Por qué?
--Porque me fastidia esa almohada que tengo en los, pies.
El Hada retiró la almohada.
--¡Es inútil! tampoco puedo beberlo!
--Qué es lo que ahora te fastidia?
--Me fastidia esa puerta del cuarto que está medio abierta.
Entonces el Hada cerró la puerta.
--¡Es que no quiero!--gritó, Pinocho llorando y pataleando--. ¡No; no quiero beber ese agua amarga; no quiero; no, no!
--¡Hijo mío, mira que luego te arrepentirás!
--¡Mejor!
--Tu enfermedad es grave.
--¡Mejor!
--Esa fiebre puede llevarle al otro mundo.
--¡Mejor!
--¿No tienes miedo de la muerte?
--Ninguno. ¡Antes me muero que beber esa medicina tan amarga!
En aquel momento se abrió de par en par la puerta de la habitación, y entraron cuatro conejos, negros como la tinta, que llevaban sobre los hombros; una caja de muerto.
--¿Qué queréis?-- gritó, Pinocho despavorido, sentándose en la cama.
--Venimos por ti-- respondió el conejo mas grueso de los cuatro.
--¿Por mí? ¡Pero si no me he muerto todavía!
--Todavía no; pero te quedan pocos instantes; de vida, por no haber querido beber la medicina, que te hubiera curado la fiebre.
--¡Oh, Hada. mía! ¡Hada mía!-- comenzó entonces a gritar el muñeco--. ¡Dame en seguida el vaso! ¡Anda pronto, por favor, que yo no quiero morir, no quiero morir!
Y tomando el vaso con ambas manos, se lo bebió de un sorbo.
--¡Paciencia!-- dijeron entonces los conejos--. Por esta vez hemos perdido el viaje.
Y echándose de nuevo sobre los hombros la caja, que habían dejado en tierra, salieron del cuarto refunfuñando y murmurando entre dientes."

viernes, 7 de agosto de 2009

INADAPTADO

Yo sé que los "puristas" de la música al escuchar esta versión de LOS GATOS se retorcerán del dolor.

Pero vamos, si harás un tributo a una rola, hay que hacerlo a tu manera; de nada sirve hacerlo igualito, mejor escuchas la original.

En este caso tomaron la tonadita, la transformaron y desarrollaron una letra totalmente distinta.

LOS GATOS son una banda de Rockabilly del DF; sus integrantes son:
*El Gato
*Rockier
*Any


Creo que está de más decirlo, pero uno nunca sabe:
Se trata de la tonadita de Creep de RADIOHEAD.

Para más información de la banda:
http://www.losgatosrockabilly.com/

jueves, 6 de agosto de 2009

THE FIXER

Como ya he mencionado, Septiembre será un gran mes para los melómanos.

Ahora es el turno de Pearl Jam con su rola The Fixer que vendrá incluída en BACKSPACER.

"Pearl Jam ha dado a conocer el track list de su nuevo disco que llevará por nombre "Backspacer", el cuál viene acompañado de una intensa gira por los Estados Unidos y Europa para este fin de año.

La banda se ha reunido con el productor Brendan O´Brien para realizar “Backspacer”. Él es el productor de los cuatro primeros álbumes de Pearl Jam y ha remasterizado el álbum debut del grupo y obra maestra “Ten” que se relanzó en Marzo de 2009.

La fecha de lanzamiento de "Backspacer" no ha sido confirmada, pero la revista Rolling Stone asegura que será el 20 de septiembre."

1. “Gonna See My Friend”
2. “Got Some”
3. “The Fixer”
4. “Johnny Guitar”
5. “Just Breathe”
6. “Amongst The Waves”
7. “Unthought Known”
8. “Supersonic”
9. “Speed Of Sound”
10. “Force Of Nature”
11. “The End”



¿Qué les pareció?
Una gran fan me comentó que le suena a Kings of Leon, pero -lamentablemente- del nuevo KOL, no del viejo retro-chido.

Gracias a DA por la información y comentarios.

LA MANO DE LA HORMIGA 03

EL REGRESIVO

Dios concedió a aquel ser una infinita gracia: permitió que el tiempo retrocediera en su cuerpo, en sus pensamientos y en sus acciones. A los setenta años, la edad en que debía morir, nació. Después de tener un carácter insoportable, pasó a una edad de sosiego que antecedía a aquella. El Creador lo decidiría así, me imagino, para demostrar que la vida no sólo puede realizarse en forma progresiva, sino alterándola, naciendo en la muerte y pereciendo en lo que nosotros llamamos origen sin dejar de ser en suma la misma existencia. A los cuarenta años el gozo de aquel ser no tuvo límites y se sintió en poder de todas sus facultades físicas y mentales. Las canas volviéronsele oscuras y sus pasos se hicieron más seguros. Después de esta edad, la sonrisa de aquel afortunado fue aclarándose a pesar de que se acercaba más a su inevitable desaparición, proceso que él parecía ignorar. Llegó a tener treinta años y se sintió apasionado, seguro de sí mismo y lleno de astucia. Luego veinte y se convirtió en un muchacho feroz e irresponsable. Transcurrieron otros cinco años, y las lecturas y los juegos ocuparon sus horas, mientras las golosinas lo tentaban desde los escaparates. Durante ese lapso lo llegaba a ruborizar más la inocente sonrisa de una colegiala, que la caída aparatosa en un parque público, un día domingo. De los diez a los cinco, la vida se le hizo cada vez más rápida y ya era un niño a quien vencía el sueño.
Aunque ese ser hubiera pensado escribir esta historia, no hubiera podido: letras y símbolos se le fueron borrando de la mente. Si hubiera querido contarla, para que el mundo se enterara de tan extraña disposición de Nuestro Señor, las palabras hubieran acudido entonces a sus labios en la forma de un balbuceo.
Osear Acosta, El Arca (cuentos breves).

miércoles, 5 de agosto de 2009

PORTADAS FANTÁSTICAS 04

A pesar de que hasta el 14 de Septiembre saldrá a la venta, el arte de la portada de THE RESISTANCE de MUSE, merece estar en esta sección:




1. Uprising

2. Resistance

3. Undisclosed Desires

4. The United States of Eurasia (+Collateral Damage)

5. Guiding Light

6. Unnatural Selection

7. MK Ultra

8. I Belong to You (+Mon Coeur S’Ouvre A Ta Voix)

9. Exogenesis : Symphony Part I (Overture)

10. Exogenesis: Symphony Part II (Cross Pollination)

11. Exogenesis: Symphony Part III (Redemption)

MALDOROR 01

Esta nueva sección se compondrá de fragmentos de Los Cantos de Maldoror.

Isidore Ducasse, Conde de Lautréamont
(Montevideo, Uruguay, 1846-París, Francia, 1870)
Ducasse nació en Montevideo, Uruguay, en 1846. En 1865 se muda a París donde a la edad de 20 años, tras el seudónimo de Conde de Lautréamont, escribe Los Cantos de Maldoror.

"Viejo océano, oh gran célibe; cuando recorres la solemne soledad de tus reinos flemáticos, te enorgulleces con justicia de tu magnificencia natural y de la merecida alabanza que me apresuro a dedicarte. Voluptuosamente mecida por los tiernos efluvios de tu lentitud majestuosa —atributo, el más grandioso entre aquellos con que el soberano te ha favorecido—, tú haces rodar, en medio de un sombrío misterio, por toda tu superficie sublime, las olas incomparables, con el sentimiento sereno de tu eterno poder. Ellas desfilan paralelamente, separadas por cortos intervalos. Apenas una disminuye, otra que crece va a su encuentro, acompañada del rumor melancólico de la espuma que se deshace para advertimos que todo es sólo espuma. (Así los seres humanos, esas olas vivientes, perecen uno tras otro, de un modo monótono, sin producir siquiera un rumor espumoso.) El ave de paso reposa sobre ellas confiada, dejándose llevar por sus movimientos llenos de gracia arrogante, hasta que el armazón de sus alas haya recobrado el vigor normal para continuar su aérea peregrinación. Quisiera que la majestad humana fuera por lo menos la encarnación del reflejo de la tuya. Pido demasiado, y este deseo sincero te glorifica. Tu grandeza moral, imagen del infinito, es inmensa como la reflexión del filósofo, como el amor de la mujer, como la belleza divina del ave, como la meditación del poeta. Eres más bello que la noche. Contéstame, océano: ¿quieres ser mi hermano? Muévete impetuosamente… más… todavía más, si aspiras a que te compare con la venganza de Dios; alarga tus garras lívidas fraguándote un camino en tu propio seno… está bien. Haz rodar tus olas espantosas, océano horrible que sólo yo comprendo, y ante el cual caigo prosternado. La majestad del hombre es prestada; no se me impone; tú, sí. Oh, cuando avanzas con la cresta alta y terrible, rodeado por tus repliegues tortuosos como por un séquito, magnético y salvaje, haciendo rodar tus ondas unas sobre otras, con la conciencia de lo que eres, en tanto que lanzas desde las profundidades de tu pecho, como abrumado por un intenso remordimiento que no puedo descubrir, ese sordo bramido perpetuo que tanto atemoriza a los hombres, hasta cuando te contemplan trémulos desde la seguridad de la costa; entonces comprendo que no poseo el insigne derecho de proclamarme tu igual. Por eso, frente a tu superioridad, te entregaría todo mi amor (y nadie conoce la cantidad de amor contenida en mis aspiraciones hacia lo bello) si no me recordaras dolorosamente a mis semejantes, que forman contigo el más irónico contraste, la antítesis más grotesca que jamás se haya visto en la creación: no puedo amarte, te aborrezco. ¿Por qué entonces vuelvo a ti, por milésima vez, hacia tus manos amigas que se disponen a acariciar mi frente ardorosa, cuya fiebre desaparece a tu contacto? No conozco tu destino secreto, todo lo que te concierne me interesa. Dime, entonces, si eres la morada del príncipe de las tinieblas. Dímelo… dímelo, océano (solamente a mí para no entristecer a aquellos que hasta ahora sólo han conocido ilusiones), y si el soplo de Satán crea las tempestades que levantan tus aguas saladas hasta las nubes. Es preciso que me lo digas porque me alegraría saber que el infierno está tan cerca del hombre. Quiero que ésta sea la última estrofa de mi invocación. Por lo tanto, quiero saludarte una vez más y presentarte mi adiós. Viejo océano de ondas de cristal… abundantes lágrimas humedecen mis ojos, y me faltan fuerzas para proseguir, pues siento que ha llegado el momento de retornar con los hombres de aspecto brutal; pero… ¡ánimo! Hagamos un gran esfuerzo y cumplamos, con el sentimiento del deber, nuestro destino sobre esta tierra. ¡Te saludo, viejo océano!"


Una edición buena, bonita y barata es la de AXIAL.

"...ESTE LIBRO CAMINA POR SENDEROS SINIESTROS, SOMBRÍOS PASAJES EN LOS QUE EL ADOLESCENTE MALDOROR REFLEXIONA SOBRE LA MALDAD QUE EL HOMBRE CONTIENE POR NATURALEZA; SU CAPACIDAD DE DESTRUCCIÓN Y EXTERMINIO DEL SER Y DEL ESPÍRITU, QUE LO LLEVARÁ A CUESTIONAR LA DIVINIDAD DE DIOS A PARTIR DE LA PREMISA DE QUE FUIMOS CREADOS A SU IMAGEN Y SEMEJANZA. A TRAVÉS DE UNA POESÍA COLMADA DE IMÁGENES EXQUISITAMENTE DEMENCIALES, ESTE LLBRO ES UNA MUESTRA DE AQUELLAS LETRAS INFAUSTAS QUE FUERON PUNTO DE PARTIDA PARA OTROS AUTORES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX, BAUDELAIRE, RIMBAUD Y VERLAINE: LOS MALDITOS."







martes, 4 de agosto de 2009

UPRISING

Una canción más de THE RESISTANCE.
Todo pinta para que sea un gran álbum.



The paranoia is in bloom, the PR
The transmissions will resume
They'll try to push drugs
Keep us all dumbed down and hope that
We will never see the truth around
(So come on!)

Another promise, another scene, another
A package not to keep us trapped in greed
With all the green belts wrapped around our minds
And endless red tape to keep the truth confined
(So come on!)

[Chorus]
They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

Interchanging mind control
Come let the revolution take its toll if you could
Flick the switch and open your third eye, you'd see that
We should never be afraid to die
(So come on!)

Rise up and take the power back, it's time that
The fat cats had a heart attack, you know that
Their time is coming to an end
We have to unify and watch our flag ascend

[Chorus]
They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

Hey .. hey ... hey .. hey!
(repeat)

[Chorus]
They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

Hey .. hey ... hey .. hey!
(repeat)

Este será el arte del sencillo:

32

Hace exactamente treinta y dos años, bajo el signo de fuego Leo y con el Sol como regidor, nació una extraña criatura actualmente conocida con el nombre de Miguel Antonio.

Lejos están aquellos días de inocente juventud, cabellera larga y libres de angustia.
En este último año he vivido más cosas que en los treinta y uno anteriores; a lo mejor es sólo la simple percepción de alguien que está más consciente de lo que sucede a su alrededor.

Es inevitable hacer un recuento, comparar y juzgar las acciones del último año.
¿He aprovechado al máximo mi tiempo?
No lo sé; pero he tratado de no disponer de lo que está en manos de la fortuna y de no dejar pasar lo que está en las mías.

Estoy mejor que el año pasado, y lejos de decirlo con vergüenza, lo digo con orgullo.

Gracias a todos los que han participado en este cambio; ustedes saben quiénes son.

Y ya sólo por presumir: el primer y mejor regalo (si no saben lo que significa, es que no entran seguido al blog ¡jo!)

lunes, 3 de agosto de 2009

VS EL TRABAJO 02

Antes de irme al trabajo...

"En la glorificación del trabajo, en los discursos ineludibles sobre las bondades del trabajo, veo la misma secreta intención que en los elogios de los actos impersonales y de interés general: el miedo secreto a todo lo individual.
Se comprende ahora muy bien , al contemplar el espectáculo del trabajo -es decir, de esa actividad ardua que se extiende de la mañana a la noche-, que no hay mejor policía, pues sirve de freno a cada uno de nosotros y contribuye a que se detenga el desenvolvimiento de la razón, de los apetitos y de los deseos de independencia. El trabajo gasta la fuerza nerviosa en proporciones extraordinarias y priva de esa fuerza a la reflexión, a la meditación, a los ensueños, a los cuidados, al amor y al odio; nos ponde delante de los ojos de un fin siempre vano, y recompensa con satisfacciones fáciles y del todo comunes.
Una sociedad que trabaja rudo y sin descanso gozará de la mayor seguridad, que es lo que el presente adora como si se tratara de una divinidad suprema. Pero lo crucial (¡oh terror!) es que el trabajador es precisamente quien se ha vuelto peligroso. Los individuos peligrosos son legión, y detrás de ellos está el peligro de peligros: el individuum."
FRIEDRICH NIETZSCHE

CORTÁZAR 03

El poético y evocativo capítulo 68 de la famosa RAYUELA:

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

domingo, 2 de agosto de 2009

YOKOZUNA

Todo el sábado fue YOKOZUNA, bueno, al menos ese era el plan.

En la Cineteca Nacional, dentro del ciclo BANDAS SONORAS, Metrópolis fue musicalizada por YOKOZUNA.
La sala estaba a reventar; músicos, escritores y locutores en las gradas.
METRÓPOLIS es una maravillosa película de Fritz Lang que nos cuenta de forma poética y excelencia visual los diferentes estratos de la sociedad mediante el recorrido del protagonista por éstos en busca del amor.
Visualmente impactante; sets enormes y alucinantes; actuaciones muy de la época (1927) y una historia de la búsqueda del amor impregnada por realismo y crítica social y una buena dosis de ciencia-ficción.
Como mencioné, fue musicalizada en vivo por YOKOZUNA, que son dos hermanos: Arturo (voz y guitarras) y José Antonio (piano y batería) Tranquilino. Nos transportaron a través del angustioso sonido del piano hasta el poderío del metal.
Escenas inmortales:
* el descenso al mundo de los obreros: el cambio de turno y la transformación de la gran máquina en MOLOCH (todo a ritmo de metal)
* el baile (nada) sensual de la autómata Hel mientras los hombres babean con cara de lujuria y perversión.
* El baile de Grot en la hoguera (de nuevo a ritmo de metal)

Dos horas llenas de majestuosidad visual y musical.

Después, YOKOZUNA se presentaría en el PIRAÑA.
Después de hora y media buscando el mentado lugar resultó que se canceló el evento porque el baterista había chocado...

Tengo en mis manos, recién salido del horno, el nuevo material de YOKOZUNA (Yokozuna II).
Mi primera impresión es que está atiborrado de riffs grasientos y poderosos y de una batería salvaje e implacable.
Esto es rock. Sin poses y sin grandes pretensiones. Sólo ROCK.
Rolas sobresalientes hasta el momento:
*Ya no queda nada de mi amor
*Boom boom
*Sexo y marihuana
*Slam y minifaldas
*El tercer ojo

jueves, 30 de julio de 2009

INFORME NEGRO

Detective a la mexicana:

INFORME NEGRO
Francisco Hinojosa

1. Agoté la Constitución y el Código Civil. Como no encontré ninguna ley que lo prohibiera me autonombré detective privado en una ceremonia íntima y sencilla.

2. Mandé imprimir un ciento de tarjetas de presentación con un logotipo moderno que yo mismo diseñé.

3. La sala de la casa quedó transformada en una auténtica oficina de detective. Ordené mis libros detrás del escritorio, en una vitrina que resté al mobiliario del comedor, desempolvé un viejo sillón de familia para los clientes y dispuse el carrito—cantina junto al escritorio.

4. Pagué un anuncio en el periódico en el que ofrecía absoluta eficacia y discreción en toda índole de investigaciones.

5. Renuncié por teléfono a mi trabajo en la fábrica de clips. Mi jefe se lamentó: "Nos mete en un apuro, señor Sanabria, nadie como usted conoce esta empresa. Es una lástima."

6. Me puse corbata nueva y un saco sport, eché las piernas sobre el escritorio y me entregué a la lectura del periódico en espera de la llamada de mi primer cliente.

7. A las dos y veinte de la tarde, después de haber leído varias veces mi anuncio y de consumir todas las secciones, salí a comer. Necesitaba un trago fuerte para reanimarme.

8. Al llegar al bar colgué mi sombrero y mi gabardina en el perchero y pedí un escocés con agua mineral y dos tortas. A la tercera mordida tuve una buena idea que me permitiría auto-promoverme en el bar al tiempo que practicar algunas técnicas de mi nuevo oficio.

9. Le mostré al cantinero la única fotografía que llevaba en mi cartera. Un retrato reciente de mamá.

10. "No, señor", me dijo. "Personas como ella no son muy frecuentes en este lugar. ¿Es usted de la judicial?"

11. "Detective privado", le contesté. "Es probable que esta mujer haya asesinado a un hombre. Si la ve por aquí, no deje de avisarme." Le extendí mi tarjeta.

12. Al regresar a la oficina le llamé a mamá. Mi hermana me dijo que había salido a surtir algunos pedidos de las bufandas que tejía y que llegaría hasta la noche.

13. Hablé con mi hermana lo indispensable para colgar y dejar así libre la línea del teléfono.

14. Contento de mi buena actuación en el bar, me dormí con la esperanza de que el cantinero pudiera turnar mi tarjeta a alguno de sus clientes con problemas matrimoniales.

15. Me despertó el sonido del aparato. Contesté con la voz un tanto adormilada pero aún atractiva. Era Francisca, la hija de María Elena, mi ex esposa. "Tom, necesito hablar contigo", me dijo. "Es muy urgente." Le di cita al día siguiente por la mañana. Así podría pensar bien en una excusa para no enviarle dinero a María Elena.

16. A las ocho menos doce, luego de contemplar pacientemente la quietud del teléfono, decidí volver al bar. Un detective serio y analítico, pensé, no debería desesperarse tan pronto.

17. Me sentí un estúpido cuando le pregunté al cantinero "¿Nada nuevo, amigo?" "No, señor. En absoluto." Y me sirvió un martini seco en vez del escocés que le había pedido.

18. Preferí tomarme ese perfume y no reclamar. Mostré la fotografía de mamá a un hombre que bebía junto a mí en la barra.

19. Cuando supo que yo era detective se interesó más por la fotografía. Pero a pesar de los esfuerzos que hizo por repasar mentalmente todos los rostros que alguna vez había visto, no reconoció a mamá.

20. "¿Qué ha hecho?", me preguntó. "Homicidio", respondí. Intercambiamos tarjetas de presentación. Se llamaba Cornelio Campos, representante de una compañía farmacéutica.

21. Por la noche soñé que mamá entraba al bar, sacaba de su bolsa una ametralladora y acribillaba al cantinero. En respuesta, Cornelio le arrojaba una botella de whisky que se estrellaba en su blanca cabellera.

22. En el momento en que comprobaba que mi anuncio había vuelto a aparecer en el periódico llamaron a la puerta. Era Francisca.

23. Me había propuesto recibir a mi ex hijastra, a quien no veía desde hacía cinco años, con la mayor indiferencia de la que fuera capaz. Pero fue imposible: había dejado de ser una chiquilla de quince años para transformarse en una mujer atractiva y bien dotada.

24. Tuve que disculparme e ir al baño para ruborizarme sin que ella se diera cuenta.

25. "Tom, no sabes la sorpresa que me dio encontrarme con tu nombre en el periódico." "¿Te gusta leer los anuncios clasificados?", le pregunté con horror. "Oh, no, Tom. Déjame contarte..."

26. Me dijo que su novio había muerto la semana pasada. Según la versión oficial se había suicidado y según la suya lo habían asesinado. Le pregunté con tono escéptico cuáles eran las razones que tenía para sospechar algo tan delicado.

27. "En primer lugar, Chucho no se hubiera suicidado: íbamos a casarnos en agosto. En segundo, él tenía una pistola, no había razón para matarse con un puñal. Y en tercero, Chucho me había confiado unos días antes que alguien lo había amenazado de muerte..."

28. Sus sollozos me conmovieron. Cuando por fin pudo calmarse tras un largo vaso de escocés, terminó de contarme algunos detalles importantes para la investigación, me dio una fotografía de su ex novio, con el rostro un tanto escondido por un saxofón, y me hizo una lista de las personas con las que tenía relaciones estrechas.

29. Se despidió de mí con un beso que no llegó a hacer contacto con mi mejilla y salió sin que habláramos antes de mis honorarios por conceptos profesionales.

30. Como de alguna manera tenía que empezar las investigaciones, y sin dinero eso era imposible, tuve que llamarle a mamá para pedirle un préstamo a corto plazo.

31. —Por supuesto, hijo, puedes pasar por él cuando quieras—. Me reclamé a mí mismo las ofensas que le había hecho a su imagen. Guardé la fotografía bajo el cristal de mi escritorio.

32. Elegí al azar un nombre de la lista que elaboró Francisca. Como la casa del señor Ardiles, padre del finado, estaba muy lejos de mi oficina, decidí hacer una escala en el bar para pensar en las preguntas que le haría.

33. El cantinero miró detenidamente la fotografía de Chucho. "¿Es la víctima?" "Por supuesto", le respondí con malicia. "No, no creo haberlo visto por aquí. ¿Por qué cree usted que toda la gente de la ciudad viene a este bar? Podría intentar en otros..." Asentí con la cabeza y apuré los dos tragos que me restaban: uno de escocés y el otro de caldo de camarón.

34. El colectivo que me llevó hasta la casa del señor Ardiles tardó casi una hora en llegar. Desde que lo vi lo borré de la lista de sospechosos, pues podría tener cara de ladrón, de violador o de dentista, pero nunca de filicida.

35. "No sé por qué se le ha metido esa idea en la cabeza a Francisca", me dijo. "Chucho era un chico solitario, nervioso y con tendencia a la depresión. Su suicidio, en verdad, no me sorprendió tanto como a su madre o a sus amigos."

36. Joaquín Junco, dueño de la miscelánea La Zorrita: "Yo también creo que lo mataron, porque ese muchacho no es de esos que andan suicidándose así porque sí. Prométame que si agarra al hijo de puta que lo mató me va a avisar para que yo le ponga una buena madriza."

37. Georgina Mondragón, ex novia de Chucho: "Pobre Gordito, era tan bueno... Yo no creo que se haya suicidado ni que lo hayan matado."

38. Lucho Romo, amigo de la infancia del occiso y batería del grupo de jazz: "Pinche Chucho, yo creo que se aceleró. Le voy a decir la neta, míster Sanabria: se agarró la puñalada porque ya no lo estaban surtiendo, ¿me entiende?" Por supuesto que no le entendí una sola palabra. Todo lo que me dijo eran puras incoherencias. Pobre chico.

39. Casi era medianoche cuando llegué a recoger el dinero a casa de mamá. Ella no estaba, como ya era su costumbre; me había dejado un fajo de billetes con mi hermana. Nunca pensé que las bufandas le pudieran dejar tanto. Decidí tomar sólo uno de a cinco mil.

40. Eché las piernas sobre el escritorio y me puse a revisar mi libreta de apuntes. Aún no tenía ninguna pista concreta. El único comentario que me preocupaba era el de Georgina Mondragón: quizá fuera cierto que no se trataba de un suicidio o de un asesinato. Un accidente, por qué no.

41. De pronto me sentí incapaz de resolver el caso. Tuve que empujarme lo que sobró de la botella de whisky para quedarme dormido.

42. Al despertar, Francisca estaba frente a mí, con una taza de café en una mano y con mi correspondencia en la otra. Su atuendo era una provocación clara, definida, victoriosa. "Perdona que haya entrado así a tu casa, Tom. La puerta estaba abierta..."

43. Después de afeitarme y vestirme volví con Francisca. Me esperaba sentada en mi escritorio, con otra taza de café en las manos y con un cigarrillo en la boca.

44. "Ayer por la noche", empezó, "recibí un telegrama. Es la prueba de que no estoy loca, de que Chucho fue asesinado. Tengo miedo, Tom, mucho miedo.

45. LAMENTABLE SUICIDIO (PUNTO) NO QUEREMOS OTRO SENSIBLE ACAECIMIENTO (PUNTO) MANOLA.

46. "No tengo idea de quién pueda ser esa Manola, Tom. Debes creerme. También a mí me quieren matar y no sé por qué, de verdad..."

47. Apagué su llanto con un poco de brandy que sobraba en la licorera. Guardé el telegrama y le pedí a Francisca que se quedara en la oficina porque podía ser peligroso que estuviera sola en la calle. La ofrecí mi biblioteca.

48. Antes de pasar a Telégrafos decidí darme una vuelta por la casa de la mamá de Chucho. Durante el trayecto del taxi no pude quitarme de la cabeza la figura de Francisca. Era adorable.

49. Tuve una repentina corazonada que me llevó a aventurar un comentario: "Señora Pereira", le dije, "un amigo de su hijo, un tal Lucho, me insinuó que a su hijo no lo surtían. ¿Tiene idea de a qué se refería?"

50. "Chucho era bueno, señor Sanabria, créamelo. Reconozco que tenía ese pequeño defecto. Pero lo que lo estaba hundiendo no eran las pastillas. El verdadero problema era que él servía de intermediario entre sus amigos y los vendedores de la mercancía, ¿me explico?"

51. Por supuesto que se explicaba. Ya había tenido la sospecha de que existía algo turbio en el caso: drogadicción, narcotráfico, farmacodependencia. Sabía que algo tenía aquel rostro oculto tras el saxofón.

52. La señora Pereira no pudo darme ninguna pista más. Al despedirme la vi tan afligida que preferí dejarle mi tarjeta en la mesa del recibidor.

53. El empleado de Telégrafos se rió de mí cuando le dije que era detective privado y que estaba buscando a la persona que había escrito el telegrama. "Usted cree que yo me dedico a leer las pendejadas que escribe la gente. Pues se equivoca, amigo, yo sólo cuento palabras y cobro el importe."

54. Lo amenacé de complicidad en el homicidio si no cooperaba, pero solamente logré que me despidiera con un par de altisonantes insultos, a los que no respondí por ética profesional.

Crimen en un café de Av. Hidalgo/ Hermanos Mayo/ AGN/ 1946.

55. Paré en el supermercado para comprar una botella de whisky y dos órdenes de paella preparada.

56. Al entrar en mi oficina, Francisca no hizo siquiera el intento de bajar las piernas de mi escritorio. La sorprendí leyendo mi correspondencia.

57. Nos miramos a los ojos un largo minuto sin decir palabra. Por fin me acerqué a ella, le arrebaté la carta que había violado, tomé su bolso y lo vacié sobre el escritorio.

58. Un bilé, un bolígrafo, un monedero, un cepillo atiborrado de cabel1os rubios, un estuche de kleenex, un par de medias nylon, dos limones y un frasquito con pastillas rojas y amarillas.

59. "No contaba con que tú me mintieras", le reclamé. "Será mejor que empieces por decirme a quién compraba Chucho esas porquerías."

60. Por fin se dignó bajar las piernas de mi escritorio y corrió a abrazarme con todas sus fuerzas. Mi debilidad de ex padrastro ayudó a que el enojo se transformara en compasión. "Tengo miedo, Tom. Si fueron capaces de matar a Chucho, también lo harán conmigo. No dejes que me maten, por favor, Tom, no dejes que..."

61. Luego de estrenar la botella de whisky la recosté en el sillón de los clientes y le prometí no menos de una docena de veces que no la iban a matar mientras yo viviera. "No te preocupes, pequeña, Tom te va a proteger. Sólo necesitas ser buena y decirme a quién le compraba Chucho esas pastillas."

62. "Lo acompañé varias veces con el vendedor. Le dicen Richard y, si las cosas no han cambiado, se le puede encontrar entre las cuatro y las cinco de la tarde en un bar llamado La Providencia. Es un hombre gordo, canoso, arrugado. Siempre usa botas vaqueras y tirantes. Es peligroso. No dejes que te mate."

63. Cuando por fin la pude dejar dormida sobre el sillón de los clientes llamaron por teléfono. Era el cantinero. Dijo que la persona a la que yo buscaba se encontraba en esos momentos en su bar.

64. "¿Mamá en un bar?", me pregunté.

65. El parecido físico era sorprendente, lo reconozco, pero quienquiera que conozca a mamá no podría confundirla con semejante vulgaridad de señora. El cantinero resultó ser un poco miope en lo que se refiere a las almas humanas.

66. Sin embargo, me vi obligado a seguir el juego detectivesco para atraer a futuros clientes. La conversación con ella fue difícil, ya que Cornelio y el cantinero me observaban atentamente, como si de un momento a otro yo fuera a ponerle esposas a la señora y a leerle sus derechos.

67. Quizás fue el aburrimiento que me causaba la situación lo que me llevó a practicar la misma técnica que utilicé con mi ex hijastra y que tan buenos resultados me dio.

68. Con un movimiento brusco, intenté vaciar su bolso sobre la mesa. Pero, por una reacción contraria a la que tuvo Francisca, la sospechosa me estrelló en la cabeza su asqueroso vaso de vodka antes de que sus efectos personales terminaran de hacer contacto con la mesa. En cuanto me di cuenta de mi error y traté de defenderme, la señora me remató con un cenicero en la nariz que me nubló la vista.

69. Al volver en mi, Cornelio intentaba darme un trago de cerveza. "No pudimos detenerla, señor Sanabria", se disculpó el cantinero. "Estaba tan furiosa que bien hubiera podido enfrentarse con un ejército. Ya lo creo que debe tratarse de una asesina peligrosa."

70. "No se preocupen", calmé a mis afligidos interlocutores. "El verdadero asesino se encuentra en eso momentos en un bar llamado La Providencia."

71. Cornelio se ofreció a acompañarme. Tenía un Ford cincuenta y tantos que amenazaba con dejarnos en cada esquina. Por el camino le platiqué lo poco que sabía acerca del tal Richard.

72. "No tenga miedo, mi detective —me animó—, llevo conmigo una navaja y sé muy bien cómo usarla." Tuve que mentirle: le aseguré que yo llevaba un revólver en la bolsa del saco.

73. A las cuatro y media llegamos a La Providencia. Ningún tipo, de los pocos que había en el bar, se parecía a la descripción que Francisca me dio de Richard. Ordenamos dos cervezas.

74. Mientras esperábamos el arribo del homicida, Cornelio se dedicó a platicarme la historia de su vida. Después de convencerme de que era todo un experto en el manejo de diversas armas, desde una escopeta hasta la soga, me confesó que había pasado varios años en la cárcel por haber intentado ahorcar a su esposa.

75. Empezaba a exponer las razones que lo llevaron a su frustrado intento conyugicida cuando descubrimos a Richard, con sus botas vaqueras y sus tirantes. Bebía tequila y cerveza en una mesa contigua a la nuestra.

76. Para impedir que tuviera tiempo de escaparse o de que él nos atacara primero, se me ocurrió un brillante plan, que le confié a Cornelio en secreto.

77. Con el pretexto de una supuesta ebriedad, mi compañero y yo nos subimos a la mesa con la intención de bailar el chachachá que retumbaba en el bar, pero en vez de marcar el paso saltamos felinamente sobre nuestro hombre.

78. Cornelio lo apresó del cuello y yo de la cintura. Richard no tuvo tiempo siquiera de tragar el sorbo que le había dado a su tequila.

79. "Te estamos apuntando con pistolas", le dije al verlo cegado por la sorpresa. "Un solo movimiento en falso y no dudaremos en atravesarte las tripas, cerdo."

80. Con voz serena, grave, inteligente, dije a todos los que se encontraban en el bar que éramos de la policía y que les pedíamos, a excepción de los empleados, que salieran de allí cuanto antes.

81. Luego obligué a Richard a que mantuviera las manos sobre el piso mientras lo registraba. Encontré una 38 especial en la bolsa del saco y una 45 en la parte trasera del pantalón. Le pasé a Cornelio la de menor calibre.

82. "Ahora vas a ser un buen chico —hostigué al viejo— y vas a salir con nosotros. Si intentas escapar, despídete para siempre de tus tequilas." Al salir del bar tiré sobre la barra uno de a mil.

83. Me incomodaba un poco la docilidad del tipo, pues todo lo que le pedía lo acataba sin reparos. Lo subimos al Ford y, antes de interrogarlo, le dimos un paseo por calles solitarias.

84. "No somos amigos —acometí—, de eso puedes estar muy seguro. Estás acusado de homicidio, con los tres agravantes, y de narcotráfico y corrupción de menores. Y no te vamos siquiera a leer tus derechos." "No tienen ninguna prueba contra mí —se defendió—, yo no he matado a nadie, de verdad..., yo no fui."

85. "Fue Teté", se burló con mal estilo Cornelio. "En estos momentos, Richard, te vamos a llevar a un pequeño cuartito donde se encuentran reunidos todos los amigos de Chucho, ¿lo recuerdas, cariño?", volvió a arremeter Cornelio con evidente vulgaridad, aunque no sin una cierta sutileza en su amenaza que me dejó satisfecho.

86. "Les repito que yo no maté al muchacho y que no existe ninguna prueba contra mí. Pueden hacerme lo que quieran: no escupiré nada." Después de darle a Richard un fuerte codazo en las costillas, Cornelio arrancó su destartalado e inofensivo Ford.

87. A fuerza de bofetadas Richard se ablandó y nos propuso un trato: nos llevaba con Manola, la verdadera asesina y jefa de la organización de narcotráfico, a cambio de su libertad. Le contesté que lo máximo que podía ofrecerle era dejarlo suelto después de atrapar a la tal Manola. En adelante, él tendría que defender esa libertad.

88. "Excelente, mi detective, excelente", dijo con evidente admiración Cornelio, ansioso de entrar en acción y demostrarme su habilidad en el uso del cuchillo. Pronto lo desilusioné.

89. "Quizás necesitemos refuerzos para entrar en casa de Manola. No sabemos cuántos hombres puedan estar allí esperándonos. Pero no te preocupes, eso yo lo soluciono. Tengo un amigo en la policía. Tú cuida a Richard mientras yo le llamo por teléfono.

90. El comandante Cipriano Herrera había sido durante algún tiempo el detective de la fábrica de clips. Un día lo salvé de que lo despidieran por quedarse dormido. Desde entonces prometió pagarme el favor. Cuando le dieron su nombramiento en la Policía me llamó para ponerse a mis órdenes. Marqué su número.

91. "¿Dónde puedo encontrarte, Tomás?" "Estoy en la esquina de La Paz y Revolución. Conmigo está el soplón y un amigo que ahora le apunta con la pistola." "Tardaré unos quince minutos —me dijo—, espérame allí."

92. Le llamé también a Francisca para pedirle que se reuniera con nosotros y pudiera así ver el desenlace del caso que me había comentado.

93. En el Ford, Richard se encontraba con las manos fuertemente amarradas con una corbata. Cornelio le picaba las costillas con su navaja: "Trató de escaparse, Tomás, pero a mí ningún cerdo me engaña. ¿O no es cierto, Ri—car—do?", le dijo al acusado despectivamente.

94. Primero llegó Francisca, que me besó cálidamente la mejilla, y un poco después Cipriano en un Mercedes viejo sin placas. Me abrazó con tal fuerza que cualquiera hubiera pensado que éramos dos hermanos que acababan de reencontrarse después de una guerra.

95. Jaló de los cabellos a Richard y lo metió en su Mercedes, donde lo esperaban otros tres hombres con sus respectivos rifles. "Hace varios años que estamos buscando a Manola. Así es que el favor, en realidad, me lo has hecho tú a mí. Ya sabré cómo pagártelo."

96. Nos dirigimos hacia el sur hasta el pueblo de Tlalpan, justo en la zona en la que pasé una buena parte de mi infancia y mi adolescencia.

97. Me vinieron a la mente las cascaritas que jugábamos de niños contra un equipo de la avenida. ¡Qué épocas!

98. Al detenerse el Mercedes, el primero en bajar fue Richard, seguido por las cuatro espaldas de la Policía. Y tras ellos, nosotros: Cornelio, desafiante, y Francisca, temerosa, bajo mi hombro.

99. Yo creo que nunca había sentido latir mi corazón tan aceleradamente. Y no era por la emoción que significaba acercarme con éxito al término de mi primer trabajo como detective, sino por la sorpresa que el destino me tenía reservada.

100. Al abrirse la puerta de la casa señalada por Richard, mis ojos se llenaron de lágrimas al mismo tiempo que Cornelio gritaba jubiloso: "Es ella, Tomás, la de la fotografía. ¡La encontramos!"

miércoles, 29 de julio de 2009

VIDEOTAPE

Para este triste miércoles, Thom Yorke de RADIOHEAD interpretando en vivo VIDEOTAPE del gran y más reciente álbum IN RAINBOWS.

martes, 28 de julio de 2009

LA MANO DE LA HORMIGA 02

Otra minificción:

EL VENGADOR

El cacique Huantepeque asesinó a su hermano en la selva, lo quemó y guardó sus cenizas calientes en una vasija. Los dioses mayas le presagiaron que su hermano saldría de la tumba a vengarse, y el fratricida, temeroso, abrió dos años después el recipiente para asegurarse que los restos estaban allí. Un fuerte viento levantó las cenizas, cegándolo para siempre.
OSEAR ACOSTA, El Arca (cuentos breves).

MARTES $15

Se apiadaron de nuestros bolsillos así que esta sección cambia de nombre.
Un poco de humor a la inglesa:

¿Qué pasaría si el premio de la lotería nacional cae en un pueblito de menos de cien habitantes donde la mayoría son viejitos? El Divino Ned (Walking Ned Divine) nos relata de forma hilarante las peripecias que tendrá que hacer todo el pueblo para que el premio se quede con ellos.

Full Monty / Todo o nada es ya un clásico del humor inglés. Imagina que tú y tus amigos organizan un show para mujeres y así salir de la mala racha económica. Excelentes canciones que te harán mover el pie y provocarán que te quites la ropa.

La pareja (Simon Pegg y Nick Frost) que literalmente me mataron de risa en El desesperar de los muertos (Shaun of the dead) regresan en Super Policias (Hot fuzz). Un policía arrogante es asignado a un pueblito lleno de policías ineptos y lugareños raros. Habrá un misterio por resolver de forma bastante sangrienta y divertida.

¿Qué es lo peor que puede pasar en un funeral? Un funeral de muerte (Death at the funeral) nos lo responde. Humor inglés a su máximo. Prácticamente llorarán de tanto reir y habrá más de uno que se muera de la risa.